SUPERSUCKERS + ROJO OMEGA

Los Supersuckers siguen en forma

Rojo Omega_01Llegaron los Supersuckers para presentar su último LP, “Get the Hell”, un trabajo que ofrece su estilo mas reconocible, es decir, fuerte y sonoro. Lo hicieron en la Gruta77, que este mes está de aniversario, y ha preparado una estupenda programación de muchos palos del rock. Si la semana pasada habían agotado las entradas con Wanda Jackson (que al final se tuvo que suspender por problemas de salud de la cantante) en esta ocasión sucedió lo mismo con los Supersuckers.

Les teloneaban los Rojo Omega de Madrid. Es una buena manera de compensar las actuaciones, dando cabida a bandas de por aquí, y de paso a todos sus seguidores. Rojo Omega es una banda de rock callejero, con un sonido fuerte. Son jóvenes, aunque llevan ya un montón de años pateando escenarios. Las letras en castellano destilan rabia y acidez. Siguen sacando canciones y algunas de ellas las tocaron en el concierto. Su directo es muy compacto.

Supersuckers_06Los 4 Supersuckers, en esta ocasión todos barbados, con sus nuevas canciones, también tiraron de repertorio clásico para enganchar al público, aunque pienso que ya estaba entregado desde que se colgaron las guitarras. No hubo tregua, y sonaron como una banda de rock salvaje. Mucha diversión, guitarras a lo alto, patadas al aire, la verdad es que fueron como una apisonadora. Al fin y al cabo, querían demostrar lo que ellos mismos dicen que son: “La banda más grande de rock ‘n’ roll del mundo”.

Eddie Spaghetti al bajo y la voz principal, es el lider imperturbable del grupo con su habitual sombrero de cowboy, gafas oscuras y pose rockera, y a sus lados las dos guitarras impecables de Dan Bolton y Marty Chandler le desafían con excitados riffs. Por detrás queda una contundente batería de Chris von Streicher que también tuvo la ocasión de marcarse unos solos estupendos. Sonaron clásicos como “Bad, bad, bad” o “Good luck”, y se aprovechó para celebrar un cumpleaños y hacer un homenaje. Una forma de entender el rock muy cargada de sonidos sucios. El grupo de Arizona tocó a piñón hasta terminar el concierto. No hubo sorpresas, ni falta que hace. Fue una noche sin altibajos musicales, con muy buena actitud y entrega en el escenario.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.