LPB_16

Tarde lluviosa en Madrid, una más de este húmedo invierno, y hemos quedado con Alba, La Perra Blanco, para hablar de su nuevo disco, del camino que lleva recorrido hasta ahora, y de lo que le queda por delante, al menos en un futuro inmediato. Después de una larga jornada de promoción por Madrid, y antes de coger el tren de vuelta tras muchos días fuera de casa, nos hace un huequito para vernos en el centro, y acabamos improvisando una charla rápida en la primera terraza que nos sale al paso.

Muchas gracias por hacernos un hueco para charlar un rato, aquí como hemos podido.

Gracias a vosotros, aquí con la inundación (risas).

Ya te lo habrán preguntado veinte mil veces, pero ¿cómo le da a una chica de Cádiz, en pleno siglo XXI, por mirarse en el espejo de Wanda Jackson – por decir un referente?

Bueno, pues descubrí esta música cuando yo tenía 17, 18 años, por ahí, y me sentí totalmente identificada. Muchas veces no hace falta darle más vueltas, cuando encuentras lo que te gusta, como tú has dicho, es como mirarte a un espejo y te ves ahí. Te ves claramente identificado con lo que haces, y yo lo tuve claro desde primera hora, que el rock and roll transmite exactamente lo que yo tengo dentro y quiero transmitir a la gente. Entonces no dudé si meterme en otros estilos, ni buscar nada más, lo vi muy claro.

¿Y siempre componiendo también?

Sí, siempre. De hecho, la composición y la creatividad es lo que más me llama la atención de la música, del arte en general.

Aunque tampoco estás tú sola, van apareciendo otras chicas haciendo cosas parecidas: Angela Hoodoo, Anna Dukke, Roni di Capo…

Sí, la verdad es que en los últimos años han salido bastantes proyectos que hacen música americana de raíces. Cada una con su proyección, con su idea, pero estamos todas un poco dentro de la misma onda.

Más que un revival, es una escena que siempre ha estado ahí en el underground y se va manteniendo esa llama con mucho respeto.

Sí, es verdad que nosotros hemos salido ya del underground hace tiempo, que no somos tan de nicho, por suerte. Yo he peleado mucho por eso también, tanto en directo como en los discos, pues he intentado salirnos un poco, que no seamos una banda tan underground, sino que ya poquito a poco asomamos la cabeza entre lo que es un público más estándar.

Ahí has ido, más que pegando un salto, creciendo poquito a poco.

Sí, exactamente. Partiendo un poco de los márgenes, de una banda de nicho, de rock and roll, sí que es verdad que ya tocamos en festivales, para un público más diverso. Nos meten ya en el ámbito más genérico de banda de rock. Pero bueno, que nos llamen como quieran…

Tu imagen chocaba un poquito, así de entrada: en un rollo rockabilly ¡una chica con rastas! Habrás tenido más de una anécdota, a lo mejor en algún sitio esperaban a una chica con sombrero, lentejuelas y flecos, y aparecías ahí tú.

Sí, básicamente la anécdota principal es que de primeras no me aceptaban en el circuito de rock and roll. Que con la imagen que tenía, a priori todo el mundo pensaba que yo no sabía tocar la guitarra de la forma que toco, que no tenía el conocimiento que tengo de esta cultura, porque en esta música se comete mucho el fallo de que la estética es una parte muy importante. Y yo siempre he tocado esta música, soy fanática de esta música, me he empapado de todo esto, técnicamente, con la guitarra, vocalmente, todo, pero estéticamente, pues me da igual, siempre he tenido mi estilo.

Entonces esto de primera hora sí que chocaba muchísimo, luego con el tiempo ya la gente se ha ido dando cuenta de quién soy y esto ha quedado más en segundo plano. Pero al principio era algo que chocaba bastante.

La puesta en escena siempre ha sido para ti un punto fuerte.

Sí, exactamente. Ahí es como si fuera el último día. Siempre me lo tomo así. Como además no sabemos lo que nos queda…

Llevas ya un caminito currado, y hasta eres una superviviente del COVID, podríamos decir: acababas de sacar tu primer disco y, como a tanta gente, la pandemia te machacó el lanzamiento.

En otra entrevista hoy, otra de las siete o no sé cuántas que he hecho, me han preguntado por lo mismo. Y es cierto que cuando el COVID acababa de salir Bop and Shake, mi primer álbum. Ahí me eché las manos a la cabeza, en plan, ¡esto va a hundir mi carrera musical! Claro, uno no sabía cuánto iba a tardar en volver a la normalidad todo.

Pero bueno, la verdad que nos mantuvimos como pudimos y en cuanto se quitaron las restricciones y tal, empezamos a tocar. Sí, la verdad que fuimos una banda que la demanda que hemos tenido nunca ha parado. Incluso en la pandemia ya como que estaban ahí esperando, en plan: ustedes en la recámara, en cuanto podamos venís, ¿no?

Haciendo formato dúo y tal, y bueno, adaptándonos a los aforos, haciendo dobletes, tripletes en algunas salas. Pero la verdad que, bueno, visto el miedo que pasé en ese momento, luego me di cuenta que no era para tanto, ¿no? Las predicciones aquellas que yo tenía tan catastróficas.

Es verdad que luego has ido despacito, después de eso sacaste un EP, luego otro EP, pero me imagino también que un poco por ese estar rodando y no parar.

Sí, exactamente, no hemos parado. Desde 2017 que arrancamos el proyecto es que no hemos parado. Ha sido un crecimiento constante, a veces más acelerado, otras menos, pero el crecimiento de un año para otro siempre ha sido salas más grandes, más público, festivales más grandes, mejores condiciones de trabajo. Ahora somos más músicos en la banda, el equipo es más grande, en fin.

Eso también se nota en la grabación del disco, ¿no?

El productor es Jimmy Sutton, que vino de Chicago. El disco se ha grabado en Valencia, se ha terminado de grabar una parte de arreglos en Chicago, se ha mezclado allí y se ha masterizado en California. O sea, que ha dado bastantes vueltas.

Y hay una colaboración de JD McPherson.

También, lo hemos arrastrado ahí con nosotros.

Ya habías colaborado también con Tarque, que había cantado contigo en el disco anterior, el que produjo Mike Mariconda

Exactamente, ese fue Get it Out, lo lanzamos en 2024 y está producido por Mike Mariconda. Pero bueno, sin desprestigiar a Mike, es verdad que este disco en producción hace un salto más grande. También, evidentemente, hemos contado con un presupuesto económico más grande, que hace que puedas invertir en instrumentos, en estudios, en días de grabación, lo que hace que luego crezca todo más en el disco.

Y la pregunta inevitable: te has soltado a cantar en castellano.

Sí, pues lo de cantar en castellano es una cosa que yo siempre había tenido ahí clavado, porque pensaba que no era capaz de hacerlo. No tengo referentes que canten en castellano, pues claro, yo me veía incapaz de hacerlo. Entonces, había un poco de presión por parte de mi oficina, de mis colegas, del productor, Jimmy. Me decían: danos una canción, por lo menos. Y yo decía, pero es que no tengo ni idea, es que no sé cómo empezar…

…porque no tenías nada escrito en castellano, o sea, no es que tuvieras ya alguna que te iba saliendo y las ibas guardando.

¡Qué va! No tenía nada.

Pues las que has metido son unos auténticos pelotazos, especialmente los dos singles.

Sí, muchas gracias. Bueno, hay tres en el disco, pero sí, el Sin Amor y El Diablo han tenido muy buena acogida.

Y además mezclas los idiomas en ellas, y hasta el título puede ser en inglés o en castellano.

Sí, eso fue idea de Jimmy, no fue idea mía. O sea, la primera canción que hice en castellano fue El Diablo, el Devil in My Bed, y de hecho originalmente se llamaba El Diablo en mi cama, hasta que llegó Jimmy y dice: no, le vamos a poner el título en inglés. Y digo, tío, deja de marearme, ¿sabes? Entonces, a ver, la canto en castellano, el título es en inglés, luego viene un americano y canta en castellano, digo, me estáis volviendo loca entre todos, ¿sabes? (risas)

Pero la verdad que para mí fue una pasada. El día que compuse esa canción fue quitarme algo que yo tenía ahí, unos prejuicios que yo tenía, ¿no? Yo le digo quitarme la espinita, pero realmente, hablando con honestidad, eran prejuicios que yo tenía con respecto a cantar en castellano este género, y el día que lo hice fue un gran día.

El hecho de haber sido capaz de romper esa barrera me hace estar orgullosa de mi trabajo porque reconozco que me ha costado

Estás contenta con el resultado, entonces.

Muy contenta, contentísima.

O sea, que repetirás probablemente en el próximo disco.

Sí, no sé qué porcentaje habrá de inglés o de castellano, o si cantaré en euskera (risas) aunque no creo porque me parece muy difícil, pero bueno, lo que salga.

Eso es, lo que vaya saliendo, tampoco hay que obligarse a nada.

No, yo voy con calma. Como yo sé que todo está fuera de nuestro control, al fin y al cabo, y más todavía lo que es la creatividad, que se basa en tantas cosas que están fuera de mi control. Pero bueno, lo que vaya saliendo, que venga, que yo lo recibiré.

Si es realmente creatividad, no hay que intentar controlarla, la tienes que dejar libre.

Exactamente.

Aparte del castellano, vas haciendo temas un poquito más largos, más complejos. Lo que decimos: más músicos, más producción, también gracias a que hay medios, pero también vas ampliando horizontes. Metes sonidos nuevos, o más instrumentos en ciertos momentos.

Sí, hombre, si no hay pasta, es más difícil todo. Pero claro, la evolución artística de cada uno, evidentemente, también está ahí. Lo que estamos hablando: con los medios, apoyas esa creatividad que tú tengas, porque la creatividad sin medios tampoco llega por desgracia a ningún lado. Pero en este disco, da la casualidad que se ha juntado la creatividad mía, que ha sido un poco más explosiva esta vez, con menos prejuicios, y hemos tocado otros palos, como el soul, por ejemplo, que yo nunca me había atrevido a hacerlo.

Ahora te vas abriendo un poquito más a otros estilos.

Exactamente. A ver, a mí siempre me ha gustado el soul, siempre me ha gustado el gospel, siempre me ha gustado el rhythm and blues. Lo que pasa es que, primero, me daba miedo hacerlo de alguna manera, por cambiar un poco de estilo y creer que vas a perder tu esencia, o que vas a perder parte de tu público.

Luego me doy cuenta que yo soy todo eso, que el que no sepa apreciarlo, pues es su problema, con todo mi respeto, porque yo soy tanto la que sale al escenario tirándose al suelo, como la que canta la balada de soul y se emociona. Entonces, yo me he dado el valor a mí misma de poder hacer lo que quiero hacer. Cosa que antes no había tenido el valor de hacer.

Y por otra parte, lo que hablábamos, este disco se graba en 15 días. Los anteriores discos hemos tardado en grabarlos 3 días. Entonces, claro, en una grabación de estudio de 3 días, a 15 días, oye, pues hay una ligera consecuencia. Claro, no tiene nada que ver una cosa con la otra.

Entonces, ahora ha crecido la banda y ya estáis en la tarea de presentar el disco. Tienes ya un montón de fechas anunciadas y me imagino que irán saliendo muchas más, incluso en festivales…

Hay algunas cosillas, pero bueno, tiene que salir algo más. Es verdad que ha salido el disco hace solo 5 días, y estamos ahora mismo en pleno despegue.

Lo que he visto es que tienes anunciado ya un concierto en Estonia. ¿Es lo más lejos que has ido hasta ahora? Porque sí que has salido mucho de España.

Yo creo que lo más lejos había sido Polonia. Cuando me dieron el mapa, vi que estábamos casi al lado de Rusia y les dije: ¡pero si estamos a tomar por culo! Es verdad que, en estos años, hemos tocado mucho en Holanda, Polonia, Francia, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Austria…

Casi toda Europa te has recorrido.

Sí, hemos tocado mucho fuera. En Holanda es donde yo creo que tenemos más demanda, de hecho, este año tocaremos un par de veces, lo que pasa es que todavía no está en el calendario puesto público, pero tenemos como una legión de fans súper grande, y en Polonia también, es una cosa llamativa.

¿Vais a hacer festivales aquí en España?

Sí, también haremos, también tenemos algunas cosillas. No tenemos por ahora algo así demasiado grande, que yo sepa, porque la verdad es que yo no llevo directamente estas cosas y no me entero mucho…

…y menos mal, porque si tuvieras que llevarlo tú todo…

Exactamente, intento no estresarme, porque ya tengo bastante con mantenerme viva y crear cosas, y mejorar como guitarrista, y como cantante.

Pero sí que es verdad que tenemos cosas interesantes, aunque yo este año estoy más centrada en las salas, porque es verdad que tocar en festivales te limita bastante, tienes un horario muy ajustado, no te puedes pasar un minuto, si no montas un lío, y luego, la gente no sabe lo que va a ver, en cambio la gente que va a verte en una sala sabe lo que va a ver.

Aunque tocar en festivales también sirve para que te conozca otra gente nueva

Sí, si también me encanta tocar en festivales por la promoción que te hacen, el punto fuerte, y porque hay festivales que molan que te cagas, compartes escenarios con unos artistas de la hostia y los disfrutas mucho. Pero es verdad que yo en sala, a mí me da para expresarme más, porque a mí me gusta mucho crear ese vínculo con el público, poder hablar, poder desarrollar las canciones con calma, y muchas veces no tienes tiempo.

Este jueves pasado, que fue el primer concierto del año, 45 minutos, se quedaron muchas canciones fuera, yo iba con prisa, ya vas apretado, ya no disfrutas de la misma manera.

Sin embargo, en sala la gente sabe lo que va a ver, y va ya ahí con las pilas cargadas, a darlo todo, ¿no?

Cuando vas a un festival, ¿te quedas a ver algún concierto? ¿Te quedan todavía fuerzas?

Depende de lo que toquen, si me mola lo que hacen claro. Aunque es verdad que ya, quieras que no, el año que viene hacemos 10 años de aniversario de la banda, y a mí ya eso de quedarme luego de copas, cada vez me da más pereza el rollo de la noche, la verdad. Pero sí que es verdad que, si hay bandas que me molan, me quedo a verlas, por supuesto, me encanta ver otras bandas y otras cosas, ¿no?

Es verdad que en las salas hay esa cercanía física, y además de afinidad: la gente viene de verdad a verte a ti.

Cada cosa tiene su punto, pero este año especialmente me apetece mucho hacer salas, la verdad. Tengo muchas ganas de poder expresarme con tranquilidad. Otros años me han apetecido más festis, pero este año como que tengo ganas de tener ese espacio para mí, para poder yo crear la atmósfera que yo quiero crear, que si vas con el tiempo limitado no vas tranquilo, ¿no? Estás ahí mirando el reloj, mirando al otro, oye, ¿cuánto tiempo me queda? Y así es un poco coñazo tocar.

Todo tiene sus pros y sus contras, pero es verdad que yo también, como público, prefiero las salas porque estás más cerca, ves cada gesto y cada detalle.

Claro, lo que tú dices, vas con un público que es más afín, y la gente puede tener más respeto también por lo que es el concierto.

Pues nada, nos veremos en las salas, y más concretamente aquí en Madrid el 10 de abril, en la presentación del disco. Gracias por todo, Alba. Un placer.

Gracias a vosotros, nos vemos en las salas, y en donde haga falta.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.