ENTREVISTA A RACHEL ARIEFF

Rachel nos desvela sus secretos

RACHEL ARIEFF es una cómica estadounidense que vino a Barcelona un día y decidió quedarse. Aprendió el idioma y empezó a vivir… y a currar. Gracias a ello, podemos disfrutar de su show más gamberro y divertido. Un fenómeno llamado Antikaraoke que es una fiesta desbocada cada vez que se produce. Incluso se ha incorporado al programa del Azkena. Hablamos con ella y esto fue lo que nos dijo.

Hola, Rachel. Se expande cada vez más la fama del Antikaraoke. Llenazos absolutos en las salas Sidecar y El Sol, cientos de vídeos en Youtube… ¿Tantas ganas tiene la gente de subirse a un escenario?

Sí, porque en el fondo, es mucho más que subirse a un escenario. Este show provee una combinación de cosas que no se puede encontrar en ningún sitio hoy en día: la oportunidad de lucirse y recibir la admiración de un público grande y cien por cien de verdad; de descargarse emocionalmente; de escuchar himnos rockeros en un formato espontáneo y sorprendente; de conectar con otras personas que están en la misma onda en un ambiente divertido y de buen rollo. Hay gente que necesita este show; lo sé porque me lo cuentan todo el tiempo. En este show hay entertainment, hay amistad, hay comunidad… Este show es lo más cerca que llegarás a una iglesia gospel sin entrar en la religión.

Como todo show, ha tenido un tiempo para convertirse en el fenómeno que es hoy. ¿Cómo crees que ha ido tomando publicidad?

El maestro y yo tenemos una idea muy clara cómo debería de ser este show, y no desviarnos de ella. Detrás de la diversión y la fiesta, hay una entrega profesional total. Cuidamos mucho los detalles, trabajamos duro para que todo suene bien, que el ambiente sea cálido, que demos 120% cada noche aunque estemos cansados o de mal humor… Por la gran cantidad de gente que viene — y entre ellos, una gran cantidad que repite – sentimos una gran responsabilidad de darles el mejor show que podamos.

A mí me ha dado la impresión de que uno de los fuertes del espectáculo es la capacidad que tiene de hacer sentir a los que estén allí en ese momento la sensación de que todo el mundo es una enorme panda de colegas, canten o no…

Me encanta que digas eso. Para mí, es el punto más potente para que el show siga siendo tan gratificante a un nivel personal. Hoy en día, la escena de la noche se limita a conciertos en directo, bares de copas, y sesiones de Djs. Faltan escenas donde la gente pueda protagonizar el entertainment de la noche – con calidad, a diferencia de los bares de karaoke que ya existen, en donde todo vale y nadie en el escenario realmente importa. Para muchos, cantar en Anti-Karaoke es asumir un reto y vencerlo. Es un entrenamiento personal, y por eso tanta gente sale del club sintiéndose realizados y contentos consigo mismos. Lo nuestro es una mezcla de creatividad, ingenuidad, cariño y nivel espectacular que contrasta con lo que hay en estos tiempos cada vez más fríos, frívolos y pasivos.

Este show es muy especial, y existe un acuerdo entre todo el público de apoyar, de buen rollo, y de respeto mutuo entre público y performers. Es una ética del show que casi todos comparten. A veces viene gente que no pilla eso y lo ven todo con una actitud consumista, como si hubiesen pagado 7 euros para ver un concurso de belleza u Operación Triunfo en directo, y se quedan descontentos. Pero eso es su problema, no el mío. Este show funciona como un filtro: hay gente que ve a un tío gordo y calvo sin voz dándolo todo en el escenario y metiéndose al público en su bolsillo, y su única reacción es, “Qué gordo, qué feo, qué asco!” Esa gente forma parte del mundo, pero no forma parte del universo al que elijo pertenecer.

Es curioso cómo surgen incluso personajes que se hacen un hueco a base de su, digamos, “entrega personal”, como nuestro admirado Uvejo, de Madrid…

Esos personajes son la base de este show. Personas como Uvejo, que tiene ganas, entrega, sinceridad, y el coraje a salir al escenario con lo que tiene, se convierten en héroes para el público. Es mucho más valiente salir al escenario y dejar expuestos todos tus fallos, que ser un muñeco aburrido con el “perfecto” cuerpo que canta perfectamente con una voz profesional. ¿Dónde está el drama? ¿Dónde está el desafío? ¿Dónde está la conexión humana con los meros mortales del público? Por eso, una persona que realmente no puede cantar pero que se deja la piel en el escenario siempre será más popular que una persona guapa que sale a cantar la canción perfectamente.
La clave de este show es el cantante, no la canción… y en muchos casos, “el cantante” no es nada cantante!

Como maestra de ceremonias, ¿cómo te preparas para cada show?

Por la mañana, me preparo asistiendo a mi clase de Bikram yoga, que es una hora y media de yoga dinámica en una sala a 40 grados de temperatura. Me limpia, me centra y me pone fuerte para la noche larga que tengo por delante. Luego, llego a casa, como algo a toda hostia, y me vuelvo loca pensando en qué voy a hacer esa noche, buscando cosas perdidas en la mierda de pisito en que vivo, gritando y tirando atuendos por el aire hasta que llega el “show time”.

Supongo que estar programada en el Azkena debe ser importante, una reafirmación de que la cosa marcha…

Sí, era era divertido hacerlo en un recinto lleno de miles de personas. Pero a la vez, fue simplemente como actuar en un club más grande, con un desafortunado (inoportuno) foso en medio. Es un show muy íntimo que precisamente existe para romper la muralla entre performer y público, así que, hacerlo en un recinto gigantesco con un foso es un poco absurdo.

Tras un año y medio de Antikaraoke, ¿es posible que se amplíe a otras ciudades además de Barcelona y Madrid, bien de forma regular, bien en forma de Tour?

Ojo: han sido tres años de Anti-Karaoke! (Empezamos en 2005 en Barcelona.) Ahora estamos bastante ocupados con el calendario que tenemos, nos dejamos la piel en el escenario cada noche — pero es una idea que siempre tenemos en cuenta para el futuro, claro.

Supongo, de todos modos, que no todo será tan color de rosa. ¿Puedes contarnos alguna de las dificultades o problemillas con que te hayas encontrado?

Que encuentro confeti por todos sitios: en cada rincón del piso, en la cama, en la ropa, en los zapatos, en el pelo, en la boca, en las orejas, pegado a mi piel DESPUÉS de ducharme, hasta cago confeti. No hay escape. ¿Qué puedo decir? La vida es dura.

¿Tiene fecha de caducidad el Antikaraoke?

Todo en esta vida tiene fecha de caducidad, y para Anti-Karaoke, esa fecha coincidirá con el desgaste por completo de mis rodillas.

¿Qué te gustaría que pasara una noche de show que todavía no haya ocurrido?

Que venga La Duquesa de Alba para cantar, o simplemente para observar el show desde un trono improvisado en un balcón de la sala El Sol.

¿Qué grupo te haría ilusión que se pasara algún día por la Sidecar o El Sol?

Me hizo mucha ilusión cuando vino The Cult después de hacer un concierto en Barcelona. Hablé un poco con Billy Duffy, que dijo que le gustaba el show y también mi sombrero.

Sería cool que viniese alguien como Johnny Rotten o Iggy Pop y que cantasen, porque ambos son muy divertidos e inteligentes, creo que pillarían el punto del show perfectamente. Estaría bien que cantasen un tema country de Patsy Cline o Johnny Cash, aunque cualquier canción de nuestro repertorio molaría.

¿Todavía te sorprende la gente?

Me sorprenden todos los días. Cuando dejen de haber sorpresas en este show, se habrá acabado.

Posiblemente el Antikaraoke sea un espectáculo de lo más anticapitalista: piensa en la cantidad de gente que al día siguiente no puede ir a trabajar, resacosos perdidos, en la cantidad de jornadas laborales que se pierden…

Lo he pensado mucho, y creo que sería una buena idea si el gobierno de Zapatero crease un departamento con fondos para reembolsar las empresas de las pérdidas de dinero y productividad que sufren el día después de cada AK. Otra idea es cambiar la jornada laboral para todo el país: convertir cada martes, y el último jueves de cada mes, en fiesta.
Esto es España. Ya hay un montón de fiestas en este país que deja al resto del mundo flipado; ¿qué más da una más?

En fin, enhorabuena, Rachel y muchas gracias por atendernos. Un saludito de solo-rock.

¡Gracias a vosotros! Keep on rockin’ with available materials… y no olvidéis que empezando el viernes 26 de Septiembre en la Sala Garibaldi, haré mensualmente en Madrid mi show de comedia, “Cómo ser feliz todo el tiempo”. Será una hora y media de “stand-up comedy” en castellano, sobre una variedad de temas desde la España moderna y multicultural, hasta la depilación del coño. ¡Nos vemos allí!

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