LIVING COLOUR

Living Colour demostraron el poder de la fusion en el rock

La verdad es que, ni de largo, podia imaginar lo que iba a presenciar el martes en la sala Heineken. Primero, por la expectacion que habia, tanto en la calle por la tardanza en abrir las puertas, y dentro de la sala para ver a la banda quizas porque la ultima vez que vinieron, sino recuerdo mal, fue a principios de los 90 en la Universal Sur, y segundo por el magnifico recital que ofrecieron Vernon Reid y compania. Llenazo de publico treintanero nostalgico para ver una de las bandas que revolucionaron el sonido de finales de los 80 y 90, con dos discazos de armas tomar. Vivid y Times up. Living Colour destacaron, y destacan, por su fusion de metal, sonido funk, punk, rap o free-jazz, combinando una maestria tecnica envidiable y una coleccion de composiciones inolvidables. Y la verdad es que el comienzo no fue muy esperanzador por los problemas con el sonido, sobre todo del cantante Corey Glover que no se oia, desluciendo en pequena medida los primeros temas que sonaron. Auslander, Desperate People y Middle Man la banda es muy perfeccionista en cuestion del sonido, algo digno de elogiar. Pero a partir de Pride, el concierto fue ganando en intensidad y fuerza, y con la banda ya caliente, pudimos comprobar la fama que acarrean estos instrumentistas. Los elogios siempre se los ha llevado Vernon Reid seguramente con Tom Morello, uno de los guitarristas mas interesantes de los 90, siguiendo la estela del genio Hendrix, solvente y eficaz, desarrollando solos variados para nada pesados algo muy tipico en los virtuosos. La base ritmica no le va la zaga. el activo Doug Wimbish al bajo y Will Calhoun a la bateria son dos portentos aunque este ultimo realizo un solo bastante deslucido con acompanamiento de bases programadas. Pero para un servidor la autentica sorpresa del concierto fue la voz de Corey Glover. sobrado en las notas mas dificiles, sin necesidad de forzar, demostro ser un front-man con estilo y sin estridencias un amigo me comento que le habia visto en un documental recibiendo clases de una soprano rusa cantando soul, rap, funk, punk y metal. La fiesta siguio con temazos como Which way to America, Operation. mind control o This little pig. Uno de los momentos inolvidables fue la intro a Glamour boys, donde se atrevieron cual banda de soul, sin desentonar, con Papa was a Rolling stone famosa por la version de los Temptations, subiendo la temperatura ambiente de la sala Heineken. Traca final con Times up y la eterna Cult of personality con el publico totalmente enloquecido. Y cuando parecia que todo se habia acabado, nos regalaron dos perlas mas. Love Rears Its Ugly Head y Should I Stay Or Should I Go de los Clash al estilo Living Colour. Hora y 45 de vanguardia musical y musicos estratosfericos, de sonido que, para espanto de los puristas, aun sigue teniendo vigencia pese a que su epoca ya quedo en el olvido. Que vuelvan pronto.

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