ANTHONY B y THE UNTOUCHABLE BAND

Gran concierto de Reggae

El concierto comienza con Time of Trouble, nada de teloneros, y suena bien. Empieza tranquilo como si al fin hubiesemos llegado al lugar al que queriamos ir. Desde el momento en que aparece Anthony B en el escenario, tela bien atada en la cabeza y cetro de Jamaica en la mano, la gente ya no va a parar de bailar. Anthony B hace musica porque tiene cosas que decir, porque el mundo no es perfecto y podriamos cambiarlo. Su voz potente en cada tema canta injusticias. Es un guia. No se calla nada. No es un concierto con sorpresas, es autentico reggae, no es sorprendente sino emocionante. Una puesta en escena sencilla y alegre y una iluminacion que acompana perfectamente acompasada al mucho, mucho, movimiento dentro y fuera del escenario. Musica bien tocada, perfecta en la imprecision del reggae, junto a una voz y un mensaje que hacen del ritmo un impulso. Casi dos horas de fiesta en la sala Heineken, fiesta en el sentido de celebracion. Es como asistir a una ceremonia donde no falta nada. Melodias que dan escalofrios. Coros convirtiendo estribillos en himnos. Anthony B y The Untouchable Band transmiten cercania, no solo se dejan rozar desde el escenario, se llaman intocables y sin embargo dejan que les toquemos y nos tocan. Siempre el reggae tiene ese punto alegre y lleno de melancolia, de lo que podria ser, de lo que ya ha sido y no vuelve. El espiritu esta ahi, son los guardianes del sonido de africa. Eso es lo que sentimos y eso es lo que bailamos. Nos abraza la nostalgia con los brazos casi demasiado largos y un baile de locura y fuego. Incluso la sala, que no acaba de convencer con sus mil columnas, barras y cambios de atura, parece con Anthony B The Untouchable Band increiblemente acogedora, calida. No hay equilibristas en los escalones, cualquier movimiento es baile. Nos gustaria estar andando por algun camino de tierra y que hiciera calor. Termina el concierto y estamos satisfechos. Anthony B canta amable, sensible y con carino. Buenos temas, los que queriamos escuchar, escogidos entre una discografia infinita. Aun asi siempre echo de menos un poco mas de improvisacion, un poco de reggae que se deje llevar. Dejamos que nos abra la conciencia con una sonrisa. Letras lanzadas como flechas y temas para bailar y alegrar a un publico sobre todo feliz. Un espectaculo de energia, la lleva repartiendo ya desde hace mas de una decada y demuestra que tiene de sobra para seguir. Un concierto de energia y si la energia solo se transforma a lo mejor lo que necesita el mundo son mas conciertos de reggae como este, a ver si nos relajamos, sonreimos y queremos un poquito mas.

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