QUEEN – PAUL RODGERS

Como arrastrar por los suelos el nombre de Queen y no morir en el intento

Llueve sobre mojado. No seré yo quien entone ahora un visionario “os lo advertí” porque el aquí firmante, como es evidente, podría haberse ahorrado el primero el acudir al reciente show madrileño de ¿¿Queen??. Tampoco arremeterá un servidor contra el nuevo álbum de esta formación, vilipendiado en infinidad de medios, y que considero tiene un puñado de buenos temas. Pero tal y como apunté en aquella crítica (que podéis leer en nuestra sección de discos), otorgar a la ligera el nombre de Queen a este tocomocho que se han organizado los señores Brian May y Roger Taylor es poco menos que sacrilegio.

Bien es cierto que en los últimos tiempos la moda de las reuniones ha dado vida a esperpentos musicales bautizados falsamente con nombres sacros de la historia del rock. La diferencia es que para ir a ver a unos Foghat de mentira, por poner un ejemplo, apenas acudiríamos una veintena de fanáticos (si acaso) y seguramente el show, en su intimidad y sus ganas, sería incluso más digno que este circo de masas, ante las que Queen debería dar ejemplo de la gran responsabilidad que supone pasear dicho nombre en vano. Desgraciadamente, a la receta habría que sumar el patético público “devora-eventos” que actualmente sufrimos, capaz de agotar en apenas una hora las entradas de AC/DC por el mero pasar por el aro de la convención, al que apenas le importa el resultado siempre y cuando se cuelgue la medallita o pulsera de marras que acredite su presencia en el obligado concierto de cara a la galería.

Dicho esto, vayamos al grano. El concierto comenzó con puntualidad inglesa e insólita energía. Tras apagarse las luces y presenciar el correspondiente vídeo de presentación por las pantallas del escenario, el imponente riff de “Hammer To Fall” inundó el Palacio por obra y gracia de Brian May. La banda sale a por todas y se mete al público en el bolsillo con dos de sus temas más rockeros, pues al inicial le siguió el no menos arrollador “Tie Your Mother Down”. Buen sonido, pegada consistente, eficaces ejercicios de guitarra de May y un Paul Rodgers no suficientemente metido en el papel de showman, pero sobrado de fuerzas para ejercer del fabuloso cantante que es.

Me llamaron especialmente la atención sus maniobras vocales para moldear las melodías a su antojo, no para maquillar carencias a la hora de alcanzar los tonos de Mercury, pues su timbre es lo suficientemente versátil como para conquistar dichas notas sin problemas, sino imprimiendo su propia personalidad y ese deje de blues característico, demostrando no estar en el puesto como mero imitador y marioneta de unas canciones legendarias, sino por mérito y –triste- decisión propia. Pero bueno, a nadie le vamos a descubrir ahora lo grandísimo cantante que es Rodgers… aunque un 90% del aforo desconociera su figura y su vital contribución a la historia del rock. Y es que Rodgers ya estaba haciendo gorgoritos antes de que Queen dieran sus primeros pasos… pero bueno, eso es otra historia.

Sin la misma intensidad, pero todavía con brillantez, la banda echó mano de otra ristra de clásicos, en la que, ayudados por los impactantes videos proyectados (esto era un concierto de estadio, por si alguien no se había dado cuenta) convirtieron el recinto en un gigantesco karaoke que entonaba las archiconocidas “Fat Bottomed Girls”, “Another One Bites The Dust”, un soberbio “I Want It All” y “I Want To Break Free”, ejecutadas en dignas versiones por quienes hoy por hoy se hacen llamar Queen. Lástima que llegaran los temas del nuevo disco, mal elegidos para la ocasión, y cayeran como un jarro de agua fría sobre el público.

El primer single “C-lebrity” sonó fofo y ambicioso, y “Surf Out, School’s Out” es que ni siquiera es digna de una cara-b de una banda que empieza. Si a eso le sumamos un descafeinado “Seagull”, emocionante para los viejos seguidores de Bad Co. como el que suscribe, pero apenas una minucia de interludio para los ¡oh! tristes idotas que llenaban el patio… La cosa iba claramente en declive. Pero no contentos de su autosuficiencia, ni de llevar en ristre una bandera que, por motivos obvios, ya no es suya, los miembros de “Queen”, véase Brian May y Roger Taylor, se permitieron el lujo de otorgarnos casi una hora de solos insufribles e innecesarios, cada uno en su instrumento, que terminaron por dilapidar el concierto.

Y si el “fan” que así se considere tiene a bien aplaudir el lucimiento gratuito de sus ídolos, desde luego no seré yo quien apoye tal esperpento de egocentrismo musical. Cierto es que los seguidores añejos disfrutamos de “39” y “I’m In Love with my car”, que pensando egoístamente, no dejan de ser brillantes favores que el bueno de Mercury dejaba a la galería para lucimiento de SU grupo. Pero de ahí a que aquello fuera un éxtasis musical, hay un trecho. Bostezos por doquier, cuando reapareció Rodgers con sus horripilantes camisetas de flores (no entiendo la obsesión de este hombre por convertirse en el Beckham del rock institucionalizado), sus interpretaciones se habían vueltos burdas y llanas, sin atisbos ningunos de emoción, ya sonaran “Radio Ga Ga” y sus palmas, “All Right Now” cual sintonía de anuncio televisivo, o “Bohemian Rhapsody” con Freddie en pantalla para despertar los fervores e incitar a la fibra sensible que justificara el haber pagado la entrada.

La emoción se diluyó, y los grandes himnos sonaron a caja de música para sonámbulos. No querría ser yo quien llevara la contraria al gran señor Mercurio, pero Freddie, si lees esto desde alguna parte, hazme caso; el “espectáculo” NO debe continuar.

Setlist: Hammer to Fall / Tie Your Mother Down / Fat Bottomed Girls / Another One Bites the Dust / I Want it All / I Want to Break Free / C-Lebrity / Surf Up… School’s Out! / Seagull / Love of My Life / 39 / Solo Roger Taylor / I’m in Love with my Car / A Kind of Magic / Las Palabras de Amor / Say it’s Not True / Bad Company / We Believe / Solo Brian May (Bijou + Last Horizon) / Radio Ga Ga / Crazy Little Thing Called Love / The Show Must Go On / Bohemian Rhapsody
Bis: Cosmos Rockin’ / All Right Now / We Will Rock You / We Are the Champions /
God Save the Queen


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