COCOROSIE

El sonido de la noria o el de la caja de munecas, se pusieron de acuerdo en una noche magica

El otro día nos acercamos al Teatro Circo Price con una ilusión semejante a la que se respira en las celebraciones infantiles, donde los nervios se mezclan con la inquietud por descubrir los secretos y sorpresas de la fiesta, esta vez, la de CocoRosie.
En esta ocasión la pista central del Price no estaba equipada con sillas y la gente esperaba sentada en el suelo el comienzo del espectáculo. Aunque las gradas no llegaron a completarse, un público entregado desde el minuto cero recibió a la telonera incluso con más ímpetu y fervor del que en general suele mostrarse con los grupos acompañantes.
Con guitarrón acústico al hombro, Diane Cluck fue la encargada de abrir la fiesta. Con un look al más puro estilo country (vestido largo y botas) la cantante folk americana interpretó varios temas tranquilos, a lo mejor en exceso, entre los que destacó “Inside”. Si su objetivo era calmar los ánimos de los asistentes, no lo consiguió y la despedida fue atronadora. Casi tanto como el recibimiento de las hermanas Casady.

Minutos después, en la pantalla del escenario aparecieron imágenes de la noria de feria que todos soñamos tener en el patio de casa y la fiesta comenzó. El piano y teclados de Gael, la batería y percusiones, los artificios de voz de Tez, la flauta y los juguetes de Sierra, la voz-niña y por supuesto el arpa y la voz-ópera de Bianca, iniciaron un juego de sonidos y ambientes que se prolongó durante cerca de dos horas, consiguiendo esas exclusivas atmósferas musicales de las que sólo son capaces CocoRosie.

El juego-viaje a través de estos “Grey Oceans” empezó con “R.I.P Burn Face” y continuó navegando por los temas de su último trabajo como “Trinity’s Crying”, 
”Smokey Taboo”, 
”Hopscotch
”, “Undertaker”, que contiene entre sus mezclas una grabación con la voz de la madre de Bianca (Rosie) y Sierra (Coco), o el hit del concierto “Lemonade”.
Si en las fiestas infantiles los protagonistas son los dulces, los invitados y la actuación de magia, en el concierto de CocoRosie estuvieron invitados de nuevo la telonera, Diane Cluck, el exotismo de una cantante oriental y Tez, que tuvo su momento para mostrar los sonidos que es capaz de robar a su boca. Las voces de Bianca y Sierra, como el sol y la luna o el día y la noche. Las proyecciones sobre la pantalla ofreciendo ahora el mar, el tío-vivo de la feria, flores o mariposas. Los bailes de Bianca y su vaporosa túnica. Los disfraces y sombreros de Sierra. Y por supuesto el baile sonoro entre percusiones, cuerdas y juguetes y cacharritos, corrieron con la magia del concierto, quizá uno de los más distintos y experimentales en su sonido que pueda verse. Quizá también con una fórmula que acaba agotando al oído al final del concierto.


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