DAMIEN JURADO – LE TRASTE

Manual de como lograr sonrisas a base de canciones tristes

Casi tres años despues de mi primer e impactante contacto con el directo de Damien Jurado volvia verle en un teatro. Si por aquel entonces nos encogio el corazon a los que le vimos en el Teatre Principal de Castellon en esta ocasion nos emplazo en el Teatro Lara sede del ciclo de conciertos Espiral Pop que llenara buena parte del otono en la capital. Bien es cierto que se trato de una noche de resistencia, para tratarse de un miercoles. Primero hubo que esperar a que terminara la representacion teatral y ver la impagable imagen de Pastora Vega y Juan Ribo corriendo por la corredera Baja de San Pablo, escapando de inexistentes paparazzis. Surrealismo puro. Una vez pasado el tramite del desalojo del publico anterior, demasiada tardanza en comparecer el telonero dieron las once de la noche, tanta que muchos pensamos que saldria directamente Damien. Pero no, la cuarta parte de LE TRASTE subio guitarra en mano al escenario para abrir la velada. Canciones agradables aunque sin un punch que justificara un artista tan similar en propuesta al cabeza de cartel. No ayudo en demasia a entrar en calor, a pesar de su curiosa version del Linoleum de NOFX, y a que aquello arrancara definitivamente, por cuanto nos acercabamos peligrosamente a la medianoche. La tardanza acabo lastrando el inicio de actuacion de DAMIEN JURADO. Al menos un pequeno problema por un error en la venta de entradas que asigno asientos inexistentes a una cuantas personas, no derivo en mayores problemas al poder reubicarse en otras localidades. Asi y con estas el de Seattle comparecio en solitario, con la ayuda de dos microfonos para jugar con la voz principal y los coros, ademas de su guitarra, que presentaba la curiosidad de llevar una fotografia de Richard Swift, el productor de Saint Bartlett, disco que presentaba en esta gira y que fue el ultimo bache de la velada y es que el repertorio no ayudo tampoco a que la magia recorriera el coqueto teatro. Desde aquella ocasion de hace tres anos, se ha podido ver a Jurado en la capital en el Moby Dick, Heineken y Clamores, dejando claro que es querido y reconocido por la parroquia, pero sus nuevas canciones no han logrado calar entre el publico, que en esta ocasion estuvo frio y distante en buena parte del concierto. Sonaron mas de la mitad de sus nuevas canciones destacando Arkansas y Beacon Hill para quedarse en simples aprobados Cloudy Shoes quizas mi favorita del disco o Harbourview. Aplausos merecidos recibieron las canciones mas antiguas del repertorio como Denton, TX y sobre todo Im Still Here, a la que precedio una emocionante historia sobre su hijo y lo orgulloso que estaba de el como artista, poniendo al borde del llanto tanto a Damian como tambien ocurriera en aquel Tanned Tin castellonense como a muchos de los presentes. Incluso nos mostro el lado mas humano de su profesion al explicar que aunque trata de dar el 100 cada noche, muchas veces resulta complicado por los dias seguidos de viaje y actuacion fuera de casa. Un genio de las canciones tristes, que curiosamente vive uno de sus mejores momentos profesionales y personales. La ultima anecdota de la noche vino al retirarse a los camerinos y poner mitad del publico pies en polvorosa al comprobar que eran casi la una de la madrugada. Visto lo visto, Damien corto por lo sano y ofrecio un unico bis, Johnny Go Riding, que contento al asistente que le pidio una cancion alegre, pero que nos dejo a muchos con la sensacion de coitus interruptus de una noche, que a pesar de todos los problemas mencionados, alcanzo el notable.

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