BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB + BIZNAGA

Superando las expectativas con creces

 Hacía más de una década que no veía a Black Rebel Motorcycle Club en un concierto en sala (desde su primera visita a nuestro país en el Moby Dick, en 2002, presentando su primer disco), pero sí que he podido disfrutar de ellos en diversos festivales europeos. Conforme han ido editando discos, siete de estudio hasta el momento, la sensación es que el tiempo del que disponían en los festivales era demasiado escaso para que ellos pudieran desarrollar su lisergia psicodélica de largo recorrido. Así que nos dirigimos a La Riviera para ver si en esta ocasión, Peter Hayes, Robert Levon Been y Leah Shapiro saciaban nuestra hambre de rock and roll.

Apenas sin aviso previo nos encontramos que habría teloneros, pero fue agradable encontrarse con BIZNAGA en esa función. Uno de los grupos que más están dando que hablar en la capital, de la mano de Holy Cuervo, y que tienen bien fresquito su primer larga duración, ‘Centro Dramático Nacional’. En la media hora de la que dispusieron, escupieron las proclamas que son sus canciones, un conglomerado de lo mejor del punk y el post-punk pasado por el tamiz de la música en castellano. Impagables temas como “Máquinas blandas” o “Mala sangre”. Estoy convencido de que ganaron seguidores porque resultó el mejor entrante posible para el plato principal que vendría a continuación.

Mucho humo y luces asfixiantes es lo que nos encontramos de golpe para aclimatarnos a la actuación de BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB. Batería en el centro y los dos cantantes-guitarristas en cada lado del escenario dispuestos a escupir la esencia del rock and roll en cada canción. Es de agradecer que ellos mismos no se hayan repetido y que hayan conseguido afianzarse como una de las mejores bandas nacidas en este siglo, superando el síndrome del primer disco que les creó el aura de “nueva mejor banda” y que tanto peligro puede crear a la larga. También es cierto que son norteamericanos. Quizás de haber venido del imperio británico nos hubiéramos olvidado de ellos.

En cualquier caso, este “reprise” del tour del año pasado en el que ya presentaron ‘Specter at the Feast’ (les pude ver tanto en Roskilde como en Benicàssim), ha servido para poder ver a la banda en auténtica plenitud en un entorno perfecto. Bueno, ya sabéis que el sonido de La Riviera tiene sus días mejores y sus días peores, pero aquí tuvimos uno de los buenos. Es cierto que hubo poco público (unas setecientas personas), pero todos muy bien avenidos. Y siguiendo las instrucciones de Robert, asaltaron la barrera de separación cuando apenas estábamos en el primer tercio de la actuación y allí se quedaron hasta el final del concierto.

Dos horas sin altibajos, presentando temas de todos sus discos, aunque predominancia del primero y último, para gloria de sus seguidores. Hasta se permitieron una parte acústica para arrancar los bises e incluso hacer un homenaje al recientemente fallecido Tommy Ramone en forma de “I Wanna Be Sedated”, y no se dejaron en el tintero ninguno de sus clásicos, acabando como debe ser con esa maravilla titulada “Whatever Happened To My Rock ‘n’ Roll (Punk Song)”, uno de los himnos del nuevo milenio. Sin discusión posible.

Incluso los más afortunados (yo no estuve entre ellos) tuvieron un miniconcierto acústico de Robert en la entrada de la sala minutos después de concluida la actuación. Así sí, señores, así sí.

SETLIST B.R.M.C.: Beat the Devil’s Tattoo/Ain’t No Easy Way/Let the Day Begin (The Call cover)/Rival/Hate the Taste/Berlin/Returning/Screaming Gun/White Palms/Stop/Conscience Killer/Teenage Disease/Weight of the World/In Like the Rose/Lose Yourself/Red Eyes and Tears/Six Barrel Shotgun/Spread Your Love//(bis) Fault Line/I Wanna Be Sedated (Ramones cover)/Shuffle Your Feet/Sell It/Whatever Happened to My Rock ‘n’ Roll (Punk Song)

 

 

 

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