DIANA KRALL

De menos a más hasta el triunfo final

Era mi primera vez con la gran dama del jazz contemporáneo, la mujer de Elvis Costello, DIANA KRALL. El Barclaycard Center se engalanó con su configuración más reducida, The Box, con todo el aforo sentado tratando de recrear la configuración de un teatro, pero a lo grande. Y la escenografía funcionó. La canadiense sin embargo tardó en coger el ritmo a la actuación. Se deshizo en elogios hacia la ciudad que la acogía y dejó que su imponente banda de cinco músicos tirara del carro en las primeras canciones de la noche. Quizás no le cogió el punto a su piano y su teclado, instrumentos que alternó a conveniencia, quizás el repertorio elegido para el arranque no tenía el mismo gancho entre el público español, pero por las tazones que fuera, el concierto no despegó hasta que “Temptation” enorme tema del genio Tom Waits hizo acto de escena. Ahí fue cuando todas las piezas se engrasaron y nos dejaron una interpretación para el recuerdo. Sobre todo por los enormes Anthony Wilson (guitarra) y Stuart Duncan (violín) aunque bien secundados por un metrónomo de nombre Karriem Riggins (batería).

Diana Krall (79)Y cuando todo empezó a carburar el rescate de grandes temas de los 60-70 elevó la categoría del concierto a lo sublime. El “Wallflower” de Dylan, pero sobre todo “California Dreamin’” y “Desperado”, que como confesó la conoció a través de la versión de Linda Ronstadt y no de la original de los Eagles, nos elevaron a los cielos, porque aun siendo un concierto de versiones, las consiguió llevar al terreno del jazz con tremendo éxito y merecido reconocimiento de un público que estuvo exquisito en su comportamiento, a pesar de lo quisquillosa que estuvo la cantante con el tema de los teléfonos móviles (que tiene toda la razón del mundo, pero no fue ni mucho menos abusivo ni molesto como en otras ocasiones).

Eso sí, la actuación se hizo corta. Apenas setenta y cinco minutos después de haber arrancado con “We Just Couldn’t Say Goodbye” echó el telón con “’Deed I Do”. El inevitable bis trajo consigo la aceptación de una petición del público y otro par de temas, rematado con el “Ophelia” de The Band, buen broche para una actuación que fue de menos a más, y que a pesar de dejarnos con ganas de más, sí que nos hizo volver a casa con la satisfacción de haber saldado una deuda pendiente con una de las artistas más destacadas y reconocidas del último par de décadas.

Setlist: We Just Couldn’t Say Goodbye/There Ain’t No Sweet Man That’s Worth the Salt of My Tears/On the Sunny Side of the Street/Just Like a Butterfly That’s Caught in the Rain/Let It Rain/Exactly Like You/Temptation/Wallflower/California Dreamin’/Desperado/Just You, Just Me/’Deed I Do//(bis) East of the Sun (and West of the Moon) (Brooks Bowman cover)/Boulevard of Broken Dreams (Alan Dubin cover)/Ophelia (The Band cover)

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