KURT VILE & THE VIOLATORS + LUSHES

Mucho ruido y pocas nueces

La gira del cantautor norteamericano le ha traído a las ciudades de Madrid y Barcelona, donde nos ha presentado los temas de su sexto disco.

Llevo ya meses escuchando hablar de Kurt Vile, un músico norteamericano que con tan sólo 35 años ya tiene seis discos a sus espaldas y que además fue miembro fundador de la banda The War on Drugs, con los que grabó su primer disco de estudio, Wagonwheel Blues (2008), antes de iniciar su carrera en solitario. Desde entonces toca siempre acompañado por su grupo, The Violators, cuyos componentes actuales son Jesse Trbovich (bajo, guitarra y saxo), Rob Laakso (guitarra y bajo) y Kyle Spence (batería). Juntos fabrican unos temas donde se mezclan rock y folk, influenciados por la música de Bruce Springsteen, Neil Young o Tom Petty. En cuanto al propio Vile, empezó tocando el banjo a los 14 años y poco después ya componía y grababa sus canciones en casa. Sin duda, se le podría describir como una suerte de niño prodigio y eso, entre otras cosas, me animó a acercarme a la Sala Penélope un lunes por la noche, donde su actuación fue precedida por la del por el dúo neoyorquino Lushes.

Lushes (50)Lushes aparecieron ante el público a las ocho y media de la tarde para ofrecer un concierto que duró unos cuarenta y cinco minutos. Hasta la fecha han publicado dos discos, What I am Doing (2014) y Service Industry (2015), en los que hacen una música que anda entre el rock alternativo y el postrock.. Sobre el escenario destaca la base rítmica que imprime el batería, Joel Myers, y el desparpajo del cantante y guitarrista, James Ardery, que no canta ni toca muy bien, pero le da igual porque lo que importa en el rock es la actitud y de eso no le falta. Era como si nos estuviera diciendo: “Sí, llevo puesta una sudadera fea que me queda grande y no me he lavado el pelo en una semana, ¿y qué? Sigo siendo el tipo más guay de la sala.”

El dúo inició su actuación agradeciendo nuestra presencia pese al clima de pánico reinante tras los atentados de París y advirtiéndonos de que estaban de resaca tras la fiesta de la noche anterior. Poco después empezaron a sonar los acordes de su canción sobre zombies Dead Girl, a la que siguieron otros temas destacables como Traffic, en que Ardery decidió bajarse del escenario para disfrutar de un pequeño baño de masas, o el titulado Feastin con el que se recrearon bastante. En todo caso fue un espectáculo muy entretenido, que consiguió caldear el ambiente a base de sonidos distorsionados, voces con efectos y buen humor.

Kurt Vile & The Violators (51)Kurt Vile & The Violators subieron al escenario unos minutos antes de la diez noche para tocar ante el público heterogéneo que ya llenaba la sala. Empezaron fuerte, interpretando cinco temas de su último disco, B’lieve I’m Going Down (2015). Así fueron sonando Dust Bonnies, Pretty Pimpin, I’m an Outlaw, That’s Life Tho, o Wheelhouse, de entre los que destacaría la segunda canción, quizás porque fue la única donde pudimos ver a Vile tocando el banjo.

Tras escuchar este primer bloque de canciones, ya tenía claro que el concierto no iba a ser de mi gusto. Básicamente, no veía química entre el líder del grupo, que parecía esconderse tras su larga cabellera, y sus compañeros, todos los cuales estaban muy tiesos sobre el escenario. Aunque sonaban bien, su directo no aportaba mucho a las canciones de estudio y poco a poco fui perdiendo el interés por la música que escuchaba. De hecho, si los primeros cinco temas no me impactaron, los dos que siguieron, Dead Alive y Stand Inside, directamente no me gustaron. Y eso que Vile tuvo el detalle de interpretarlos en formato acústico, acompañado únicamente por su voz a lo Bob Dylan y la guitarra. A continuación siguió un tercer bloque de canciones, de entre las que destacaría su Wild Imagination y quizás también Freak Train, un tema algo más cañero donde el bajista participó tocando el saxo. Ya en los bises nos interpretaron Puppet to the Man y Baby’s Arms, con los que nos dijeron adiós poco antes de las once y media.

Hubo parte del público que pareció seguir el concierto con cierto entusiasmo, pero, tal como he dicho, Kurt Vile y sus Violators me dejaron algo fría hasta el punto de que, puestos a elegir, casi me quedó con la actuación de los teloneros, que me resultaron más divertidos.

Podéis ver las fotos del concierto en el video:

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