PAUL SIMON

Paul Simon versionea a Paul Simon

Paul Simon de nuevo en España tras veinticinco años de ausencia, nos deleitó con un repertorio que se podía entender perfectamente como un “Grandes éxitos” pero versioneados por el propio Paul. Se rodea de un gran elenco de músicos, que en muchos casos tocan varios instrumentos, y eso, unido a la variedad de ellos que utilizan y su maestría con cada uno, permite hacer muchas cosas buenas.

Con un cuarto de hora de retraso, se presentó ante un abarrotado Palacio de los Deportes de Madrid, que cambia de nuevo su nombre por el de otro patrocinador. Tras un comienzo instrumental, ya se dejaba notar la calidad del sonido. Sí, Paul Simon y sus técnicos de sonido han conseguido demostrar que en ese recinto se puede escuchar música con un nivel más que aceptable. Todo el concierto se desarrolló con un sonido exquisito, donde se podían apreciar sin estruendos hasta diez instrumentos a la vez.

También se podía presagiar que el ambiente en el escenario a nivel de luces cumplía a la perfección. Un gran número de focos alumbraba a los artistas con luces blancas, mientras el fondo y las columnas de luz jugaban con muchos colores, siempre en tonalidades oscuras, de naranja a morado, dándole un estilo elegante, alegre y melancólico por momentos, acorde al tema que sonara.

Paul SimonTras Gumboots, apareció Paul que se dejó querer, ya que la ovación fue tremenda. Poco a poco fueron sonando temas clásicos, de su primera etapa en solitario. La dificultad de 50 Ways en los agudos la defendió muy bien, y es que el nivel al que mantiene la voz a sus setenta y cinco años es envidiable. Violín, acordeón y trompa daban un estilo melancólico a Dazzling Blue.

Se dirigió al público para dar la bienvenida al inicio de That was your mother, incitando al público a bailar, a pesar de la intensa vigilancia a la que se veía sometido por parte del personal de seguridad. Y aquí aparece la posible polémica del concierto. Absolutamente todas las entradas eran para estar sentados. Es difícil mantenerse en su sitio escuchando infinidad de ritmos étnicos, pero si alguien se levantaba a bailar en su puesto, impedía que la gente de detrás viera el concierto, lo cual produjo más que una discusión. En estos casos lo mejor es dejar foso para los bailones y gradas para los reposados y todos contentos.

Sonidos de clavicordio en Repeat, una adaptación de America con clarinete, o incluso la versión folk de That was your mother, enriquecían los temas, dándoles un aire nuevo y distinto a lo acostumbrado en otros directos. Podemos decir que eran versiones orquestadas, muy bien arregladas y maravillosamente reproducidas. Contó una anécdota de su experiencia con la ayahuasca en Amazonas, que le inspiró para componer Secret Voices, como Bahía le influyó en Obvious Child o como el instrumento hindú de una cuerda (Gopichand) le dio la idea para el nombre de la canción The Werewolf, por su similitud con el sonido que produce. Anécdotas que están dentro del guion en todos sus directos de esta gira, pero no por ello dejan de ser interesantes.

Sorpresiva actuación de un bailaor y un cajón flamenco en la nueva Stranger to Stranger, donde el taconeo se acompasaba con un gran tema muy al estilo de la primera etapa en solitario de Sting. Y así, poco a poco fueron cayendo todos los temas del repertorio, con grandes momentos a nivel de banda, que para mí, éxitos aparte, fue lo mejor del concierto, aunque no fuera lo más popular o conocido. La secuencia Duncan,The Werewolf, The Cool, Cool River fue impresionante, y se vio una conjunción a nivel de banda que difícilmente se volverá a ver.

Casi al finalizar, tras éxitos de su carrera en solitario y con Art Garfunkel, llegó el momento más temido por mí, la interpretación del Sound of silence, canción versioneada en las parroquias de barrio y que la han convertido en una de las canciones más casposas de la historia. Menos mal que Paul desplegó su magia, con su acústica y el silencio casi sepulcral del público (siempre hay algún memo con complejo de inferioridad que tiene que hacerse notar), y consiguió devolverme la fe….en la música.

Un placer.

Setlist: Gumboots – The Boy in the Bubble – 50 Ways to Leave Your Lover – Dazzling Blue -That Was Your Mother – Rewrite – America (Simon & Garfunkel) – Mother and Child Reunion – Me and Julio Down by the Schoolyard – Spirit Voices – The Obvious Child – Stranger to Stranger – Homeward Bound (Simon & Garfunkel) – El Condor Pasa (If I Could) (Simon & Garfunkel) – Duncan – The Werewolf – The Cool, Cool River – Diamonds on the Soles of Her Shoes – You Can Call Me Al Bis 1: Proof (instrumental) – Wristband – Graceland – Still Crazy After All These Years – Bis 2: Late in the Evening – One Man’s Ceiling Is Another Man’s Floor – The Boxer (Simon & Garfunkel)  – Bis 3: The Sound of Silence (Simon & Garfunkel)  – Bis 4: I Know What I Know – Bridge Over Troubled Water (Simon & Garfunkel)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.