ENTREVISTA A ALBERTO ACINAS

Hablando de música, de pintura y de la vida en general
Texto y fotos: Javi G. Espinosa

Aparte de hacernos uno de los temas de su último álbum para nuestras Canciones para una Cuarentena, el músico y pintor Alberto Acinas se ha sometido a nuestro cuestionario desde el confinamiento, y aquí va el resultado de la charla a distancia que hemos tenido con él:

Lo primero: muchas gracias por atendernos en esta extraña situación, Alberto. ¡Gracias a vosotros!

¿Cómo llevas el confinamiento? Pues muy bien, la verdad, no es muy distinta mi vida de pintor en cuarentena o sin ella. En concreto los primeros días, los del más estricto aislamiento, me recordaron a algunas residencias artísticas de las que hacía en la selva mexicana, en las que solo iba al pueblo una vez a la semana a por víveres y utensilios, y el resto del tiempo me administraba bien los recursos más básicos como agua potable, comida, o de trabajo como pinturas, aguarrás…

¿Hay algo que pensabas que jamás harías y que este encierro te ha llevado a hacer? En lo más íntimo, supongo que como todos, he estrenado algunas reflexiones y canales de pensamiento inéditos que solo motiva la tragedia. En temas prácticos también ha habido algunas novedades, como por ejemplo hablar con un gestor, ser capaz de prestarle atención y entender casi todo de lo que decía.

Esta situación te ha cogido todavía en plena promoción y presentación de tu último álbum, “Puntiagudo“, publicado el año pasado. ¿Has tenido que suspender muchos planes? Sí, ¡pero no es la primera vez que suspendo algo en Junio! Ya en serio, y por suerte, parece que los planes que tenía tan solo serán aplazados, pero se llevarán a cabo y seguro que aún mejor.

Este disco tardaste en grabarlo un largo tiempo, pero volviendo siempre al mismo estudio y la misma gente, ¿era importante no perder ese aire? Muy importante. Es curioso como a veces hacen falta tres largos años para mantener intacto el espíritu de algo grabado en una tarde. Tanto en este disco como en el anterior (“El Péndulo”) el lugar donde se grabaron, estudios ambos en medio del campo, es determinante para su sonido. De hecho siempre se cuelan o nos preocupamos de que aparezcan sonidos reales del entorno.

Tus canciones parten del folclore, incorporando elementos actuales y aparentemente muy ajenos a la tradición. ¿Pesa siempre más la herencia castellana de tu origen o cada vez hay que hacer más hueco para influencias de otras tierras y lugares? Se hace solo ese hueco. Hay que localizar bien el tronco para criar buenas ramas y que sean habitadas por aves de todas partes.

Aunque mucha gente descubra ahora tu faceta musical, llevas bastantes años grabando, y en sitios como México o Berlín, donde estuviste viviendo. ¿Cuál de aquellas etapas por ahí fuera recuerdas con más cariño, o cuál te marcó más? Me acuerdo muchísimo últimamente de mis ensayos diarios en un local que teníamos entre unos cuantos en Berlín, en un edificio enorme y misterioso junto a un lago . Iba a diario en bici muy temprano, me llevaba el tuper y todo, ensayaba yo solo a todo volumen durante horas. Llegué a tener un gran dominio de pedales de loops y otros efectos, con un juego de piernas que parecía en sí un baile. Cuando me veían salir solo del local no daban crédito.

Ahora acabas de publicar un nuevo videoclip, en el que el realizador ha entendido muy bien ese concepto artístico y estético tuyo, ¿no? ¡Sí! Vritis, el realizador, y yo, somos amigos desde niños, de Palencia los dos, ya nuestros abuelos eran amigos y pasaban charlando largas veladas. Es en realidad parte del proyecto desde el inicio. Pensamos el desarrollo de los vídeos entre los dos en cuestión de minutos y luego él hace la Magia.

Alguna vez has dicho que “La pintura es mi oficio; la poesía, mi idioma; y la música, capricho y terapia“. En estos días de confinamiento, ¿ha habido más tiempo para el oficio o para el capricho y la terapia? Pues salomónicamente ¡el mismo! Porque lo que sí he hecho esta vez es dividirlos totalmente. Dedicarme sólo a pintar cuando estaba en mi taller y las tareas musicales hacerlas en casa de Sofía, mi pareja, que además ha participado en ellas

¿Cómo ves el futuro del panorama musical cuando pase esta pesadilla? Creo que va a ser más abarcable y de proporciones más humanas, con más lugar para la conciencia y menos espectáculo.

¿Crees que volveremos a la normalidad, o después de esta crisis que vivimos habrá cosas que cambiarán para siempre? Afortunadamente habrá cosas que cambien, sería doblemente trágico que no fuera así. Tengo una canción de hace muchos años, que aparece en mi disco “Muchísimas Luces” del 2009, a la que temo bastante y dice: “Lo pasamos bien / Lo pasamos mal / Lo pasamos muy bien / Lo pasamos muy mal / Pero al final / Todo vuelve a la normalidad / Todo vuelve a la normalidad / Como siempre… / O más. / Como siempre fue / O aún más normal”

¿Alguna canción que tengas presente en estos momentos porque describa esta situación o te ayude a superarla? Lo cierto es que tengo bastantes que ahora se entienden mejor, incluso yo mismo las entiendo mejor. De hecho parecen escritas para este momento, da hasta un poco de cague. Es el caso de “Mirándome” de este último disco o “Berrinche” del disco anterior.

BERRINCHE

Hay circunstancias complejas que avanzan hacia la ausencia total de casualidad. Hay una magia que opera incesante y es obstinado y banal intentar negar. Almas cercanas a grandes distancias rayos que caen a la vez y los puedes ver.

Ay que berrinche me entró! ay que tristeza y qué miedo tan profundo mi dolor que una sopa de sobre china me lo quitó.

Hay perspicacias no premeditadas Hay agresiones que nadie quiso causar Hay precauciones que nunca retrasan lo inexorable que no se podrá evitar.

Ay que berrinche me entró! ay qué pánico y qué pena, tal fue mi desasosiego que se pasó cortándome un poquito el pelo.

Hay pensamientos obscuros y turbios Hay risa pura de bonhomía Hay obsesiones desproporcionadas y aciertos precisos como un reloj suizo

Nadie se esfuerza en tu fin, nadie quiere aniquilarte

Ciego es quien no sabe ver el aspecto exacto de su suerte, el reflejo fiel de su aflicción, lo que puede dar de si su mente, LO QUE SE DEMORARÁ ESTA PAUSA.

¿Algo más que quieras añadir? ¡Hierbabuena! Siempre es bueno añadir hierbabuena a casi todo.

Muchas gracias, ánimo y salud. Nos vemos pronto en los bares y los conciertos. ¡Igualmente! ¡Abrazo grande!

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