SPHINX

Sold Out de una esperada vuelta

FECHA: 15-05-2.021

SALA: Sala 0 (Palacio de la Prensa)

CIUDAD: Madrid

AUTOR: David Collados

FOTOS: Aitor Recio (Noche de Rosas)

 

Antes de meterme de lleno a hablar del concierto, voy a hablar de sensaciones personales. Hacía un año y varios meses que no iba a ningún concierto. Primeramente, por la sabida pandemia. Y en segundo lugar en mi caso personal, porque desde que se han vuelto a ir programando conciertos en Madrid, se me hacía muy cuesta arriba ir a ver conciertos en esta “nueva normalidad”. Es decir, conciertos de Heavy Rock sentados, con las mascarillas, sin poder abrazar a la gente ni siquiera acercarnos más que a la distancia de seguridad, no poder ir a la barra y deambular por las salas como me gusta hacerlo habitualmente. Francamente no me apetecía demasiado. Pero ya me quedé con las ganas de esta esperada vuelta de una banda que para mí era de las mejores en su género en su momento. De mis bandas favoritas y que me marcó mucho. Me fastidió bastante su disolución. Me alegré muchísimo de su vuelta a la actividad. Me emocioné muchísimo cuando anunciaron concierto en Madrid. Y se me cayó el alma a los pies cuando se anuló (junto a tantos otros), por el maldito COVID. Pero finalmente Sphinx decidieron reubicar la fecha, adaptarla a las nuevas medidas de seguridad y seguir adelante con las fechas de Sevilla y Madrid. Así que por la amistad que me une a su bajista Pepe Pineda y mi admiración a la banda, había que estar en Madrid apoyándoles en un momento tan complicado para los grupos y las salas.

 

 

Lo primero que me gustaría es dar la enhorabuena a la Sala 0 por todo su trabajo y esfuerzo y por la profesionalidad de todo su equipo humano. Toma de temperatura a la entrada, distancias de seguridad a la entrada y salida y durante todo el bolo. Comodidad en la colocación de las mesas y espacios para el público. Los precios de las consumiciones puestos en las mesas y camareros muy atentos y eficaces, llevando los pedidos a la gente. Sensación de comodidad y seguridad y muy profesional.

Además, la última vez que estuve en la sala, fue cuando se suspendió el concierto de Ars Amandi en la Cool Stage por cierre inesperado, y en aquella ocasión el equipo de sonido era provisional. Ahora la sala ha renovado todo el equipo de sonido y de luces, haciendo que el concierto sonara en unas condiciones muy buenas en todo momento. Eso sí, en el momento que se puedan volver a hacer conciertos allí con la gente de pie, el escenario volverá a parecer excesivamente bajo. Pero en estos momentos con los asistentes sentados, tiene una altura ideal y cercana para la banda.

 

 

Y vamos al concierto en sí mismo. Había cierto nerviosismo por mi parte. También por parte de algún miembro de la banda que pude saludar rápidamente antes del bolo. Pero se pasaron enseguida en cuanto pisaron el escenario. El aforo de la sala es ahora mismo de unas 120 personas, y el público se volcó en recibirles calurosamente. Se notaba que había muchas ganas de volver a verlos tocar. Y después de la breve intro, la banda en su actual formación salió a escena y a partir de ahí fue para mi un viaje en el tiempo a unos años atrás, rememorando canciones de los tres primeros discos del grupo, que era en lo que iban a basar los repertorios de esta gira. Un cúmulo de sensaciones y sentimientos estupendos, que me pusieron la piel de gallina literalmente en muchos momentos de la velada al escuchar tal riff, cantar tal estribillo, o recordar alguna otra estrofa.

 

Después de la primera canción en la que el vocalista Manuel Rodríguez nos dejó flipando con su estado de voz, nos pidió disculpas porque una faringitis le estaba afectando desde días atrás. Y la verdad es que, aunque estuvo brillante en muchísimos momentos, y que se dejó la piel en su papel, sí que se le fue notando que había momentos en los que le costaba llegar y lo pasó un poco mal. Aun así, fue una actuación la suya, para quitarse el sombrero, con unos agudos espectaculares y una variedad de registros fenomenal.

 

 

Los dos guitarras de la banda, Justi Bala y Alex Sánchez, estuvieron brillantes toda la actuación, protagonizando solos cada uno según la canción y el momento, doblando guitarras y punteando a la vez en varias ocasiones y haciéndose la rítmica el uno al otro de manera magistral. Parecía que no hacían ningún esfuerzo realizando auténticas virguerías con sus instrumentos, y sin buscar nunca el destacar ni ser el centro de atención. Solamente haciendo su trabajo casi con cierta timidez, pero con gran maestría. Pepe al bajo siempre que he visto a la banda (y a las otras bandas en las que milita), es el centro de la mayoría de mis miradas. Esa manera de manejar su bajo verde de seis cuerdas me vuelve loco, y esa manera de estar en el escenario, siempre sonriendo, interactuando con la gente, apuntándonos con su bajo mientras lo “ametralla” …Espectacular y simpatiquísimo en todo momento. Y aunque me apenaba bastante la salida de la banda de su batería Carlos, el nuevo fichaje de nombre Antonio Luis Pérez “Nykly” estuvo genial, contundente y con una pegada tremenda.

 

Se pasó el concierto en un periquete, y cuando me quise dar cuenta la banda ya llevaba una hora y estaban casi despidiéndose antes de los bises. El público estuvo muy “caliente” en todo momento, cantando todos los coros y estribillos y devolviéndole a Manuel los “Uooos” y dándole las réplicas que nos pedía a sus voces, y dando palmass en los temas al ritmo de las melodías. Tras un corto descanso de pocos minutos, Sphinx volvieron a salir para rematar el show con un bis de cuatro temas, entre los que nos deleitaron con una de las preciosas baladas del grupo como es “Mirando al infinito”, que me emocionó bastante volver a oír en directo. Anunciaron que la suya es una vuelta para quedarse y prometieron estar pronto de vuelta con nuevo disco y nuevas canciones, y tras hacerse la foto con el público detrás, finalizó un gran concierto y una velada muy buena y agradable.

 

 

Mi más sincera enhorabuena una vez más a Sphinx y a las Sala 0. Y un agradecimiento muy especial a Aitor Recio de Noche de Rosas por cedernos amablemente las fotos que acompañan la reseña, ya que yo no iba acreditado, y simplemente me ha apetecido escribir nuevamente crónica de lo que viví.

 

Set-list: Porto Suite / Santa maldad / La muerte sobre un papel / Destino / Recluso 943 / Condenado a vivir / Noche maldita / A las puertas del infierno / Momentos de lucidez / Almas sin paz (Bises): Mirando al infinito / Ángel sin piedad / No / Sphinx

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