LEIVA_23

30 de Septiembre de 2026

Movistar Arena, Madrid

Textp y Fotos: Álex García Fotero

Cuando un flaco de la Alameda de Osuna lleva meses llenando pabellones y quemando suela por media España y Latinoamérica, sabes perfectamente que el fin de fiesta en Madrid no va a ser un mero trámite. Anoche, el tipo del sombrero de ala ancha jugaba en casa para dar la estocada final a su monumental gira Gigante, y el Movistar Arena —ese Palacio de los Deportes que guarda el sudor de las mejores noches de nuestra vida— presentó un aspecto imponente. Ni un solo hueco libre. Una legión de fieles entregada antes incluso de que se apagaran las luces.

 

Decía el maestro Lapido que las canciones son las que mandan, pero cuando tienes detrás a una banda galáctica sosteniéndote el pulso, el show pasa a otra dimensión. Leiva salió a morder desde el primer acorde, empuñando la guitarra con esa chulería elegante que no se ensaya en un espejo, sino que se mama tras años de carretera y furgoneta. La sección de vientos, las coros y las guitarras sonaron con ese empaque orgánico, crujiente y deudor de los setenta que tanto nos gusta por esta casa. Un sonido que bebe de las fuentes clásicas, de los Stones y del aroma sureño, sin pedir perdón a las modas del momento.

 

 

El repertorio funcionó como una apisonadora emocional. De los hits de su carrera en solitario a los indispensables guiños a su etapa con Pereza, la comunión con el público fue absoluta. Pero más allá de la batería de estribillos inapelables, el momento cumbre de la noche llegó cuando el propio Leiva tomó el micro para sincerarse sobre el cansancio acumulado tras semejante maratón. Dejó caer una de esas frases con retranca que resumen la trastienda de este oficio: «A partir de mañana, mis vacaciones consisten en poder ponerme malo de la garganta sin este sufrimiento y esta culpa constante». Una confesión tan honesta como humana que refleja la presión a la que se somete un tipo que se niega en redondo a bajarse del escenario a medio gas.

 

El tramo final fue un verdadero éxtasis colectivo. Con la pista convertida en una marejada de brazos en alto y miles de gargantas dejando lo que les quedaba de voz, la banda apretó los dientes para despedirse por todo lo alto. No hicieron falta trucos de chistera ni pirotecnia para disimular carencias: solo buenas canciones, un engranaje instrumental impecable y un artista vaciándose hasta la última gota de sudor.

 

Salimos a la noche madrileña con la certeza de haber presenciado el broche de oro a una etapa incontestable. Leiva se retira a descansar, a curar las cuerdas vocales y a buscar la inspiración para el siguiente asalto. Se ha ganado cada minuto de esa tregua. Que se ponga malo de la garganta si le da la gana, que aquí le estaremos esperando cuando decida volver.

 

 

 

Set List, (Puedes consultarlo completo en: https://www.setlist.fm/setlist/leiva/2026/movistar-arena-madrid-spain-234ed887.html):

 

Tras calentar el ambiente con el clásico «Rocks» de Primal Scream como tema de entrada, Leiva saltó al escenario del Movistar Arena para dar comienzo a una noche clave dentro de su gira Gigante. El madrileño arrancó con la potencia de «Bajo presión» y «La lluvia en los zapatos», antes de dar paso al tema homónimo del tour, «Gigante».

El concierto continuó con grandes éxitos de su repertorio solista como «Terriblemente cruel», «Superpoderes» y «Sincericidio», entrelazados con temas llenos de garra como «Breaking Bad», «El polvo de los días raros» y «Shock y adrenalina». Uno de los pasajes más íntimos llegó con el set acústico, donde ofreció una delicada interpretación de «Palomas de Amazon» y versionó «El hombre pájaro» de Robe, además del clásico guiño rockero a Chuck Berry con «¿Quién lo iba a suponer?.

El tramo final desató la nostalgia colectiva al recuperar himnos inolvidables de su época en Pereza como «Pienso en aquella tarde», «Como lo tienes tú» y «Estrella polar», cerrando la velada en la cúspide junto a «No te preocupes por mí» y el imprescindible broche de oro con «Lady Madrid», “Caída Libre”, “Como si fueras a morir  mañana” y “Princesas”.