ENTREVISTA ORGANIZACIoN FIB HEINEKEN

Todo lo que tienes que saber sobre el FIB HEINEKEN

Con parte del cartel anunciado y en medio de los retoques definitivos para conformar el cartel de esta edición, JACKSTER se acercó a las oficinas del festival para poder conversar con ERNESTO GONZÁLEZ, jefe de prensa del FIB HEINEKEN, con objeto de conocer algunas de las interioridades del evento y para hablar sobre las expectativas puestas en este año, sobre la aparición del Saturday Night Fiber en Madrid y sobre otras cuestiones de actualidad, en un año calentito en cuanto a los festivales veraniegos en nuestro país se refiere. Una hora de amena entrevista que dio como resultado lo que puedes leer a continuación.

Centremos el punto de partida. Cuando termina el FIB 2007 y se plantea iniciar el FIB 2008, ¿cómo son esos primeros meses hasta el momento de iniciar las contrataciones?

La verdad es que el grueso del trabajo en esos meses es muy aburrido. La gente no lo conoce y pueden perfectamente seguir sin conocerlo porque es un poco dar carpetazo a la edición anterior y eso siempre es un rollo. Hay un grueso financiero importante, (cerrar y preparar presupuesto nuevo) y por otro lado hay un trabajo importante de cara a clipping (recopilación de noticias) y además, cerrar acuerdos que hay abiertos con las marcas. Se plantean muy por encima cuáles son los objetivos en cuanto a contratación de la nueva edición. Lo que pasa es que este año ha habido un anexo importante, y es que ya veníamos desde hacía tiempo jugando con la idea de hacer otro festival en paralelo en otra ciudad y durante todos los meses de otoño hemos estado muy concentrados en ese trabajo: poner en funcionamiento la segunda ciudad, que es lo que todos sabéis ya.

Ya que has sacado el tema vayamos a la pregunta. A mucha gente le ha dado la sensación de que es un proyecto contra de la competencia. La mía es que ha resultado una experiencia fallida. Me explico: si la idea era hacer un doble festival y de hecho los primeros artistas que están confirmados en la fecha de Madrid son también los primeros artistas confirmados en Benicássim, ¿por qué se ha quedado en un día? ¿Problemas de logística o hay algún otro motivo?

Lo primero que no es una reacción contra la competencia. Llevamos fácilmente cuatro años buscando una segunda ciudad, ¿por qué razón? Porque tenemos una posición en ese mercado y hay que mantenerla para que nuestro proyecto siga siendo viable ¿qué necesitamos para esto? Pues poder hacer doble oferta tanto a artistas como a público. Debido a los niveles de excelencia de producción y demás que conllevan los saraos en los que nos metemos, necesitábamos unas instalaciones como Dios manda, unos mínimos que no hemos encontrado en ningún sitio. Hemos estado buscando en toda España, y con más intensidad tres o cuatro ubicaciones, pero ninguna satisfacía nuestras expectativas. Hace nueve meses, justo cuando estábamos a punto de comenzar la edición de 2007 empezó a coger fuerza la idea de que Madrid podría ser una localización ideal. ¿Por qué? Pues por razones evidentes. Tiene más de seis millones de habitantes, comunicaciones excelentes con todo el país y con el resto del mundo y nosotros trabajamos desde aquí. Todo esto nos hizo ver ante la falta de alternativas, que Madrid era una localización ideal. ¿Por qué sólo un día? Bueno cuando decidimos esto nos pusimos manos a la obra buscando el recinto, teníamos claro que queríamos hacerlo en Madrid capital.

Pero encontrar sitio en la capital es un poco complicado, ¿no?

Es complicado y que ocurre que nos hemos visto por complicaciones agravadas al ser año electoral y nos ha pillado justo toda la negociación con mandatarios salientes. Durante periodos preelectorales e incluso inmediatamente después no se puede hacer ningún movimiento, porque si normalmente están condicionados políticamente en un porcentaje muy alto, en estos momentos nadie mueve pieza. Esto lo hemos dejado claro el “Saturday Night Fiber” es un primer paso, que nos va a servir para ir poniendo los cimientos de lo que queremos hacer que es un festival de dos días y en Madrid. Si todo va bien, en 2009 podrá ser viernes/sábado en Madrid.

¿Por qué no hemos anunciado el recinto? ¿Por qué hemos tardado tanto en anunciarlo? Porque queríamos anunciar el cartel con recinto y se nos han demorado mucho todas las decisiones por lo que he comentado y no ha habido manera. Cuando nos han dicho que no hay problema con el recinto pero que aún no podemos anunciarlo, nos hemos lanzado. ¿Por qué no podemos decir el emplazamiento? Porque los que nos alquilan el recinto son funcionarios y están pendientes de todos los papeleos. Ya se ha entregado el proyecto técnico del arquitecto y se ha visto y aprobado y nos van a dar luz verde para que podamos comunicarlo en breve.

Posiblemente esperaréis para tener esta confirmación de sitio para decir lo que queda para redondear esa cita de Madrid.

Es lo lógico. Serán dos o tres grupos más. Eran dos más un dj, pero igual son tres. Si todo va bien pueden cerrarse en un par de semanas y es muy probable que entonces ya tengamos la confirmación del recinto para poder comunicarlo y que aprovechemos y lo anunciemos todo a la vez. No obstante, las entradas se van a poner a la venta a principios del mes de abril, con recinto o sin recinto. Va a salir un porcentaje importante a un precio muy asequible para que todo el mundo tenga la opción de ir comprándolas si le apetece. Que todo el mundo tenga la garantía de que será en Madrid capital.

Hablando también del marketing del festival, de un par de años ha esta parte se ha cambiado la política de confirmaciones. Antes todo el mundo tenía muy claro que en la rueda de prensa se anunciaba el grueso del cartel. Desde 2006 anunciáis poco a poco el cartel, con diversas tandas de artistas. ¿Se ha hecho para evitar las filtraciones desde lugares que no fueran el propio festival o es la mejor dinámica para mantener el nombre durante más tiempo en los medios?

Todo lo que has mencionado por una cosa u otra tiene que ver. Por un lado, la rueda de prensa tiene una funcionalidad política. Desde ese punto de vista sigue siendo necesaria y por eso se sigue haciendo y guardamos algo de cartel para poder ofrecerlo ese día. Hemos optado por esta nueva forma de comunicación por dos razones básicamente: por mucho que le digas a los grupos: “tenemos que coordinarnos para no marear y para que se de una información como dios manda”, se filtraban nombres inevitablemente. También las compañías discográficas y gente del entorno, que por una razón u otra tenía acceso a la información, no se contenían. Y lo más importante, nosotros vivimos de que la gente compre entradas. Por lo tanto, si ponemos las entradas a la venta, cuando antes sepan los artistas, antes podrán decidir. Si nosotros tenemos a My Bloody Valentine cerrado desde enero, es absurdo que la gente no lo sepa y teniendo las entradas a la venta. Es muy importante que la gente pueda saber lo que está comprando, que tenga claro por lo que está pagando y así poder ofrecer distintos cupos de precios. Aunque los periodistas penséis que esto es una táctica muy vieja para captar espacio en los medios de comunicación es lo último que pensamos. De hecho ahora hay menos presencia en los medios escritos con esta dinámica de confirmaciones, aunque sí es cierto que se gane algo de impacto en los medios digitales.

¿Es necesario un gran nombre (Leonard Cohen, My Bloody Valentine) para poder anunciar confirmaciones?

Creemos que sí. Estamos a la espera de uno o dos de esos nombres que sabes que van a provocar revuelo. El resto del paquete (que tiene una docena de nombres importantísimos) creo que es el mejor o de los mejores que hemos confirmado. Tendréis que esperar un poco más para conocerlos.

A mi me gustó mucho el viraje que tuvo la programación el año pasado en contraposición con la del 2006. En 2006 se apostó claramente, o se dieron las circunstancias, para que estuvieran un conjunto de grandes nombres, que les suenan hasta a los que no escuchan este tipo de música. Sin embargo el año pasado, se programó lo que algunos califican como un cartel de calidad en contraposición a uno mediático. Cuando os planteáis la política de contrataciones, ¿hay una línea maestra, o cada año, el mercado, la competencia y las giras de los grupos, te acaba decantando hacia un sitio u hacia otro?

Si, hay una línea maestra. Otra cosa es que luego a lo largo de los primeros meses, ya se vea quien va girar y quien no. El resultado es una mezcla entre las líneas generales que se pautan con mucho tiempo y la coyuntura de contratación que existe. Cogiendo la comparación que ponías entre 2006 y 2007, 2006 fue el año de la inclusión de meganombres. Lo tuvimos todo: Pixies, The Strokes, Morrissey, Depeche Mode, Franz Ferdinand… 2007, para mi gusto, estaba tan bien o mejor y encima con una salvedad, que en 2006 el cartel adolecía de bloque medio, sin embargo en 2007 era un bloque medio muy compacto, y los grandes nombres también lo eran. Estuvieron el hype del momento como siempre, Arctic Monkeys y estaban bandas superveteranas de la nueva ola, que hacía mucho tiempo que no habían tocado aquí (The B-52’s) o que directamente no habían tocado o que habían tocado el mes anterior en el Sonar, caso Devo. Este caso fue una lástima porque podrían haber estado en el FIB hace 3 años, desde el momento en que me enteré que se habían reunido y que habían hecho un bolo con los Yeah Yeah Yeahs. Lo tuve claro porque son uno de mis grupos cabecera de toda la vida.

Una queja recurrente, más propia de la gente de Madrid o Barcelona, son las repeticiones en el cartel o que no haya exclusividad. Desde hace unos años cada vez menos giras de grupos extranjeros se quedan fuera de nuestro país. Ahora más que nunca se valora el hecho de que un festival consiga cinco nombres que no han venido nunca y una exclusividad, aunque se llegue a limitar la presencia de ciertas bandas en giras de salas.

Por un lado tienes razón, el que haya tanta oferta, y que la coyuntura del consumo de música en España ha cambiado aunque con ciertos matices. Se quedan poquísimas giras fuera y prácticamente tienes opción a ver al 90% de los artistas de calidad que ese año se van a poner a girar y tienes la opción. Eso hace 20 años era impensable, y no estamos hablando de hace tanto tiempo. Esto es una de las cosas buenas que trae este libre mercado.

Un festival de música como el FIB es simplemente una reunión lúdica y festiva en la que a veces el cartel es un poco lo de menos o también debe tener un componente didáctico? Ya sabemos que Alejandro Sanz o Shakira son los que más venden y suenan en las radios y que hay grupos “indies” que son también bastante conocidos, pero seguís prestando atención a esos grupos desconocidos a la hora de confeccionar el cartel del festival?

Por supuesto. No todo el mundo que viene al festival y está viendo a una banda, lo hace porque sea fan pero, ¿quién te dice a ti que un porcentaje importante de los que ven a ese grupo por primera vez no se van a enganchar a consumir ese tipo de música que no es el que se está poniendo en la radio, ni en la televisión que, sin embargo, si es la que le interesa a nuestra industria musical carca y acabada que es la que se consuma? ¿Por qué no puede cualquier grupo interesante tener esas opciones? En el FIB las están teniendo y la gente pueda consumir otra cosa.

Hoy en día, el consumo de música no implica una compra de un disco y por lo tanto ese hábito ha variado. Ahora la gente prefiere ir a conciertos, porque la música la pilla de otro lado, se la descarga o lo que sea aunque al fin y al cabo es lo mismo de toda la vida. Antes te hacía una copia un colega en una cassette, o sea que es la misma historia de toda la vida, que ahora se ha magnificado, pero porque también el consumo se ha disparado y esto se está notando en la industria del directo.

Los grupos nunca han tenido unos grandes ingresos por royalties y ahora menos, por lo que han de hacerlo de sus directos. Ojalá no se acabe este boom, ojalá siga la gente consumiendo música en directo y música de calidad. Cuanta más calidad tenga la música mejor, y a pesar de que la industria de la música ponga en el mercado los mismos productos y te fuercen a escucharlos, ¿quién te dice a ti que un chaval de dieciocho años no le puede volver locos los Arctic Monkeys?

Bueno Amy Winehouse, ahora es la bomba, disco de platino, 5 grammys, estrella del Rock In Rio…

Fíjate, no es que venga del Underground londinense más absoluto, pero desde luego no era un producto que el año pasado hubieran querido programar aquí en ningún sitio. De hecho no lo hicieron. Cuando estuvo en el FIB se preguntaban: “¿y quién es ella?”. Se enteraron cuatro de quien era ella. Ahora está en Rock In Rio, el autocalificado como mejor festival del mundo, que apenas tiene tres artistas de calidad en el cartel, lo demás son todo estándares de consumo español de toda la vida.

Has hablado antes de temas de dinero, muchas veces se cacarean mucho los presupuestos que tienen los festivales y vienen la pregunta recurrente: si el FIB tiene tanto presupuesto, ¿cómo es que no consigue todos los artistas que podrían estar en su órbita? Este año anunciasteis que el festival tendría un presupuesto de nueve millones de euros.

Summercase estaba el año pasado por encima de nuestro presupuesto y Primavera Sound, para el modo que ellos tienen de trabajar también tienen un presupuesto importante. Ellos trabajan de otra manera, como una pirámide de uno o dos nombres muy importantes y luego apuestas por otros nombres no tan mediáticos pero de gran calidad, por lo que entiendo que el cartel es más barato que el nuestro, y también tienen menos gastos de producción. Summercase manejaba el año pasado un presupuesto parecido al nuestro, sólo el Summercase no hablo de Sinnamon. Respondiendo a tu pregunta, ¿cómo es posible no conseguirlo todo? De esos 9 millones de euros más de la mitad se van en producción.

Igual es una cosa que sería necesaria de explicar al público, que si quieres buenas instalaciones hay que pagarlas. Uno de los comentarios más generalizados, es que el año pasado el escenario verde fue extraordinario.

Ha costado tres años que esos equipos funcionaran bien. Son los mismos desde hace tres años, y el año pasado fue cuando lució esa inversión que se estaba invirtiendo en ella. En el festival de Benicàssim eso es importante. Hay una diferencia notoria y notable con según qué festivales en cuanto a la producción y no es fácil. Aquello hay que levantarlo de la nada, no es como ir a un recinto que está hecho en el que tienes todas las infraestructuras. La mitad de presupuesto en Benicàssim se dedica a la producción y acondicionamiento de zonas. Poco a poco y desde el año 1995, nadie puede decir que no nos lo hemos currado, es decir de tener que acampar en un campo de fútbol a tener una zona de acampada en unas condiciones óptimas para lo que es el mes de Julio en la costa mediterránea.

El año pasado recortamos un poquito pero tenemos cerca de 120 actos más las actividades extramusicales y todo el mundo cobra. Puede haber cachés que van desde los mil quinientos euros hasta… y hay que pagar a toda la gente que trabaja en el festival.

¿Cuánta gente trabaja en el festival?

Entre los meses de septiembre y marzo estamos trabajando unas veinte personas. Entre marzo y junio esa cifra puede subir a treinta, sin contar a la empresa de producción que ya está empezando a trabajar parcialmente en el proyecto, y podemos terminar en el festival trabajando entre gente en las barras, técnicos… cuatro mil y pico personas.

¿Habéis valorado también en estos años de inflación cuanto ha aumentado también el coste de artistas?

No puedo ponerte ejemplos de un artista que haya cobrado una cosa y la siguiente vez otra. Además, ¿eso de qué serviría? Amy Winehouse cobró el año pasado una cosa y este no va a cobrar eso, de hecho ha cobrado otra muy distinta en Rock in Rio. En general, según José Morán en una entrevista que dio a Muzikalia el año pasado, hablaba de que esta ebullición del mercado había provocado una subida en torno a un 30% en los caches, lo que es una barabaridad. Los músicos están intentando sacar el dinero de los conciertos, por lo tanto lo que han dejado de ingresar por “royalties” lo están intentando sacar por otro lado, algo absolutamente licito. Ellos son la fiesta, son la materia prima… si no hay músicos no hay festival ni nada. En general en los últimos años han subido los caches de los grupos, porque la industria del directo es una industria en auge que está dando beneficios y todo el mundo quiere su parte lógicamente.

De momento, quizás el mayor reclamo, es Leonard Cohen, un artista que tiene que llenar de orgullo a un festival. Anunciada la gira mundial, no hay muchos festivales al aire libre. ¿Cuánto ha costado contratarlo (sin entrar en valoraciones económicas? ¿Puede un artista de este nivel ser un reclamo en si mismo para que haya grupos que quieran tocar en el festival?

Esto último es cierto. Franz Ferdinand quisieron tocar en 2004 porque estaba Brian Wilson. Los artistas te piden siempre el line up, es un paso previo a la confirmación. Todo el mundo quiere ver con quien está en el escenario, desde Depeche Mode, pasando por Muse, terminando por B-52. Siempre quieren saber cual es orden de actuación, por lo tanto no es lo mismo tener a Leonard Cohen que tener a Shakira. El caso de Cohen no ha sido una negociación especialmente complicada. Por ejemplo, la negociación con Brian Wilson fue muy complicada. No fue el primer año que le hacíamos oferta, ya llevábamos detrás de él un par de años, y en 2004 se planteó venir porque estaba en Suecia, pero tuvimos que hacer un encaje de bolillos con los vuelos y con el transporte brutal. Hasta que su agencia de contratación no lo tuvo medianamente claro, no confirmó. La de Leonard Cohen ha sido más sencilla. Ha habido otras negociaciones con grupos de menor entidad y mucho más complicadas. Nunca se sabe. Hay veces que puedes haber estar haciendo una oferta a un artista durante diez años y obtener la negativa, y de repente aparece y te dice: “Estoy disponible y me interesa” y además te cuesta poco cerrarlo.

Todo el mundo que tenemos ciertas implicaciones en la dirección artística sabemos que el que aparezcan determinados artistas o no depende de un montón de factores. Todo el mundo tiene amigos que te dicen: ¿cómo se te ocurre? este tío es muy mayor, este es muy joven, las típicas chorradas, pero al final debes olvidarte y pensar: “esto es música, es buena música, tiene que estar en el cartel” y no hay que darle más vueltas.

Corre el riesgo este año de que, al igual que en el 2004 con el décimo aniversario se crearon unas expectativas con respecto a grupos en ese momento punteros, al final resulté un cartel de “viejas glorias” como aquel con Lou Reed, Kraftwerk, Brian Wilson, Pet Shop Boys…

Lo digo porque están anunciados Leonard Cohen, My Bloody Valentine, Siouxie y faltan al igual que ese año grupos del momento como Interpol, Coldplay, etc. Una de las pegas que pueden ponerse es que acabe siendo un cartel más destinado para gente “mayor” que para un perfil más adolescente, que es el mayoritario en los festivales de música.

Eso no lo termino de entender bien y encima además porque los que comentan esto del cartel adulto lo hacen de forma despectiva. Tiene que haber de todo, y efectivamente 2004, con los grupos que comentas y además Love, Einsturzende Neubanten…hubo ese perfil, pero lo miro ahora y digo: ¡menudo cartel!

Quizás después de cuatro años los que se quejaban de ese cartel en ese momento, y al ponerlo en perspectiva ahora le dan un valor mayor. Por ejemplo, con el del mítico año 1998, fue casi inmediato, pero cuando ves ese cartel, te das cuentas de que tenía muy buenos grupos, pero en la mayoría de los casos desarrollaron el mayor reconocimiento del público más adelante. Quizás es eso lo que echa en falta cierto sector del público, grupos nuevos, no necesariamente debutantes, pero si que con dos o tres discos tengan cierta notoriedad.

Yo califico los carteles por la calidad, jamás me pongo a ver las edades de las bandas. Me apetece mucho que haya grupos emergentes que molen y me apetece mucho que haya grupos veteranos, pero sobre todo lo que me apetece que haya música buena. Desde mi punto de vista no voy a cambiar jamás a Leonard Cohen por todos los Franz Ferdinand del mundo que quieras, jamás y menos en esta tesitura. Quizás sea una de las últimas oportunidades para verle. Si te gusta la música de calidad es lo mejor que puedes tener, es un auténtico regalo tener la oportunidad de verlo y no te digo nada de My Bloody Valentine. Sin ir más lejos, hace tres años, estos últimos porque hacían dieciséis años que no se sabía nada de ellos y el otro porque se había retirado, era impensable tener a ninguno de ellos en el festival. Por lo tanto, contar con ellos en el cartel del 2008 me parece un lujo. El Primavera lleva un cartelón impresionante, magnifico en su línea, pero si comparas estos casos con el de los Sex Pistols… A mi los Pistols me encantan, pero siempre han sido unos sinvergüenzas, y ahora con cincuenta y cinco años no van a cambiar. Están ahí por dinero. Dios quiera que hagan un concierto fantástico, pero para mi no significan nada en este momento y en cambio My Bloody Valentine si, y no es por comparar directamente con la competencia. Para mí, como amante de la música, me parece un lujo extremo tener la oportunidad de verlos en 2008.

Y para aquellos que aún se sigan quejando que ponen en contraposición los carteles del FIB con carteles de festivales extranjeros y se plantean moverse fuera de España, porque tal y como está la tesitura en España te tienes que mover a cuatro festivales para ver lo mismo que en un festival de renombre como Werchter, Roskilde o Glastonbury.

¿Existirá la posibilidad de tener algún día esos carteles o sólo son pensables cuando asisten más de sesenta mil? ¿El FIB puede crecer más allá de la creación de un “twin”?¿El recinto de Benicàssim ha alcanzado su techo?

Desde hace doce años (el tiempo que llevo en la organización) ese techo se ha estado renovando. Ha ido aumentando desde diez mil personas hasta donde estamos actualmente. El cartel del 2006 por nombres, no por calidad, no tiene nada que envidar a ningún otro festival. No había ningún nombre que te pudiera golpear tanto como los que estaban ahí. No faltó nadie, pero aún así los festivales que comentas tienen un público asistente y unos presupuestos con los que no nos podemos comparar.

¿Ahí comenzó la explosión de asistentes extranjeros?

No, fue antes, desde el 2004. Fue el año de inflexión en el que sentimos la presencia británica de una manera importante y se terminó de confirmar en 2005. Era probable que en 2005 esa afluencia de británicos aumentara con Oasis, pero en 2006 volvió a llenarse y en 2007 también. Hay una dinámica en torno el 50% de aforo del festival de extranjeros, de los cuales un porcentaje muy alto son británicos. ¿por qué? Pues no lo se, porque pueden ver a todos los grupos del cartel en Inglaterra cuando quieran y donde quieran. Creo que tienen más elementos donde comparar para saber que el FIB es una excelente demostración de una producción cuidada que tiene una zona de acampada muy buena, con pretensión de mejorar año a año, que tiene sol, que tiene playa, buenos precios,… la posibilidad de unas vacaciones de una semana con muchos de los grupos que les gustan.

¿Mejoras de cara a 2008 en el recinto?

Este año vamos a ampliar de nuevo los metros cuadrados del recinto, pasando de cien mil a ciento veinte mil. Esto hará que el escenario verde albergue a más público, ya que se retrasará su posición. El recinto va a tener una forma más rectangular después de haber llegado a acuerdos con los propietarios de terrenos que aún no nos habían dejado utilizar esa extensión. Además, y como novedad, te puedo comentar que el segundo escenario (Fiberfib) este año va a ser al aire libre, cambiando un poco su disposición, y casi seguro que ampliamos la capacidad del FIB Club. Este año el público va a poder ver que no estamos quietos en este sentido y que tratamos de mejorar año a año, aunque siempre habrá conciertos en los que el escenario de turno se quede pequeño, eso es algo inevitable.

Como última pregunta, no quería dejar pasar la oportunidad de preguntar por la renovación de los foros del festival. Tanto yo como un montón de gente hemos sido asiduos y ha habido un cambio drástico para convertirlos básicamente en tablón informativo para hablar de los grupos y poco más, limitando las posibilidades de discusión. Desde el punto de vista de marketing y comunicación me parece un error, por eso quería saber las motivaciones para tomar esta decisión.

Entiendo lo que dices pero había muchos usuarios que hacían uso y abuso de la herramienta. Creíamos que lo suyo era que la gente entrara en los foros de www.fiberfib.com para hablar sobre el cartel del festival y sobre problemas logísticos de viaje… y que se hablara de fútbol no estaba mal pero entendíamos que no era el sitio adecuado. De todas maneras, el problema es que en muchos casos no se mantenían las formas mínimas de diálogo. Evidentemente no era un problema que se hablara de fútbol o que se recomendara un disco, que es genial. El problema era que se nos insultara, incluso de manera personalizada y que el foro se convirtiera en un tablón de anuncios de otros festivales. Evidentemente, controlar y hacer una moderación del foro es un trabajo ingente y no íbamos a dedicar a una persona específica las veinticuatro horas del día a esa misión. Por lo que aunque ha sido un cambio drástico, es el que creíamos necesario.

Muchas gracias por tu tiempo.

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