BEN VAUGHN

Ben Vaughn vuelve a Madrid con un magnifico repertorio en el que repasa los temas mas rockeros de su

New Jersey. Exterior. Noche. Desde el cielo vemos una amplia y desierta carretera. La camara baja lentamente, acercandose poco a poco al techo de un Rambler 65 que esta aparcado en el arcen. Una musica instrumental de rocknroll suena cada vez mas presente. La camara llega a la altura del vehiculo y entra por la ventanilla. Alli un tipo delgado y espigado esta registrando los riffs de su telecaster en el 8-pistas de uno de los estudios de grabacion mas insolitos de la historia del rock. un coche. Es 1997 y ese hombre es Ben Vaughn. Es una historia real que podria ser el arranque del guion que actualmente trata de colocar a la industria de Hollywood. O no. Lo que si sabemos es lo que hubiese encontrado esa camara al entrar por la puerta de la sala Sol el pasado 18 de septiembre. un magnificamente engrasado combo de rocknroll compuesto por el propio Vaughn guitarra, voz y harmonica, Kevin Jarvis bateria, Rich Dembowski bajo, Carl Byron teclado y acordeon y Slim trompeta. Si bien la ultima referencia de Vaughn, Desigsn in music 2006, editada por la espanola Vampisoul, es un trabajo fundamentalmente basado en easylistening instrumental a galope entre la bossa, el groove o la musica para peliculas de espias, el concierto que nos dejaron en Madrid fue mucho mas vocal y rockero de lo que cabria esperar. Se olvidaron de las influencias de Dave Pike para centrarse en las de Link Wray, de forma que Vaughn y los suyos hicieron un extenso repaso por la dispersa discografia del norteamericano. El Blows your mind 1988 fue el disco mas exprimido, con temas como Hey man hey, el clasico Daddys gone for good, Rythmn guitar, Charlene en la que tuvo que prescindir un buen rato de su unica guitarra mientras le cambiaban las cuerdas, El rambler Dorado instrumental que tocaban en directo por primera vez o Marlene. Entre los hits que fueron cayendo a lo largo de la noche destaco un divertido Hey Romeo, tema incluido en Dressed in black 1990 y que en su dia tuvo cierta repercusion como banda sonora de un spot de helados. Pero, para el que firma, el momento algido llego con A good woman is hard to find, del Beautiful thing 1987, donde la guitarra y el acordeon trazaban una atmosfera enrarecida, malsana como una peli de Lynch. Resultaba inevitable acordarse del sonido de una de la referencias mas raras e interesantes de Vaughn, el disco que grabo en 1996 junto a Alan Vega y Alex Chilton. Cubist blues. Tras los bises, Vaughn se despedia mientras hacia equilibrismos con la guitarra sobre la palma de su mano. Esa guitarra era una Fender Telecaster con una pegatina de Sony and Cher. Una imagen que encerraba toda una declaracion de principios.

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