COLDPLAY THE FLAMING LIPS THE SUNDAY DRIVERS

La banda britanica resuelve de forma bochornosa su ultima visita a Espana

Desde hacia tiempo todo apuntaba a que seriamos testigos de una noche memorable en Barcelona. se trataba de la unica actuacion de la banda britanica en Espana en la segunda parte de su gira Viva la vida, y tambien la primera en nuestro pais de tal envergadura al celebrarse en un estadio. Ademas, hacia meses que las 63.500 localidades que conforman el aforo del Lluis Companys se habian agotado. Para rematar, los encargados de abrir la noche serian nada mas y nada menos que grupos de la talla de The Sunday Drivers y The Flaming Lips. La Ciudad Condal nos recibio con un cielo encapotado que amenazaba tormenta, lo que obligo a cubrir con plasticos protectores la mayor parte del escenario en los instantes previos a la aparicion de los toledanos de The Sunday Drivers. Pese a esto y al reducido espacio con el que contaron en la tarima, los de Jero Romero son unos autenticos profesionales y cuajaron el tipo de buena actuacion al que nos tienen acostumbrados, con un repertorio escaso y muy precedible, pero no por ello menos disfrutado. On my mind, Do it, Paranoid, Little heart attacks. lastima que lejos de su feudo madrileno-manchego la gente no se mostrara mas participativa en coros y estribillos. Tras los domingueros vendria el que para unos pocos era el plato fuerte del cartel. los geniales y siempre originales The Flaming Lips, cuya fama en los directos les precede. Tuvieron que soportar estoicamente la mala educacion y faltas de respeto de quienes eran incapaces de ver mas alla de la musica de masas o directamente no les conocian. indiferencia, murmullos, conversaciones en voz alta a traves del telefono movil. hasta se escucho el estribillo del tema Viva la vida con el claro deseo de que abandonaran el escenario cuanto antes si bien es cierto que el sonido fue tan malo y la voz de Wayne Coyne se escuchaba tan poco que cualquier profano con animos de conocer su musica debio de perder todo interes. Aunque tampoco se pudieron explayar sobre el escenario, hubo tiempo tanto para sus temas mas conocidos Race for the prize, The yeah yeah yeah song, Do you realize. como para alguno de los nuevos que incluira Embryonic, su proximo album. Por lo demas, los de Oklahoma no defraudaron en lo que a su performance se refiere y pudimos ver a Coyne surfeando sobre el publico en el interior de una burbuja gigante, a una docena de ovejitas felices siguiendo divertidas coreografias al compas de la musica, ranas, seres de otros planetas. y todo aderezado con muchos globos y aun mas confetti, infinito confetti, por todas partes. Personalmente, me quede con las ganas de escuchar Yoshimi battles the pink robots y de ver a Coyne enfundado en un tutu. Finalmente, y con el estadio olimpico lleno hasta la bandera, la agonia que estaba padeciendo la mayoria termino, y todos se cuadraron frente al escenario esperando ansiosos que sus ojos recibieran un unico estimulo. el apagon de luces que indicaria la aparicion de las estrellas. Cuando cuatro bengalas de cumpleanos flotantes aparecieron en medio de la oscuridad, hubo gritos, vitores y aplausos mezclados con las primeras notas de Life in Technicolor, que fueron seguidamente reemplazadas por Violet hill, como viene siendo habitual en esta gira. Pero esa noche el destino tenia otros planes, y unos inexplicables, lamentables y repetidos cortes en el sonido consiguieron acabar de raiz con toda la expectacion e ilusion con los que los asistentes afrontabamos el macroconcierto. Loscortes se solucionaron y la cosa parecio remontar con Clocks, In my place y Yellow, en los que Chris Martin pego las primeras carreras por las pasarelas del escenario y cientos de globos amarillos cayeron sobre la marea humana que cubria la pista. No obstante, y pese a la fuerza que tienen estos temas por si mismos, los musicos no consiguieron conectar completamente con el publico. Parecian faltos de energia, desganados, y al mismo tiempo artificiales, mas obsesionados por gustar en una de sus supestas ciudades fetiche que por interpretar sus melodias. Lo volvieron a intentar con Cemeteries of London y Fix you, pero para terminar de romper el ritmo que el concierto nunca alcanzo y en un uso excesivo de las posibilidades que brinda la actuacion en un estadio, la formacion se desplazo de forma intercalada y en varias ocasiones a un escenario secundario situado en el centro de la pista para interpetar variaciones techno-acusticas y descafeinadas de canciones como God put a smile upon your face, Talk, Green eyes y hasta una version de Billie Jean, de Michael Jackson. Vamos, el tipo de experimentos que nadie quiere ver tras abonar unas entradas que no son baratas o tras recorrer varios cientos de kilometros hasta Barcelona. es en este momento de puro aburrimiento y desproposito cuando los que estamos en pista nos percatamos de que los problemas de sonido no han sido algo aislado al principio de la actuacion, sino que al parecer una de las gradas tiene verdaderas dificultades para oir la musica, y asi lo hace saber a grito de No se oye No se oye. Del resto del show podemos destacar algunos momentos puntuales, como la interpretacion a coro de Viva la vida por parte de casi 65.000 almas momento cumbre de la noche, sin duda. Por fin. esta me la se, pensarian muchos, las miles de mariposas de papel que lanzaron en Lovers in Japan o los fuegos artificiales que clausuraron el espectaculo en el que indiscutiblemente faltaron temazos como Trouble y Speed of sound, por cierto. Pero la verdad es que solamente sirvieron para maquillar levemente una velada que contaba con todos los elementos para triunfar y a la que le falto lo mas importante. intensidad y magia. En definitiva, el pasado viernes Coldplay hizo en Barcelona el mas dificil todavia, convirtiendo una noche inolvidable en una para olvidar.

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