AIRBOURNE – 77

Dos grandes bandas se comen la sala

Rock en estado puro. Independientemente de influencias claramente marcadas AC,DC sobrevolo todo el tiempo por el local, los dos grupos que tuvimos el inmenso placer de ver demostraron que el rock es conviccion, actitud, sudor y diversion. Abrieron la jornada los reputados 77, que son posiblemente el grupo estatal que mejor ha sabido manejar las influencias de la banda de BON SCOTT durante su reinado, sacando el excelente 21st Century Rock, que todavia da que hablar. Demostraron los catalanes que tienen energia para dar y tomar, que los hermanos Valeta se compenetran a la perfeccion y que ante un publico con ganas pueden ser de lo mejorcito en su estilo hoy dia, aunque a veces diera la impresion de estar ante una banda tributo. Logicamente, tocaron poco tiempo, pero conquistaron la sala con cortes como Your game is over, Gimme Rock nRoll, Shake it up con ese sonido mas stoniano, Lets talk Lets Rock y big smoker pig, todos de su unico trabajo hasta el momento. Incluso por un momento, llegue a temer que se comieran a AIRBOURNE y los australianos salieran acomplejados. Pero no. La verdad es que hacia tiempo que no veia a un grupo con una salida tan salvaje como estos jovenzuelos revelacion del rock, esperanza de muchos y copia indecente para otros. Los primeros minutos, incluido el tremendo Stand up for Rock nRoll, resultaron sencillamente demoledores. Un grupo salvaje, con bajista y guitarra ritmico perfectamente sincronizados, moviendo la melena al unisono, haciendo guinos al publico y sonando arrolladores. Y con Joel OKeeffe al mando de un espectaculo sin descanso. Es posible que este arranque fuera la causa de que al principio sonaran peor que los teloneros, algo que no acabo de arreglarse en todo el show, pero que no fue impedimento para que lo pasaramos como ninos en un parque de atracciones. La primera vez que el cantante se subio a los bafles para hacer un solo, en medio de Fat City, vimos que esto iba a ser algo mas que la tipica banda que toca alto y con pelotas. Estos tios se creen hasta el mas minimo detalle de su musica, lo que les da energia para levantar por los aires doce Joy Slavas. Alternando la Explorer con la mitica Gibson SG, Joel dio un recital de como un frontman puede transmitir buen rollo, gamberrismo y diversion a raudales. Se subio al primer piso usando las varas de los focos, destrozo una lata de cerveza golpeandose con ella en la cabeza, tiro agua y birra al respetable, rio, hizo muecas y toco, por supuesto, temas mayoritariamente de su primer disco, aunque se colaran algunos del No guts, no glory de proxima aparicion. Todos encantados, pese al calor que nos dabamos, con Whats eatinyou, Cheap Wine, Heartbreaker, Girls in back y asi hasta llegar al extasis con Too Much, Too Young, Too Fast, Running Wild y Black Jack, que cerro el concierto. Del nuevo disco, la gente celebro el single, No way but the hard way y algunos conocieron Born to Kill, pero en general todo el mundo quedo muy satisfecho tras un concierto en el que en apenas hora y veinte demostraron que pueden ser una realidad si mantienen ese nivel incendiario en sus futuros shows. Prueba de ello, la masiva venta de camisetas a la salida ayudaba un precio asequible, tambien. Si no estuviste en el concierto, lo siento, porque te has perdido uno de los acontecimientos rockeros del año. Si tienes oportunidad de ver algo de la gira, no te lo pienses ni un minuto. Sencillamente brutal.

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