SUNN O))) – EAGLE TWIN

Espectaculo de luces, niebla a raudales, tetricos disfraces y sobre todo. ruido

El pasado miercoles 3 de febrero la Sala Caracol fue el escenario elegido para la actuacion de dos grupos muy distintos tales como el duo Eagle Twin, que practican un rock alternativo bastante original pero carente de toda teatralidad, rock sin mas, lo tomas o lo dejas, en contraposicion al espectaculo de Sunn O donde prima la puesta en escena para la interpretacion de sus temas ruidosos y monotonos. En todo caso, la sala se lleno pronto de un publico madurito, donde destacaban las melenas largas y las camisetas negras. Los primeros en salir al escenario, en torno a las ocho y media de la tarde, fueron los americanos Eagle Twin, procedentes de Salt Lake City. Ellos eran solo dos, pero la armaban bien gorda. Tyler Smith aporreando la bateria y Gentry Densley tocando su guitarra de metacrilato y cantandonos. Hacen una musica llena de intensidad, donde imperan la improvisacion y los cambios de ritmo. Era como escuchar a Tom Waits cantando al ritmo de unos Shellac mas trayeros de lo habitual. Hasta la fecha tienen unicamente un disco, titulado The Unkindness of True, con cuyos temas consiguieron calentar el ambiente de la sala. Sunn O son una formacion de Portland, Oregon, fundada en 1998 y que practica un estilo musical conocido como Drone Doom, caracterizado por el uso de guitarras monotonas con notas o acordes sostenidos. En el caso concreto de Sunn O, lo que priman son las guitarras zumbantes, frecuentemente afinadas en tonos muy bajos, acompanadas de feedback y otros efectos de sonido. El grupo realmente solo tiene dos componentes, Stephen OMalley y Greg Anderson, aunque en sus directos, donde no suele haber percusion, cuentan con la colaboracion de otros musicos. Ya tienen nada menos que siete discos en el mercado, siendo Monoliths Dimensions 2009 el mas reciente de ellos. En cuanto a la actuacion de Sunn O en la Sala Caracol, destacaria ante todo su puesta en escena. Para empezar llenaron la sala de niebla artificial, hasta tal punto que ya no sabias si estabas en Madrid o en Londres. Un poco despues de las nueve y media de la noche, tres musicos encapuchados, semejando monjes, aparecieron en el escenario. Uno de ellos quedo a cargo de los sintes, mientras que los otros dos se hicieron con la guitarra y el bajo. En aquel escenario tetrico de luces y sombras, empezaron a tocarnos un tema en que imperaban los sonidos graves, monotonos, como para ponernos en trance, preparandonos para la aparicion del cantante del grupo, el hungaro Attila Csihar, que se produjo unos diez minutos despues del inicio de la actuacion. Csihar parecia un autentico maestro de ceremonias, consiguiendo con su voz de catacumba que el sonido del grupo, que ya de por si era oscuro, resultara aun mas tetrico. El espectaculo, que se desarrollo a lo largo de hora y media sin pausas, fue seguido por el publico con interes. Como de costumbre el sonido de la sala fue impecable, lo que nos permitio disfrutar de los temas, interpretados por el grupo con gran solemnidad. Aproximadamente una hora despues de que el concierto comenzara, el cantante desaparecio unos minutos para reaparecer con un nuevo disfraz que me hizo pensar en una version zombi de la Estatua de la Libertad, con un traje de espejos muy currado y proyectando desde la punta de sus dedos unos rayos laser rojos muy vistosos que ya fueron el no va mas. Cuando la actuacion acabo, poco despues de las once de la noche, el publico rompio en aplausos, agradeciendo un espectaculo que no se puede negar que estuvo lleno de originalidad.

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