LORDS OF THE TRIDENT – Plan of attack

Parodia de calidad

De vez en cuando sale a la palestra una pandilla de tíos que, observados de cerca, parecen venir de otro planeta, ya sea porque son muy buenos, ya porque sean muy malos, ya por feos, ya por otro motivo. Pero muy pocas veces se conjugan los astros para ofrecernos a los mortales la conjunción de una serie de individuos puestos de acuerdo para hacernos reír, si puede ser, burlándose de sí mismos: en otras palabras, unos jevis riéndose del rollo jevi.

En este caso, la banda americana Lords of the Trident, de Wisconsin (joder, pero ¿hay jevis en Wisconsin?) nos presenta un concepto manido pero fresco: la parodia bruta, que aquí ya había exprimido en su día Gigatron (por cierto, parece que vuelven), y que siempre viene bien tener a mano. No se puede hacer ascos a unas risas.

Detrás de los nombres más estrambóticos posibles se esconden unos músicos la mar de correctos. El vocalista Fang Von Wrathenstein (buenísimo el folleto, con la foto que pone es este pavo) se acompaña de Socrates of Shred y Asian Metal en las guitarras, el Pontifex Mortis en el bajo, y Sledge Garrotte en la batería. Más allá de los nombrecicos y la parafernalia (absolutamente imprescindible la lectura de la biografía en la web oficial del grupo , así como las fotos que hay: vaya pintas), tocan bien, haciendo un heavy metal de manual, en plan años ochenta, primeros ochenta, o sea, bien.

Este es su tercer trabajo, tras dos álbumes completos, sin contar la supuesta existencia de una grabación en directo en DVD que se cita por ahí. En el disco que nos ocupa, estamos ante cuatro temas (esto es un EP, qué lástima) llenos de la fuerza del mejor metal, con un sonido sensacional, no en vano estamos ante una producción de Doug Olson (Nirvana, Smashing Pumpkins, Cheap Trick) y Martin Atkins (Nine Inch Nails, Killing Joke), gente muy experimentada a alto nivel. La voz es una maravilla, ya la quisieran la mitad de las bandas serias que corren por ahí, adornada con unos coritos correctísimos, y sobre los solos a dos guitarras no hay que decir nada: es sorprendente lo que mola la música de estos tíos.

El primer tema, Complete control, te hace pensar enseguida que es un tema buenísimo, con ese estribillo y ese solo tan bien arregladito. No hace falta decir que las letras son para matarlos, claro, pero bueno, ya sabes dónde te metes cuando se pronuncia la palabra parodia. Tras Plan of attack y la, ejem, épica Song of the wind and sea, cierra el EP su tema más largo, The joust, excelente de nuevo el juego de coritos y las dos guitarras luciéndose.

Parodia o no, son buenísimos, hay que escucharlos. En la misma web del grupo hay unas muestras impagables.

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