ROSKILDE 2017

Lluvia, barro y mucha música en Roskilde

 

Nueva edición de uno de los festivales europeos por excelencia, el Roskilde Festival. Otro año más agotando todas las entradas de día, y todos los abonos. No era para menos, el cartel se cerró cargado de nombres con mucho tirón, tanto en la parte alta del cartel, cómo en la media y baja. Pero cada día parece más claro que el Roskilde mueve a la gente por si sólo, sin necesidad de grandes nombres. El público va al Roskilde concienciada de acudir a un gran festival, con una amplitud musical muy difícil de encontrar en cualquier otro, y eso hace que siempre encuentres con que “disfrutar”.

 

 

El tiempo tenía pinta que quería ser protagonista éste 2017, y así fue, pudimos disfrutar de la lluvia y el barro en todo su esplendor. Eso sí, cómo les gusta a los daneses y danesas, bien organizada.

Comenzó el festival el miércoles con la ya típica media jornada de precalentamiento, que tan correcta nos parece para ir acostumbrándote a los días que te esperan de música sin parar, y poco sueño. Fueron muy sonados éste día los problemas técnicos que tuvieron Rufüs y que acabaron por suspender su concierto. Red Fan sin embargo lo dieron todo, con el concierto más “duro” de la jornada. Dejándonos el terreno preparado para disfrutar de unos consagrados The Weeknd, y unos movidos Justice que hicieron las delicias del personal. Pero el grupo que sobresalió por encima de todos esta primera jornada fue The Hellacopters. Acostumbrado a verles en Madrid en pequeñas salas, fue un gustazo verles encima de un gran escenario y “comerse” al público que acudió a verles. Cómo casi siempre, presencia, actitud y mucho r&r en su actuación. Todo un placer.

 

 

Y el Jueves comenzaban las jornadas interminables de música, y que gustazo. Una de las primeras citas era la del Sr.Samuel T. Herring. Pocos frontmans hay en la actualidad con el carácter, personalidad y bailoteo de éste buen hombre. Y si encima va acompañado de todo un grupazo, pues resulta que tenemos a Future Islands, que ya ha pasado de ser promesa a ser mucho más que una realidad.

Era el momento de uno de los “llenazos” del festival, el escenario Orange hasta los topes para ver a Royal Blood. El dúo está en todo lo alto, y quiere más, va a ser complicado que en estos próximos años no sean los encargados de encabezar más de un festival.

Llegó el turno de uno de los momentos emotivos del festival con The XX, cuando Rommy contó que estuvo hace años cómo asistente del festival, y ahora encima del escenario principal. Concierto plagado de sus temas más carismáticos, y de sus últimos éxitos.

Todavía quedaba noche, y todavía quedaba un postre muy, pero que muy especial, The Jesus and Mary Chain en el escenario Arena. Me atrevo a calificarlo cómo “bolazo”.

 

 

Amaneció el Viernes y la lluvia no dejaba de acompañarnos, pero la música amenazaba con ser más fuerte, y así fue. Hubo que coger fuerzas, chubasqueros, botas de agua y encaminarse a ver a Father John Misty,  que se presentaba en el festival acompañado por la filarmónica de Copenhague. Actuación muy especial, mágica, casi irrepetible. Y tras éste concierto era la hora de ir al Orange para disfrutar de uno de los grupos que nunca defraudan, Foo Fighters.

Grohl y los suyos nos dieron un concierto de esos que puedes cantar de principio a fin, no faltó ni uno de sus ya conocidos “himnos”. La lluvia, cómo en otros muchos conciertos a lo largo de la historia de la música, consiguió ese toque de magia, y creó una atmósfera increíble.

Para ir terminando la jornada, Lorde abarrotó escenario para enseñarnos que lo de nueva reina del pop va en serio. Cult of Luna fueron los encargados de darnos la “caña” necesaria para acabar la jornada.

Llegó el sábado, y los primeros rayos de sol. Había ganas de dejar de lado el chubasquero, y no hubo mejor momento que con The Lumineers, su último trabajo es una delicia, y pudimos comprobarlo en directo. Tras ellos Neurosis, era el momento de bajar luces y someterse a su oscuridad. Y desde ahí corriendo para no perdernos ni un detalle de Anthrax.

 

 

Era la actuación más “heavy” del festi, melenas y muñequeras de pinchos llenaban el escenario, y ellos se encargaron de hacer lo que mejor saben. Dar caña, y hacer que el público bailara y enloqueciera.

El gran fin de fiesta corría a cargo de Arcade Fire. Quizás están en el mejor momento de su carrera, quizás están sobrevalorados, quizás no son tan buenos cómo parecen…pero de lo que estoy muy seguro, es que dieron uno de los conciertos de Roskilde 17.

Gran edición la de éste año, pero lo mejor siguen siendo las compañías de las que nos rodeamos…

1 pensamiento sobre “ROSKILDE 2017

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