RESURRECTION FEST 2022

El mejor festival de metal del país
Viveiro, Lugo 29 Junio – 3 Julio 2022
Texto y fotos: M. Carmen Tajuelo

Miércoles 29 junio

Resurrection Fest 2022 Estrella Galicia dio su pistoletazo de salida el miércoles 29 de junio. Puertas abrieron a las 16:30 y se notaba que había muchas ganas de reencuentro después de dos años de parón. Resurrection Fest es mucho más que un festival, es un punto de reencuentro donde amigos y familias se reúnen para poder disfrutar unos días de la mejor música, con la mejor compañía, en el posiblemente mejor festival de metal del país. Resurrection Fest se ha ido afianzando con el paso de los años como una de las paradas obligatorias de todos los amantes del heavy metal del país.

Resurrection Fest 2022 empezó su jornada de warm up el miércoles 29 de junio. El primer grupo en abrir el festival fue Bolu2 Death. Aunque tenían previsto tocar en el Main Stage, tuvieron que tocar en el Ritual Stage y con un poco de retraso. El tiempo que amenazaba lluvias dio tregua y a pesar de que fueron los primeros en abrir el festival, no faltó público para acompañar a los andaluces. Un espectáculo que hizo bailar y calentar motores a los primeros asistentes de esta edición.

Eran las 19:20 y llegaba el momento de Serrabulho. Los portugueses fueron una locura en directo, me explotó la cabeza nada más ver a un individuo vestido de superhéroe con capa de lo más cutre, acompañado de bailarinas cheerleaders con pompones mientras que el cantante decidió lanzarse al público para hacer crowdsurfing a lo loco nada más aparecer en el escenario. Posiblemente esta fuera de las bandas más locas y dispares del festival. Serrabulho trajo la fiesta más loca al Ritual Stage sin ningún tipo de complejo, sólo querían pasarlo bien haciendo el gamba y el ridículo. El show lo complementó un atrezzo de lo más variopinto en el que no pudo faltar colchonetas de playa, bolas de playa, espuma, confeti e incluso gente del público en el escenario para disfrutar con ellos de una actuación que te explota la cabeza. ¿Qué más se pudo ver en ese concierto? No faltó versión fiestera de “Sweet Child O’Mine”, que puso a bailar y a berrear a todo el público, una conga infinita entre gutural y gutural con una representación de lo más diversa de la fauna y flora que te puedes encontrar en el público donde no pudo faltar EL Jesucristo o pollos de goma volando por las nubes. Mención especial a los Resukids en el escenario y los más que conocidos vítores de «Quiero cagar y no puedo», un ass wall of death, o circle pit gigante alrededor de la mesa de sonido.

Pasadas las 20:30 era el turno de Bleed From Within. A quien le gusta el metalcore sabe de qué palo va esta banda, y es que para mi gusto fue mi punto fuerte del día, tanto en calidad como en brutalidad de directo. Bleed From Within te podían gustar más o menos, pero no dejaron a nadie indiferentes en cuestión de energía y esa descarga de fuerza y riffs sobre las tablas. Los de Glasgow saben bien lo que es dejarse la piel en el escenario a base de guturales, riffss contundentes y headbanging non-stop.

Alien Weaponry empezaron puntuales a las 21:50. Esta banda viene de Nueva Zelanda y mezclan un estilo thrash metal con influencias de su cultura materna maorí. El trío se sobró y bastó para llenar el escenario ellos solos con riffs potentes y brutales a golpe de thrash, con un público que lo dio todo con los neozelandeses.

El tiempo entre cambio de bandas vino amenizado por Bandera Negra Djs, haciendo que el impasse fuera más llevadero y el público no perdiera mucha cuerda entre conciertos. Eran las 23:20 y le tocaba el turno a Bullet For My Vallentine, que formaban parte del grupo de cabeza de cartel de la jornada. Más de uno volvió a revivir su adolescencia con esta banda y un set list que no solo incluyó temas míticos sino también los más nuevos, entre los que se incluyeron “Your Betrayal”, “Tears Don’t Fall” o “You Want A Battle?”.

Deftones fueron los grandes esperados de la jornada. Una banda mítica, pero que tras haberlos visto ya este año en otros festivales, en esta ocasión me dejaron un sabor agridulce. Durante los primeros temas la voz era casi inapreciable y se escuchaba un ruido de interferencia bastante fuerte que hacía que el show perdiera toda la fuerza e intensidad que se esperaba. Tras varios temas se pudieron subsanar los problemas de sonido.

La jornada de warm up terminó con el ánimo por las nubes y con ganas de darlo todo en los próximos cuatro días que había por delante, y sin lluvia, lo cual se agradeció.

 

Jueves 30 junio

La segunda jornada del Resurrection Fest 2022 Estrella Galicia amanecía soleada y con un Viveiro cada vez más boyante y vibrante con la llegada de todos los asistentes que estaban aún en camino. Las puertas abrieron a las 13:30 para dar paso al inicio de las primeras bandas que empezaban a las 14:30. Lèpoka fue la primera banda que pude ver. Tocaron pasadas las 16:00 en el escenario Ritual con una puesta en escena bien identificada con dos figuras gigantes de monaguillos con cerveza en la mano. Los de Castellón trajeron al festival toda la fiesta folk a la que nos tienen acostumbrados, donde mezclaron sonidos de gaitas, violines, flautas, dulzainas con letras sobre fiesta, alcohol y beber hasta el amanecer. Un público muy fiel y que lo dio todo hasta la última canción, «Yo Controlo», que fue la encargada de cerrar el concierto.

Vita Imana retrasaron su actuación para suplir el hueco que Spiritbox dejó tras no poder llegar al festival por problemas técnicos. Un setlist donde se hilaron bien los temas más clásicos con los más nuevos. Expertos en batucadas en directo y muy queridos y conocidos por él público que a estas alturas ya estaba bastante lleno. Mero Mero y el resto de la banda derrocharon actitud y energía en las tablas.

Mi siguiente banda en la lista fue Sepultura, a los cuales era la primera vez que vi en directo. Me quedó bastante claro por qué Sepultura es la banda brasileña de thrash metal más exitosa e influyente del país y del género en sí. Sepultura empezó puntual a las 18:25 en el escenario principal y se mostraron agradecidos con la oportunidad de volver a los escenarios tras la COVID. Sepultura en directo es siempre un acierto para los amantes del thrash, que caen en las tablas cual tanque pesado desplegando toda su artillería.

Opeth fue la siguiente banda que siguió a Sepultura en el escenario principal y posiblemente sean el estilo diametralmente opuesto a Sepultura. Pasamos de los referentes del thrash a los del metal progresivo sueco en un abrir y cerrar de ojos en el escenario principal. Opeth ofreció un concierto tranquilo, técnico y que como el vino, se degusta poco a poco para saborear todos los matices y capas de los cuales están compuestas sus canciones.

Eran las 22:30 cuando las primeras luces de la cruz de Judas Priest se encendían para dar paso a casi dos horas de puro show y es que Rob Halford y los suyos dieron un show impecable, completo, entretenido, luminoso, dinámico y con una producción por pocos igualada y mucho menos superada. El espectáculo empezó totalmente en la oscuridad mientras el símbolo de Judas se alza entre tinieblas y con unas luces que contorneaban el símbolo en la oscuridad. Rob Halford tiene un porte y una presencia que te embriaga con solo mirarlo y es que a pesar de los años y el desgaste de la vida, Rob no ha bajado su calidad de show ni lo más mínimo, ofreciendo todos sus éxitos más conocidos con el apoyo de un escenario donde no faltaron cambios de vestuario, un escenario ambientado en la parte de atrás de una fábrica industrial, una moto Harley Davidson en la cual Rob apareció montado para «Breaking The Law» o un monstruo para la canción «After Midnight». Judas es sello de calidad y show allá donde vaya.

Aunque a lo largo del día he estado visitando el resto de escenarios, no me pude quedar lo suficiente en cada concierto como para crónica detallada por banda, pero me gustaría hacer mención especial a Me And That Man, el proyecto paralelo de Nergal, el cantante de Behemot . Un proyecto totalmente diferente a su banda principal y que aporta un estilo totalmente nuevo de country y blues. Una puesta en escena sencilla con un Nergal imponente a la guitarra y a la voz. Lo he podido ver un par de veces este año, y sin duda repito.

Viernes 1 julio

El line up del viernes venía cargado de varias bandas en el escenario principal que me gustaban especialmente por el estilo que traían de metalcore.

La primera banda que pude pararme a ver fue Our Hollow, Our Home. Banda británica que no conocía y que me bastó solo una canción para ganarme. Una hora de saltos, gente haciendo crowd surfing y brutalidad en la que la banda dejó su impronta y su identidad bien marcada. Our Hollow, Our Home fue la perfecta antesala a Caliban que fueron los siguientes en actuar en el escenario princial a las 18:40.

Más dosis de metalcore alemán para continuar con el hype del público. Caliban sonaron muy bien y aunque no los había visto en directo antes, tampoco les hizo falta mucho para ganar mi interés.

Jinjer era una de las bandas que más interés suscitó en el público por todo el contexto político en el que su país de origen, Ucrania, está envuelto. Jinjer fueron pura explosión en directo, y eso fue innegable. Tatiana es una mujer de armas tomar y agárrate los machos para prepararte para verla en directo porque es pura adrenalina. Jinjer han podido programar su gira actual gracias a que el gobierno Ucraniano les ha concedido un permiso especial para poder salir del país. Jinjer han venido como abanderados de la paz y alzar la voz sobre la situación de su país y al grito de «Fuck Putin» continuaron con su actuación.

Altar del Holocausto y Celeste fueron dos bandas que pude pararme a ver un poco más antes de salir corriendo a los siguientes bolos. Y es que Altar del Holocausto siempre es una maravilla verlos en directo. Siempre que puedo, los veo y no defraudan. Estos chicos traen un espectáculo ambiental que es una delicia para los sentidos. Acústicamente sonaron muy bien y visualmente siempre son dignos de ver con sus indumentarias de nazareno blancas impolutas que son el orgullo de toda madre (o de todo anuncio de Ariel) y toda la ambientación religiosa y mística que forma parte del espectáculo.

Los franceses Celeste plantaron un menú musical etéreo, atmosférico con una mezcla de post-hardcore, doom y black metal, que vino reforzado con una identidad visual única donde las únicas luces del escenario son unos frontales rojos que tienen los integrantes acompañadas de unos contras de fondo que hacen resaltar las siluetas y hacerlas más dramáticas si aún cabe. Fotográficamente hablando, Celeste son siempre un reto, te obligan a sacar tu parte más creativa con esas luces.

Sabaton fueron los últimos en tocar en el Main Stage. Los suecos tanque en mano y a golpe de fuego y explosiones dieron un show con su estilo bélico que bien atrae a todos los amantes del power metal. Sabaton se llevó bises, vítores y todo el cariño y energía del público. «Carolus Rex», «Primo Victoria» o «To Hell And Back». Lo volvieron a hacer y otra vez más Sabaton como cabeza de cartel no defraudó.

Sábado 2 julio

Dagoba iniciaba mi jornada musical el sábado. Traer a Dagoba siempre es sinónimo de bolazo. Los franceses trajeron su estilo groove metal industrial que hacen que el público lo de todo y sea un no parar de gente haciendo crowd surfing y cantando las canciones.

Tuve también la oportunidad de ver a Gaerea en directo. No los conocía y muchos compañeros me habían recomendado la banda por ser muy visual, y así fue. Gaerea vinieron de Portugal y presentaron un concepto escenográfico muy visual en el que aparecieron vestidos de negro completamente, brazos pintados de negro y las caras tapadas con una especie de capuchas negras con el símbolo G de la banda . Un espectáculo donde la atención no estuvo en los rostros o expresividad de sus componentes sino en la expresividad de su música y sus cuerpos. Totalmente recomendado para los amantes del black metal.

Eran las 20:45 cuando Crossfaith iniciaron la que para mí, junto con Electric Callboy, han sido las dos bandas que más han levantado al público, con diferencia. Y es que a los japoneses les sobra intensidad y energía en el escenario. Una hora de hardcore electrónico y rave a tope que le hace la competencia a más de una clase de spinning que puedas hacerte en el gimnasio.

Entre salto y salto de escenario pude quedarme a ver a Moscow Death Brigade. Básicamente unos rusos con pasamontañas que te traen la rave más extrema de con hip-hop, punk y electrónica. Tocaron en el Chaos Stage, y desde luego fue uno de los pocos grupos que vi que tenían la carpa llena no, lo siguiente. El crowd surfing que vi con este grupo fue de lo más bestia que he visto en mucho tiempo.

A las doce de la noche fui a ver a Master Boot Record, una banda que me habían recomendado por casualidad en el camping del Resurrection. Una banda con un estilo de synth metal con influencias de videojuegos y de los 90. Unos músicos muy virtuosos a la guitarra que me dejaron totalmente ojiplática. Sí señor, qué bien lo hicieron y qué ganas de volver a verlos en directo porque desde luego han sido mi banda revelación del festival.

Domingo 3 julio

La última jornada del festival se levantaba con la noticia de que Korn no podía asistir al festival debido a un problema técnico con el avión que les iba a traer al festival. Que se te caiga el cabeza de cartel no es plato de buen gusto, ni para el festival, ni para la banda, ni para el público. Mucho menos para los que habían organizado la jornada de hoy para venir expresamente a ver a los americanos. Tras el jarro de agua fría de la cancelación el festival tuvo que redistribuir los horarios de las bandas para compensar el vacío dejado por Korn.

Mientras tanto el día empezaba con la visita de una banda nacional que tuvo que adaptarse a los cambios de horario de último minuto. Mind Driller eran los primeros que tocaron en el escenario Desert. La banda vino de Alicante y trae un estilo metal industrial con grandes influencias alemanas. Un show con mucha variedad de atrezzo donde presentan una imagen visual con colores naranjas y negros y en cada canción ofrecen elementos de escenografía diferentes, como máscaras, un atril o una cruz de títere gigante. Los alicantinos presentaron varios temas de su último disco “Involution”.

Tras la caída de Korn, quedaban en el cartel lo que para mí eran mis platos fuertes del día: Electric Callboy y Bring Me The Horizon.

Electric Callboy tocaron a las 18:00 y como dije anteriormente, junto con Crossfaith, han sido de los más activos en el escenario principal. Asistir a un concierto de estos alemanes es sinónimo de fiesta, buen rollo y sobre todo risas, porque la gente viene con unas pintas que ni los propios integrantes de la banda. Gente en volandas a fuego, pogos, headbanging y ritmos pegadizos con riffs potentes es la mezcla perfecta para que Electic Callboy esté en mi top de conciertos del Resurrection Fest.

Pude pasarme para ver a Bloodhunter que venían presentando su último disco “Knowledge Was The Price”. Death Metal nacional que sin duda hicieron las delicias de todos los presentes. Diva Satánica se come el escenario ella sola y creó conexión con el público al instante.  Infected Rain fueron los siguientes que pude pararme a ver y a los cuales tenía ganas de ver en directo, y tampoco defraudaron. La banda son muy dinámicos en directo y Lena a la voz es un todoterreno en directo. Metalcore de Moldavia que recomiendo ir a ver en directo.

Bring Me The Horizon fueron los últimos cabeza de cartel en cerrar el festival. Una banda que está en boca de todos últimamente y que ha crecido exponencialmente con su estilo post-hardcore, metalcore alternativo. La producción visual que trae esta banda me parece de lo más “sencillo” y a la vez elegante y visual que he visto en directo. Un escenario montado a 4 niveles cubiertos por pantallas led que van emitiendo distintas imágenes y clips dependiendo de la canción. Me parece una puesta en escena súper interesante y hace un refuerzo muy positivo a las canciones. Oliver es un cantante que tiene mucho carisma e hizo un show muy bueno. Pasó por todo el escenario, bajó al público, saludó a sus fans, y la banda lo dio todo en el espectáculo. No pudo faltar gente en las primeras filas llorando o el chorreo continuo de gente que llegaba en volandas y que los de seguridad poco abasto daban para coger a todos a tiempo. «Can You Feel My Heart», «Teardrops», «Parasite Eve», «Kingslayer», «DiE4u», «Obey». Un concierto de diez que volvería a repetir sin dudas.

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