CORY WONG + DON WEST
Tórrida celebración del soul y el funk
Noches del Botánico, Madrid 25 junio 2026
Texto: Javier Muñoz
Fotos: Fer Gonzalez (Noches del Botánico)
Las altas temperaturas de la capital ya se sabe que son un poco más soportables y llevaderas si en vez de en el centro de Madrid estás cerca del Jardín Botánico de la Complutense. El escenario de las Noches del Botánico vivió una de esas veladas que justifican por sí solas la asistencia a un festival. Estos dos nombres tan separados en estilo, distancia geográfica (Australia y EEUU) y enfoque en lo musical tenían la misión de ofrecer lo mejor de cada uno para hacer disfrutar al público en una noche para el recuerdo. Por un lado el australiano Don West, una de las grandes revelaciones internacionales del soul contemporáneo; por otro, el estadounidense Cory Wong, uno de los artistas imprescindibles de la fusión entre el jazz, el funk y el rock.

La noche arrancó cuando todavía el sol iluminaba el Botánico. Fue el escenario perfecto para la aparición de Don West, un auténtico sex symbol –recuerden que es también modelo- que desprende carisma desde el primer paso que da sobre el escenario. Pero si su porte y presencia llaman la atención, esperen a escuchar su voz: acabará por conquistarles. Tiene ese timbre cálido y seductor que no se limita a sonar bien: se clava directamente en el interior de quien la escucha.



Su propuesta transita por un soul elegante, sensual y lleno de groove, con claras influencias del R&B clásico y contemporáneo. Durante su concierto sonó, entre otras, «What Turns You On», una de esas canciones que resumen perfectamente lo que hace: delicadeza envolvente con un gran componente emocional que convierte cada interpretación en algo tan cercano como un susurro al oído. Su concierto tuvo ese punto casi íntimo pese a que acabó cuando aún había luz, pero logró una conexión con el público, que entraba poco a poco en una atmósfera de complicidad creciente tema tras tema.


Si Don West apostó por la seducción, Cory Wong llegó dispuesto a disparar la adrenalina. Compositor, productor, guitarrista y uno de los músicos más respetados y versátiles de la escena estadounidense, Wong tiene ya una carrera basada en la ausencia total de prejuicios estilísticos. Conocido por su trabajo con Vulfpeck y proyectos como The Fearless Flyers, además de innumerables colaboraciones, ha hecho del funk contemporáneo un territorio propio donde conviven el jazz, el rock, el pop y una técnica guitarrística sencillamente descomunal; virtuosismo melódico a altas dosis de bits por minuto.

Desde el arranque con «Out at Midnight» quedó claro que aquello iba a ser una auténtica fiesta instrumental. El repertorio fue un desfile de precisión milimétrica y energía contagiosa, enlazando temas como «The Grid Generation», «Flyers Direct», «Flamingo», «Assassin», «Bluebird», «Direct Flyte», «Briteapolis», «Cosmic Sans» o «Lilypad», aunque también con momentos íntimos con «Kenni and the Jets» –popularizada por Elton John-, «Separado» y «Meditation», para volver a la carga con un espectacular «Dean Town», celebrada versión del clásico de Vulfpeck.

Más allá de la exhibición técnica —que fue constante—, lo mejor de Cory Wong es que nunca convierte el virtuosismo en un ejercicio frío. Todo lo contrario. Cada canción respira diversión, interacción con la banda y una sensación permanente de estar asistiendo a una celebración colectiva donde los músicos disfrutan tanto como el público.

El contraste entre ambos conciertos terminó siendo precisamente uno de los grandes aciertos de la noche. Primero, el soul elegante, sensual y casi sexual de Don West; después, el funk explosivo, colorista y electrizante de Cory Wong. Dos maneras muy distintas de entender el groove que, juntas, construyeron un díptico tan coherente como memorable. El calor todavía aprieta, pero es mucho más llevadero con una sonrisa difícil de borrar. Porque hay conciertos que impresionan y otros que simplemente te hacen feliz. El de Don West y Cory Wong en Noches del Botánico perteneció claramente a esta segunda categoría. De esos de los que sales, sencillamente, happy happy, doblemente contento.