ROSKILDE FESTIVAL 2008

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Gran fiesta musical en una edicion soleada

Un año más acudimos a la cita con uno de los festivales decanos del Viejo Continente. Roskilde este año nos acogió con buen tiempo, lo que siempre es un aliciente, sobre todo después de la edición pasada por agua del año pasado. Fueron cuatro días intensos con muchos y variados conciertos. Nuestro equipo de corresponsales os trae las impresiones de buena parte de lo allí ocurrido en el apartado musical, sobresaliente, como siempre, con el plus de la celebración del campeonato de europa conseguido por nuestra selección de fútbol, algo que nunca hubiéramos imaginado. Sin lugar a dudas, un festival que debéis visitar al menos una vez en la vida para comprobar una manera de hacer las cosas muy diferente a la que vemos en nuestros festivales autóctonos. Pasen, lean y disfruten.

JUEVES 3 JULIO

CLUTCH (17:30 ODEON)

Los encargados de hacer de maestros de apertura de la edición de este año fueron Clutch. El stoner rock está muy vivo y el grupo de Maryland nos lo recordó en una actuación realmente memorable. Neil Fallon actuó como maestro de ceremonias con su sempiterna camisa de cuadros, y el resto del grupo le acompañó mostrando que los quince años de historia que les contemplan hacen de ellos una de esas bandas que en directo nunca fallan. La mejor manera de comenzar el festival agarrado a una cerveza y rodeado de buena gente.

DENGUE FEVER (18:00 ASTORIA)

Comenzaba un soleado y rubio Roskilde 2008, y tras hidratarnos un poco con Brugal, izamos la bandera y nos dirigimos a un renovado escenario Astoria, en donde los Dengue Fever inauguraban el festival. Este grupo compuesto por una guapa cantante camboyana y unos feos músicos americanos, mete en una coctelera música tradicional asiática con un rock estadounidense de estilo sesentero para lograr un estilo que les hace una rara avis en el panorama musical. Esta mezcla exótica quedó clara en temas como “Lost In Laos”, “One Thousand Tears Of A Tarantula” o “Sin Bong”, que consiguieron hacer bailar y divertirse al público. A la salida del festival tuvimos la suerte de encontrarnos a los simpáticos y feos músicos (ni rastro de la guapa Chhom Nimol, que así se llama la cantante) con los que conversamos e incluso convidamos a un poco de “Cuba Libre”. Nos contaron que habían estado hace poco en Madrid, y que les había encantado, nos felicitaron por la victoria de España en la Eurocopa y por último nos confesaron que estaban tan deseosos como nosotros por ver a Radiohead.

DUFFY (18:00 ARENA)

El escenario Arena abría sus puertas el jueves 3 de julio a las 18.00 horas con el concierto de la cantante galesa Duffy. Ante un público sudoroso y entregado que abarrotaba el recinto, empezó a desgranar varios de los temas que componen su primer disco de estudio, ‘Rockferry’. Con su voz y una prodigiosa banda alejó todas las dudas que me había dejado el disco, del que sólo me gustaba una canción, “Mercy”, dando un grandísimo concierto cuyo punto culminante fue la interpretación de ese tema, un éxito en toda Europa y parte del mundo. La Amy Winehosue Pija, como la llamó un argentino que estaba delante de mí en el concierto, dio muestras de su poderío vocal y de su espectacular belleza. Un gran concierto, si señores.

ORISHAS (18:45 COSMOPOL)

Roskilde’08 no había empezado nada mal después de la buena actuación de los Dengue Fever y la voz de su exótica cantante, pero aun quedaba mucho día (con Radiohead esperándonos a la vuelta de la esquina) y mucho festival, por supuesto. Tras los “Dengue” y sin pensarlo ni un momento por las ansias que teníamos de música y fiesta, nos dirigimos al concierto de Orishas en el Cosmopol. Ciertamente tenia ganas de oírles pero también de ver a los nórdicos desenvolverse con este ritmo que esta a medio camino entre Buena Vista Social Club y Jurassic 5, es decir una genial fusión entre la música folk tradicional cubana y el mejor hip-hop de los States. Lejos quedó mi idea del grupo comercial que editó su primer álbum en España en 1999 buscando público adolescente. El grupo adquirió poco a poco un prestigio internacional llegando a compartir escenario incluso con Compay Segundo y Roldán González apareciendo en varios álbumes de rap franceses y portugueses. No defraudaron. Y con canciones como “A lo cubano”, “El Kilo” o “Así fue” nos hicieron mover a todos, a algunos con más ritmo que otros.

MGMT (19:30 ODEON)

Lleno absoluto en el Odeón para ver a estos neoyorkinos con sonido, que no directo, muy parecido a los Flaming Lips, cuya influencia es notoria, tal y como han asegurado los dos líderes del grupo. Ben Goldwasser y Andrew Van Wingarden con el resto de su banda, realizaron una propuesta al más puro estilo indie pop electrónico, por encasillarlos en un uno de los mil millones de estilos que hay. Con un teclado indispensable y guitarras prominentes se hicieron con un público entregado desde la primera canción. Mención especial a “Weekend Wars” y “Time to Pretend”, sin duda los dos temas estrella de una actuación que resultó ser enérgica y vibrante. No defraudaron y estuvieron a la altura de las circunstancias. Conectaron con la audiencia y lograron encandilar a varios despistados que hacían tiempo para ver a Bullet For My Vallentine. Razones de peso para asegurar que estos americanos tienen un directo más que aceptable, de ahí su presencia en otro de los acontecimientos del verano: Glastonbury.

THE DØ (20:00 ASTORIA)

Acabado el concierto de Orishas nos encaminamos a ver a los MGMT, pero para mi era obligada la parada en el Astoria para ir a ver a un grupo que cuando lo escuche por primera vez los días anteriores al festival me cautivó (aunque suene cursi…así fue). Se llaman The Dø, y digo que me cautivo, porque la voz melancólica y dulce de su cantante, la finlandesa Olivia B. Merilhati, es simplemente impresionante. Recuerda a la de Nina Persson de The Cardigans, aunque puestos a sacar parecidos, el folk/pop que componen ella y su compañero instrumentista Dan Levy, los compararía con un producto nacional: Russian Red (otra recomendación de un servidor) y que sin duda alguna comparten una voz privilegiada. En el Astoria se dedicaron a deleitar nuestros oídos con el único disco que tienen, ‘A Mouthful’, editado este mismo año, y aunque el sonido no fue el perfecto pues las guitarras se superponían en muchas ocasiones a la delicada voz de Olivia. No por ello dejamos de disfrutar de canciones como “On my shoulders”, “The bridge is broken”, “At last” o “Stay just a little bit more”.

GOSSIP (21:30 ODEON)

El torrente de potencia que emana de la garganta de la controvertida Beth Ditto, mezclado con bases electrónicas y guitarras poperas, hacen de esta banda una referencia en el panorama musical actual, aunque sólo sea por la puesta en escena de la vocalista y líder de la banda. Qué manera de exhibirse, qué sensualidad y cuánta pasión le pone en cada nota que entona. Es fácil que la audiencia se rinda a semejante volcán. Sus complejos quedaron atrás hace ya tiempo y es capaz de llenar cuatro escenarios como el Odeón, que resultó ser poca cosa para esta avalancha de sonidos con toque gospel. Conciertazo pues, y mucho salto en la audiencia sobre todo con “Standing On The Way Of Control”, un auténtico pelotazo de adrenalina generalizada. Gossip ofrecieron su mejor cara y su presencia en otros festivales de importancia está más que justificada.

RADIOHEAD (22:00 ORANGE)

El escenario naranja se vistió con tenues luces verticales para recibir a Radiohead. Desde lo alto, los británicos ofrecieron su emotivo repertorio a más de 50000 personas que esperaban al «mejor grupo de música del momento». El repertorio se centró en las canciones de su último disco ‘In Rainbows’, el cual tocaron casi al completo, empezando el concierto como lo hace su último disco, con «15 Step» e intercalando el resto de las nuevas canciones con algunos de sus más reconocidos himnos. Imposible tocarlos todos en un concierto de unas 2 horas. A pesar de la perfecta ejecución de los temas, se echó en falta algo más de fuerza en la interpretación, quedándose más cerca del pop que del rock. Solo al final del concierto, ya en los bises, se levanto el ánimo con «Paranoid Android»e «Idioteque» y «2+2=5». «Karma Police» fue la encargada de cerrar el segundo bis y con ello el concierto, no sin antes dejarnos unos de los grandes momentos del festival, Thom Yorke, sin la banda, y las 50000 persona cantando «And for a minute there, I lost myself, I lost myself»… Setlist: 15 Step/Airbag/There There/All I Need/Nude/Pyramid Song/The Gloaming/Arpeggi/The National Anthem/Faust Arp/Exit Music/Jigsaw Falling Into Place/My Iron Lung/Reckoner/Everything In Its Right Place/Street Spirit/Bodysnatchers// (bis 1) Videotape/Paranoid Android/Dollars And Cents/Idioteque// (bis 2) You And Whose Army/2+2=5/Karma Police

VIERNES 4 JULIO

JOB FOR A COWBOY (13:00 PAVILION)

El primer concierto que vimos el viernes era el de estas bestias pardas, una poderosa banda de deathcore y death metal originaria de Glendale, Arizona. El quinteto desgranó varios temas de su hasta ahora último álbum, ‘Génesis’, publicado por Metal Blade Records, despertando y quitando las legañas a todo el personal, ya que a esa hora, la una de la tarde, desplegaron todo su poderío guitarrero y vocal, con una batería que parecía provenir del mismo infierno. El escenario Pavilion se quedó casi pequeño para el gran número de fans que por él se acercaron, llegados muchos de su país, EE.UU. Las Fuerzas del Averno están con ellos, sin duda. Y nosotros también.

BAND OF HORSES (16:00 ARENA)

Después de haber recorrido el circuito indie americano con éxito, Band Of Horses se presentaban en Europa, en Roskilde nada menos, para presentar su segundo disco, ‘Cease To Begin’. A pesar de la hora que tocaban y el calor que hacía, Band of Horses atrajeron bastante público al Arena, la tienda grande de Roskilde. El cantante, Ben Bridwell, fue claro en la presentacion: «Este es el mejor día de mi vida»; suponemos que en su Seattle natal soñaría con tocar en Roskilde y encontrarse una audiencia entregada. Fuera lo que fuera, la banda se esmeró en agradar al público con su indie-rock sentimental, no confundir con emo. «Funeral» sonó potente y desgarrador, «The Great Salt Lake» nos trasladó a todos a un mundo diferente a base de acompañarles en los coros. Del nuevo disco sonaron «Is There A Ghost», que tuvo amplia difusión previa en Dinamarca, «Detlef Schrempf» y otras que completaron un concierto redondo por entrega y comunión banda-público.

MUGISON (16:00 ODEON)

Este Islandés, fuertote y con pinta de bonachón, reunió en el escenario Odeon a todos sus compatriotas que había en el festival y a un par de españoles con ganas de escuchar rock and roll. Este autentico fisherman (que en Dinamarca también es un licor bastante rico) dejo su caña de pescar en casa y con su guitarra empezó a deleitar al público con su balada “Sweetest Melody”. Pero cuando de verdad hizo vibrar al público fue cuando despertó su lado más rockero y con “Singing & Swinging” consiguió que el publico gritara la segunda parte del estribillo: “¡Swingiiiiiiiiiiiiiiiiing!!!!!!”, alargando la canción hasta el éxtasis. Como en una función gaussiana, después de esta canción el concierto perdió intensidad. Pero gracias a una increíble “Murr, Murr”, que ejerció de canción de despedida, nos fuimos con un buen sabor de boca.

GNARLS BARKLEY (17:00 ORANGE)

El día era soleado, teniamos bricks de vino, el Orange estaba a reventar y entonces Gnarls Barkley apareció en el escenario y contagió a todo el mundo con su buen rollito. Con su televisivamente famosa “Whatever” consiguió que todo la gente reunida entorno al escenario naranja tarareara el popular lalalalalaralala, para poco después sorprendernos con una versión de “Reckoner” de Radiohead, con la que se nos pusieron los pelos de punta. El momento cumbre llego de la mano de su archiconocido “Crazy”. Wl buen rollo se contagio en el ambiente, esto debe ser lo que llaman el Orange Feeling. Y como el propio Cee-Lo dijo: “Love is in the air” y así era. La gente se besaba, bailaban, se echaban agua unos a otros, se reían… La banda continuó con su recital y con canciones como “Run” o “Smiley Faces” nos fuimos con una sonrisa en la cara y no solo por el vinacho.

KINGS OF LEON (19:30 ORANGE)

Nunca pensé que Kings Of Leon tuvieran el caché para ser cabezas de cartel de un festival pero, sin duda, he estado en una cueva últimamente. Su concierto en Roskilde fue memorable, por actitud y canciones. Si hay que ir a Roskilde, se va, debieron pensar antes de presentarse en el escenario naranja. Las canciones sonaron mucho mejor que en disco. “McFearless” me impresionó con un sonido perfecto. “Milk” y “Molly’s Chambers” también sonaron de maravilla. Pero estando con un disco a punto de salir, se atrevieron a lucir un par de canciones nuevas que salieron bien paradas en una comparación con las antiguas. De nuevo, la comunión entre público y banda fue perfecta. Y, como Band of Horses, Kings of Leon expresaron su fortuna de tocar en Roskilde y brindaron con autentico whisky de Nashville por nosotros.

MOGWAI (21:00 ARENA)

¡Qué buenos! ¡Pero qué buenos que son estos escoceses, por dios! A pesar de que iba a volver a verlos dos semanas después en el Summercase madrileño, un concierto de Mogwai en el Escenario Arena de Roskilde no me lo podía perder. Y acerté…. bueno, acertamos, todos los que estábamos abarrotando el escenario, los alrededores, la salida al camping, los tejados……. Espectacular….. Casi una hora de de música 100% Mogwai… o sea perfecta…. Con un público entregado tocando guitarras inexistentes, moviendo la cabeza, tocando palmas, saltando… sudando como pollos…….. Lo de estos escoceses encima de un escenario es una pasada, en resumen… Tocaron varios de sus temas conocidos aderezados con alguna de sus últimas canciones y todos disfrutamos al máximo. Gracias Escocia por dos cosas: el whisky y Mogwai….. AMEN

GRINDERMAN (22:30 ORANGE)

“Ou Yeah”, repite Nick Cave mientras su bigote sonríe y el público da el coro a esas dos palabras. Mínimo preámbulo para hipnotizar a todo el Orange, el escenario central, con su tema “Grinderman”, mismo nombre que recibe su nueva agrupación. Es impresionate la fuerza que tiene no sólo él, sino todos los componentes del grupo, que llegan a crear un estado propio e indescriptible. Pero eso ya lo sabíamos. ¿Quién va a escribir algo nuevo sobre Cave, el maestro de la poética distorsionada? Capaz de transmitir una fuerza que espabila a borrachos de sus más profundos abismos, se entregó al máximo para conectar de una manera brutal con la audiencia. Su sonido apabulle y da igual que sea él solo contra el mundo, con los Bad Seeds o como Grinderman; Cave es una institución y así lo demostró en esta edición del Roskilde Festival. Por lo tanto, notaza para el australiano que ha conseguido crear una atmósfera llena de contrastes, donde la lírica y los sonidos más deformados son la simbiosis perfecta para hacer que Cave, toque con quien toque, se convierta en un artista indispensable. Setlist: Depth Charge Ethel/Get It On/Electric Alice/Grinderman/(I Don’t Need You To) Set Me Free/When My Love Comes Down/Honey Bee (Let’s Fly To Mars)/Dream/Man In The Moon/No Pussy Blues/Love Bomb//(bis) Tupelo

BATTLES (24:00 ODEON)

Las locuras de esta banda de New York casan perfectamente con el horario en el que tuvieron que actuar, y es que la medianoche y el escenario Odeon, era la mejor combinación para este grupo de músicos. ‘Mirrored’ fue uno de los discos referencia en cuanto a nuevas tendencias en el rock del año pasado, y a pesar de haber girado con el durante mucho tiempo, las canciones siguen sonando tan frescas y crudas como cuando las grabaron en el estudio. La fuerza de su batería, John Stanier eclipsa un poco al resto de músicos, pero aún así, el grupo destaca por encima del individuo. Todavía retumba en mi cabeza su interpretación de “Atlas”.

THE STREETS (01:00 ORANGE)

¡Cómo estaba el Orange para recibir a The Streets! Lleno absoluto y entrega total desde el principio. Vaya directo tienen estos ingleses. Te ponen una base electrónica, te rapean, te hacen reggae, y te sueltan latigazos rockanroleros con una facilidad que encandila desde el principio. Hasta por bulerías se bailó a estos virtuosos del espectáculo. Mike Skinner, con su marcado acento inglés, consiguió que decenas de miles de personas permanecieran unos segundos agachadas “Ni se os ocurra moveros”, decía para evitar un desastre; para después hacerlos levantar y botar con las manos en alto. Explosivos e intensos y sobre todo con ganas de pasárselo bien. Así se mostraron el de Birminghan y los suyos. Estuvieron a la altura de las expectativas y el escenario central no se les quedó pequeño en absoluto.

SABADO 5 JULIO

JOSÉ GONZÁLEZ (14:30 ODEON)

El sueco José González, de padres argentinos, visitaba al país vecino y la expectación entre los daneses, era grande. A pesar del calor la carpa Odeon estaba a rebosar y esto hizo complicado a los que llegamos tarde escuchar los arreglos de José. Desde nuestra posición pudimos escuchar los nuevos clásicos que José González interpreta a su cálida manera; sus versiones de “Heartbeats” (The Knife) y “Teardrop” (Massive Attack) emocionaron al público que dudaba entre dar palmas y soñar despierto. El resto de las canciones fluyeron, transmitiendo un buen ambiente que hacía que nos olvidáramos de los apretones, el calor y el olor a hachís.

EFTERKLANG (16:00 ASTORIA)

En el Astoria tocaban Efterklang, un grupo danés que recuerda a The National. Allí fuimos con antelación para tomarnos unas cervezas y tuvimos suerte por que son muy populares en Dinamarca y desbordaron las expectativas de la organización, que cortó el acceso a la carpa del Astoria. El concierto se retrasaba, ya que no querían empezar hasta tener controlada la situación. Cada vez hacía mas calor y la organización no paraba de repartir agua a la concurrencia. Poco a poco la gente se daba por vencida y se iba a otros conciertos. Los que aguantamos media hora de espera, tuvimos la suerte de ver un buen concierto. Escuchamos algunos de sus mejores temas como “Mirador”, “ Caravan”, ”Jojo” o “Illuminant”, todo ello en una atmósfera de buen rollo con globos, pompas de jabón y mucha gente creando ambiente en el escenario. En conclusión mereció la pena esperar media hora pasando calor.

SOLOMON BURKE (19:00 ARENA)

No me podía imaginar lo que me iba a encontrar en el escenario Arena. Mucho me habían hablado de las excelencias del casi septuagenario predicador. Y es que allí, sentado en un gran trono, agasajado por jovencitas que secaban su sudor entre tema y tema, y acompañado de una poderosa banda, demostró que la capacidad vocal no entienda de edades y que el soul sigue siendo uno de los mejores estilos musicales. Y si encima, rinde homenaje a algunos de los más grandes como Ottis Reading o James Brown, pues se alcanza el éxtasis y a correr. Más homilía que concierto, sin lugar a dudas vivimos una “experiencia religiosa” más grande que la del hijo de Julio Iglesias.

JUDAS PRIEST (19:00 ORANGE)

Aunque nunca he sido un fan del metal, sabía que tenía una gran oportunidad ante mí, de ver en días consecutivos a Judas Priest y a Slayer en concierto, y eso no podía perdérmelo, aunque solo fuera por la puesta en escena ¡¡y vaya puesta en escena!! Rob Halford empezó el espectáculo con un disfraz plateado de mago, inclinándose sobre su cetro mientras cantaba; y el escenario tenía toda clase de compartimientos y elevadores en los que desaparecía sólo para materializarse en alguna otra parte, casi siempre enfundándose una nueva chupa de cuero. Pero de alguna manera con tanto teatro en el escenario (llegó a subir una Harley) la música parecía menos incisiva. Judas Priest no sonaron ni con la fuerza de las nuevas bandas de metal ni tan alegres como ellos mismos en los 70 y principios de los 80, cosa que no reprocho y además no es de extrañar por lo que sufrían sus huevadas con esos pantalones de cuero apretados con el calor que hacía. Tampoco la elección de canciones fue la mejor con “Eat Me Alive”, «Angel» o con la que terminaron el concierto «You’ve Got Another Thing Coming». Parecía que la gente (incluido yo) aplaudía el hecho en sí de haber visto a Judas Priest más que lo vivido en el concierto, aunque si es cierto que aplaudimos con ganas. Setlist: Dawn Of Creation/Prophecy/Metal Gods/Eat Me Alive/Between The Hammer And The Anvil/Devil’s Chile/Breaking The Law/Hell Patrol/Death/Dissident Aggressor/Angel/The Hellion-Electric Eye/Rock Hard, Ride Free/The Sinner/Painkiller//(bis) Hell Bent For Leather/Game Time With Rob/You’ve Got Another Thing Coming

MY BLOODY VALENTINE (21:00 ARENA)

El grupo de amigos que acudimos a Roskilde éramos 11…. Dos ya habían visto a My Bloody Valentine en Londres, pero los demás no… Coincidía con Neil Young al que yo había visto una semana antes en Rock in Rio, pero los demás no. Resultado: me fui sólo de nuevo al Escenario Arena para ver a este maravilloso grupo dublinés que, tras muchos años de silencio, han vuelto para deleitarnos con su música. Kevin Shields, Bilinda Butcher, Debbie Googe y Colm O’Ciosoig son el máximo exponente de ese estilo llamado shoegazing iniciado a fines de los ochenta. Influenciados por bandas como Sonic Youth, The Velvet Underground, The Jesus and Mary Chain y Cocteau Twins, quedaron establecidos como una leyenda del rock indie, siendo inspiración e influencia para bandas contemporáneas importantes. Pese a haber tenido una corta vida (1985-1991), marcaron fuertes tendencias y toda una forma de hacer música que se fundamenta en guitarras distorsionadas y semi-ambientales, con voces femeninas, frágiles y melódicas, contrapuestas a ambientes extremadamente densos. Por eso, su guitarrista, Kevin Shields, es también una figura de la época, y es padre del modelo que siguen otras bandas similares como Ride, Lush o Slowdive. El recinto estaba bastante lleno, Neil Young tira mucho, de pronto empezaron a sonar y la mayoría de la gente entró en éxtasis. ¡¡¡¡¡¡¡Impresionantes!!!!!!!!!! Tocaron canciones de sus discos ‘Isn’t Anything’ y ‘Loveless’, destacando ‘To Here Knows When’ y por supuesto ‘You made Me Realise’, colofón de más de veinte minutos a su espectáculo y en el que el que se apuntilló un final tan radical que sumió a parte del público en una especie de torbellino ruidoso del que era imposible escapar. Para algunos, aquello fue tremendo, increíble, maravilloso, lo mejor de lo mejor. Para otros, la mayoría por desgracia, un insulto y un golpe directo a los oídos. Al salir, un danés me dijo: “It’s terrible, It’s horrible”, a lo que yo le contesté: “No, no, no…. It’s Wonderfull!” Me llamó loco….. En fin…… GRACIAS Setlist: I Only Said/When You Sleep/Come In Alone/Cigarette In Your Bed/You Never Should/Slow/To Here Knows When/Sueisfine/Feed Me With Your Kiss/Only Shallow/Blown A Wish/Soon/You Made Me Realise

NEIL YOUNG (21:30 ORANGE)

Una leyenda viva del Rock llegaba al Roskilde, Neil Young, y con él uno de los mejores conciertos de todo el festival. Pese a rozar los setenta años, demostró una vitalidad sobre el escenario que muchos jóvenes querrían para si. Con su “Hey Hey, My My” demostró que su rock & roll nunca morirá. Hasta versionó “All Along The Watchtower”, recordándonos a otra de las leyendas vivas, su amigo Bob (Dylan). El concierto no perdía intensidad y con canciones como “Heart Of Gold” o la impresionante “Old Man” hicieron de este concierto algo inolvidable. Para despedirse tocó “No Hidden Path”, que aunque nos dejó boquiabiertos con su cerca de media hora de duración, nos impulsó a necesitar más música de “El Abuelo”, así que Neil volvió al escenario para deleitarnos con una versión increíble del “A Day In The Life” (The Beatles). Con esta última canción, si nos sació y nos dejó con la sensación de haber presenciado un gran concierto. Setlist: Love And Only Love/Hey Hey, My My/Powderfinger/Spirit Road/Cinnamon Girl/Fuckin’ Up/All Along The Watchtower/Oh, Lonesome Me/Mother Earth/The Needle And The Damage Done/Unknown Legend/Heart Of Gold/Old Man/Get Back To The Country/Words/No Hidden Path//(bis ) A Day In The Life

THE RAVEONETTES (24:00 ARENA)

Corrían rumores de que Sharin Foo, la chica del grupo, no iba a acudir al concierto y que en su defecto lo haría su hermana. Pues así fue, al parecer también le da al bajo y además se sabía los temas. El sonido apenas se vio afectado, aunque si en algo se notó la ausencia de Sharin fue en los coros, aunque en líneas generales la calidad de esta banda de Copenhague no decayó. Fieles a su estilo ofrecieron un directo de melodías melancólicas y dobles voces suaves que rozan lo dulzón. Una actuación para reposar a Neil Young, relajarse, mover la cabecita con un sonido indie melódico bastante guapo e ir abriendo boca para la zapatilla de los Chemical. Buena cosa, por tanto, la actuación de estos estilosos daneses que no se salieron de la norma; llegaron, hicieron su música y se fueron, lo justo y necesario para hacer disfrutar a un Arena que registró un lleno decente al tratarse de una agrupación local.

LIARS (24:00 PAVILION)

Una coctelera de experimentación, psicodelia y punk es lo que ofrecen Liars. Los amas o los odias. La verdad es que no éramos muchos en el escenario Pavilion, pero si puedo asegurar que todos los allí presentes disfrutaron de las locuras del trío de New York, con un Angus Andrew completamente desatado, sin dejar de saltar y moverse por el reducido escenario ni un solo segundo de la actuación. Cuatro discos a sus espaldas son buena muestra de que no son flor de un día, y aunque no serán portada de las revistas de nuevas tendencias musicales, son un soplo de aire fresco, necesario en festivales como Roskilde. Brindamos por ellos.

THE CHEMICAL BROTHERS (01:00 ORANGE)

The Chemical Brothers recogían el relevo de Neil Young en el Orange, con un público todavía caliente y con ganas de fiesta. No es la primera vez que los Chemical tocaban en Roskilde, y probablemente no serias capaz de distinguir una actuación de hace unos años con esta, pero es lo que ellos saben hacer y hay que reconocer que lo hacen bien. Como siempre hay que resaltar el impresionante despliegue de luces del que hacen gala los ingleses, que se compenetra con su música para hacerte vibrar y bailar como pollos sin cabeza. Empezaron con muy buen píe con una mezcla del “Tomorrow Never Knows” de los Beatles y su éxito “Galvanize”. Después aprovecharon para intercalar entre sus temazos algo del último disco como “Burst Generator” o el “We Are The Night” que da título al mismo. Pero donde todo el público estallaba era con sus canciones del mítico ‘Surrender’ como “Hey Boy, Hey Girl”, “Out Of Control” o “Let Forever Be”. El cuerpo nos pedía más, así que le obedecimos y con unas cervezas más nos dirigimos a ver a los Fanfara.

FANFARA TIRANA (02:00 ASTORIA)

Después de ver por enésima vez a The Chemical Brothers había que ver a estos señores venidos de Albania…. que tocaban en el escenario más bonito de Roskilde, el Astoria. Al igual que el año pasado Fanfare Ciocarlia, llenaron el escenario con sus trompetas, trombones, clarinetes, saxofones… Vi pocos temas, pero los suficientes para comprobar que hacen bailar a un cojo. Sus edades van de los cuarenta a más de sesenta, pero da igual, los gitanos del Este de Europa son así… ¡¡¡¡¡Todo el mundo a bailar!!!!!!

DOMINGO 6 JULIO

BABYLOVE & THE VAN DANGOS (14:00 ODEON)

Parecía que nunca iba a llegar, pero el último día ya estaba aquí. Atrás quedaban cuatro noches de música, fiesta y buena gente, y aún así estábamos dispuestos a seguir con el buen rollo y sin descanso para nuestros, ya inflamados, hígados. Había quedado con la tropa en el Astoria pero al pasar frente al Odeon la música de los daneses Babylove & The Van Dangos me atrapó, no sabia ni quienes eran pero desde luego no creía que fueran daneses. Su música invitaba a mover todo el cuerpo con ritmos jamaicanos de ska o reggae. El caso es que no vi claro eso de meterme en una carpa cerrada como el Astoria, con el solecito que hacia en los alrededores del Odeon, y con rubias contoneando esos cuerpos nórdicos pero me animé. Buen rollito en general, que el líder del grupo Daniel Broman se encargó de provocar. Primero nos hizo agachar, una vez allí intento que nos cambiáramos la camiseta con el que teníamos al lado (yo gustoso habría intercambiado la mía con la rubia que tenía a mi derecha, pero no accedió al trato), siempre con la música sin parar y cuando nos hizo saltar para incorporarnos, el estallido de música y ritmo fue todo una experiencia que la gente agradeció bailando sin descanso hasta el final del concierto.

ANTI-FLAG (16:00 ODEON)

El último día llegó el momento reivindicativo de este Roskilde. Los estadounidenses Anti-Flag, de Pittsburgh, Pennsylvania, a pesar de los modestos orígenes de la banda y un gran catálogo de álbumes en sellos independientes, han alcanzado gran fama, habiendo tocado en los cinco continentes y en la actualidad está en una multinacional. La banda es conocida por sus letras políticas e idealistas, a favor de los Derechos de los Animales, y apoya a PETA. Además, todos son vegetarianos. Sin embargo, y ya es extraño en este festival, el sonido fue bastante lamentable, por lo que, a pesar de no estar del todo mal, el concierto que ofrecieron en tierras danesas no creo que sea uno de los mejores, ni por asomo, de los que han dado. El público respondió, casi llenando el escenario Odeon. Ellos estuvieron a la altura con sus voces y saltos, pero el sonido no ayudó. ¡¡¡Una verdadera pena!!!

SLAYER (17:00 ORANGE)

Había ganas de ver a Slayer tras su cancelación del año pasado, y la verdad es que a pesar del impropio horario en el que actuaron, volvieron a demostrar que atraviesan uno de los mejores momentos de su carrera. La afilada voz de Tom Araya, los pesados riffs de Kerry King y Jeff Hanneman y el doble bombo de Dave Lombardo siguen siendo las credenciales de uno de los combos más importantes de la historia del thrash metal. Empezaron soltando los temas más recientes de su repertorio, pero donde lograron poner los pelos de punta (y no sólo por el volumen que emanaba del Orange) fue en una parte final de escándalo en la que no faltó ninguno de sus himnos como “Hell Awaits”, “South Of Heaven” o “Angel Of Death”. Un valor seguro para cualquier evento, grande o pequeño. A ver si sacan pronto nuevas composiciones. Las esperamos con ansia. Setlist: Disciple/Cult/Chemical Warfare/Ghost Of War/War Ensemble/Jihad/Die By The Sword/Spirit In Black/Captor Of Sin/Dead Skin Mask/Hell Awaits/South Of Heaven/Mandatory Suicide/Angel Of Death

MISS PLATNUM (17:00 PAVILION)

Escuchando a Slayer nos dimos cuenta que algunos de nosotros necesitábamos un descanso para nuestros oídos, no por su música si no por el volumen de esta. Tras repasar el programa acordamos que lo mejor que podíamos hacer era bailar con Miss Platnum y teniendo presente todavía el conciertazo de los rumanos Fanfara Tirana, esta compatriota suya seguro que organizaba una buena fiesta. Así fue. Ella estaba preparada para el público nórdico con su genial mezcla de hip-hop, reggae/dancehall y pop balcánico. Lo tenía todo: sus trompetistas, sus coros, sus bailarinas con sus coreografías y por supuesto su voz. Interpretando canciones como “Why did you do it?”, “Mercedes Benz” o “Give me the food”, Platnum consigue ser la versión musical femenina de Borat, ya que muestra los prejuicios de occidente con los países del este, de manera que o te hace reír o te hace bailar, pero siempre te hacen pensar.

SHARON JONES & THE DAP-KINGS (18:30 ARENA)

Sharon Jones, cantante de soul y funk, nació en Augusta (Georgia) en el año 1958. Comenzó su carrera a finales de los noventas, pero su grave y potente voz correspondía, según muchos, a tres décadas antes. Durante algunos años hizo distintas grabaciones bajo el sobrenombre de ‘Miss Lafaye’, trabajando principalmente en la discoteca funk de Nueva York, “Desco”, donde se dio a conocer, y momento a partir del cual cosechó éxitos con temas como ‘Damn It’s Hot’, ‘Switchblade’, ‘The Landlord’, ‘You Better Think Twice’ o una versión de The J.B. ‘I Got The Feelin». Con la desaparición de Desco en 2001 grabó para la discográfica Daptone el single ‘Got A Thing On My Mind’, acompañada de la banda The Dap-Kings. Desde entonces han publicado tres discos. La verdad es que fui a rastras a ver el concierto que ofrecían en el escenario Arena, pero fue todo un acierto. A sus cincuenta años tiene una voz cada vez más poderosa y la banda es un espectáculo. Soul y funk del mejor para bailar, y bailar, y bailar tras ver a… Slayer. Buena mezcla, si, señor. ¡¡¡¡Esto es Roskilde!!!!!!!!!

BONNIE ‘PRINCE’ BILLY (20:15 ODEON)

No es habitual ver a Will Oldham (verdadero nombre del artista) en un gran festival veraniego. De hecho los rehuye, pero algo mágico debe tener Roskilde cuando ha tocado en él en más ocasiones. En esta ocasión, se presentó con una banda que resaltaba la fuerza de sus composiciones aunque para muchos lo mejor de este inclasificable artista sean los momentos íntimos y tranquilos. Podríamos decir que durante la hora de actuación pudimos ver las dos caras del artista, con sus tics de loco y sus composiciones de genio. Posiblemente uno de los mejores artista de la última década, que refrendó dicha afirmación durante un concierto mágico, que tuvo su punto culminante con un “I See A Darkness” de auténtica piel de gallina. Un auténtico lujo que saboreamos todos los allí presentes.

FUCK BUTTONS (20:30 ASTORIA)

Ahí están ellos, Andrew Hung y Benjamín John Power, uno en frente del otro haciendo una música fuera de cualquier convencionalismo, que incluso sobrepasa la frontera de lo electrónico. Con teclados y percusiones envolventes, ofrecieron una actuación rica en distorsiones y con una puesta en escena tan casera como auténtica. Como en su pequeño local de Bristol; ahí están ellos, con sus alfombras y una mesa de cocina que alberga desde teclados hasta una especie de radio de juguete con micrófono, del que sale un sonido que le da una fuerza inmensa a sus temas. “Okay, Let´s Talk About Magic” se lleva la palma ya que aúna toda la potencia que estos ingleses son capaces de ofrecer. Conectaron con el público gracias a su entrega y no hubo una sola persona que no estuviera moviéndose en el Astoria. Enérgicos, potentes y experimentadores de los sonidos electrónicos más distorsionados; ahí están ellos.

HOT CHIP (20:45 ARENA)

El festival daba sus últimos coletazos y el rock dejaba paso a la zapatilla. Una sesión casi continua desde Hot Chip + Digitalism + Dj Kǻlhoved + Dan Deacon, con un merecido y apreciado descanso en el bar de prensa protegidos de la inocente lluvia (no porque fuera suave sino que no tenía competencia esta lluvia de último día con lo acontecido el año pasado el primer y segundo día de festival) y escuchando de fondo a un tal JAY-Z. Pues allí estábamos en el Arena, donde esta banda de electropop británico con influencias de Devo, Kraftwerk o The Beach Boys dio un recital de buena música. Con temazos tan escuchados como “Ready for the floor” y otros no tanto como “One Pure Thought”, “Shake At First” o “Bendable Poseable”, que son igual de potentes. Acabaron su concierto “Nothing Compares To You” para darnos un respiro, pues no paramos de movernos en todo el concierto, sabiendo lo que se nos venía encima con Digitalism.

JAY Z (22:00 ORANGE)

A todos nos sorprendió ver a este buen hombre en el cartel de Roskilde, pero su agente se ha cubierto de oro, al hacer que sea cabeza de cartel de otros muchos macrofestivales europeos. Con curiosidad compartimos lluvia y concierto con muchos de sus fans que llenarón la explanada frente al escenario naranja. Desgraciadamente no pudimos compartir su ilusión ya que tener a un tío hablando encima de otras canciones se nos antoja confuso y poco motivador. Apariciones estelares de otros artistas animaron el escenario, que se le quedó muy grande a Jay Z. Durante el concierto, metralla sónica de hits de otros tiempos hicieron que mi interés se desviara a averiguar qué era lo que sonaba de fondo, Jackson 5, AC/DC y Rihanna entre otros. Su «Umbrella» llegó cuando la lluvia ya había acabado. El buen tipo lo intentó y convenció a los convencidos. Yo me quedo con The Streets.

DIGITALISM/DAN DEACON (24:00 ARENA)

Con todos los escenarios cerrados, solo nos quedaba la carpa del Arena para refugiarnos. Allí presenciaríamos la esencia de la fiesta: música hecha para el disfrute más hedonista. Ritmos cargados trajeron los alemanes Digitalism en sus máquinas electrónicas. Y como los Reyes Magos repartieron alegría entre los supervivientes del festival que todavía podían moverse. El set no tuvo ningún resquicio para el descanso, pero cuando nos quisimos dar cuenta, Digitalism no estaba allí. En su lugar un Dj amenizaba la espera para ver a Dan Deacon, espera que se hizo larga pero sin duda merecida. El australiano empezó el show tranquilo. Detrás de una especie de armario tocaba botones y observaba las reacciones del público. El espectáculo tenía un nombre, “Ultimate Reality”, más que un nombre, un concepto. El concepto es algo atrevido para el ultraseguro festival de Roskilde, pues el principal ingrediente es tener a Dan Deacon y su armario en el patio de butacas interactuando con la plebe, cosa que no consiguió. La idea también incluye dos baterías que sí cumplían las normas de seguridad y a su debido momento se sentaron al lado del armario y empezaron a darle al bombo. Justo lo que hacía falta tras cuatro o más días de fiesta, más marcha. Pero no todo es show. Dan Deacon también tiene grandes canciones, algunas, como «Crystal Cat», perfectas para una banda sonora con las imágenes de este gran Roskilde que con este concierto cerró sus puertas hasta el año que viene, donde seguro que repetiremos.

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