BERRI TXARRAK

Rubio se despide de la banda en concierto emotivo

Jaio. Musika. Hil, o lo que es lo mismo, Nacer. Musica. Morir. Asi se titulaba la joya que sacaron los navarros alla por el 2005, un disco de los que hacen epoca. Pues bien, al igual que la vida, la musica tambien tiene sus ciclos, y tras 36 meses de gira y cerca de 200 conciertos en 15 paises, el concierto de Gernika iba a suponer el punto y final a un sinfin de directos arrolladores, a un momento tan dulce como intenso para la banda. A esto hay que anadir la ya anunciada marcha del bajista Mikel Lopez Rubio, decision en la que han pesado, segun su propio comunicado, los miles de kilometros recorridos durante 14 años. Eso si, a pesar de esta baja, Berri Txarrak se pondra a componer su siguiente disco y continuara dando guerra con Gorka, Aitor y el nuevo bajista. La vida y la musica siguen adelante en este caso. Pues bien, en plenas fiestas Gernika y ante una plaza llena, Berri Txarrak salieron a tope. El ambiente hervia, y Rubio, tan pronto como pudo, comenzo a girar su larga melena rubia con esos molinillos que lo caracterizan. La maquinaria estaba perfectamente engranada, se notaban los 3 años de gira que llevan encima. Los canticos de Rubio quedate, Rubio quedate fueron continuos entre cancion y cancion. Esta claro que el bajista goza del carino y reconocimiento de los seguidores del grupo, y sera, sin duda, un hueco muy dificil de llenar. Tocaron canciones de sus diferentes epocas, cayeron la mayoria de sus clasicos como Ikusi arte o Denak ez du balio, los temazos del ultimo disco como Oreka y Bueltatzen, y tambien hubo lugar para las habituales versiones como Spiders de System Of A Dowm o Blue Monday de New Order. Pero, faltaba algo para redondear la noche. Asi, Aitor Oreja, guitarrista hasta el 2004, aparecio con su Gibson Flying V para arrasar con Ikasten y Stereo. Los cuatro miembros originales sobre las tablas, un momento unico. Por unos instantes nos hicimos mas jovenes. Llegaba el momento de despedirse, y Rubio se dirigio al publico con palabras agradecimiento. Son muchos anos, muchos conciertos y mucho sudor, sensaciones inolvidables que no se borraran de su disco duro, ni del nuestro. Berri Txarrak paso asi una pagina mas en su andadura, un punto y seguido para un grupo que se nos hace imprescindible a todos aquellos que nos sentimos la oveja blanca en el rebano negro, del mismo modo que nos sentimos la oveja negra en el rebano blanco.

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