EXTREMODURO

Celebran en Bilbao su numero 1 en ventas

Era sabado a la tarde, y en las inmediaciones de la Plaza de Toros de Bilbao se respiraba un ambiente inmejorable. Camisetas negras, kalimotxo y la sensacion de que algo grande nos esperaba. Eso si, el buen rollo imperante pronto se volvio en impaciencia y agobio, ya que la apertura de puertas se demoro en exceso. Pasado este episodio, y una vez dentro, vimos como los teloneros Calana no llamaron la atencion del publico, mas pendiente de ubicarse y prepararse para lo que venia despues. Se habia colgado el cartel de no hay entradas, la plaza estaba llena hasta la bandera, e incluso pudimos ver por alli al bateria de Platero y Tu entre otros. Por cierto, era curioso que las personas que estaban trabajando en el concierto llevaran puesto Kurrelas en su acreditacion, al igual que a los del backstage les ponia Pakesteis. Los musicos subieron a tocar a un escenario que aparecia tapado. Tras ellos, Robe Iniesta, cantante del grupo, salio bajo la proteccion de un albornoz, como si de un viejo pugil se tratara. Terminada la primera cancion, pudimos ver el ring, y alli a unos Extremoduro que estaban para lo que estaban. Quedaron atras malos rollos, retrasos y fallos en la organizacion, solo cabia disfrutar con la musica. El guitarrista Inaki Uoho encendio un cigarro al comenzar Buscando la luna, quizas para saborearla. Ese supuso el primer momento de delirio colectivo de la noche. Extremoduro marco una epoca, y con canciones que suponen la banda sonora de muchas vidas, resulta facil conectar con el publico. De cualquier modo, se les veia a tono. Esos momentos en que se acercaban Robe y Uoho, denotan la complicidad que existe entre ambos, una perfecta colaboracion que es la base para que se sostenga un grupo de este calibre. Asi, con su ultimo disco La ley innata colocado como numero uno en ventas, el grupo se muestra vivo y con cosas nuevas que contar, no es de esos trabajos que se sacan como excusa para una gira. Ademas, no son canciones directas ni sencillas. Con Dulce introduccion al caos dejaron claro que la sutileza es su sello de calidad. La vereda de la puerta de atras termino con guitarras dobladas de la casa con racion de entrega. Buen bocado. Quemando tus recuerdos y Pedra, por su parte, dieron paso a la habitual parada de un cuarto de hora, para que descanseis, como dijo Robe. Eso si, al descanso nos fuimos tras ver el doble bombo echando humo, en un final apoteosico de cancion, con salto de Uoho incluido. De todas formas, con el asunto del retraso, no parecia la mejor ocasion para parar quince minutos, y menos todavia para que estos quince se convirtiesen en alguno mas, como ocurrio. Por suerte, fue para bien, ya que la banda salio con las pilas cargadas. Todo sea por el espectaculo. De mientras, escuchabamos Welcome to the jungle de Guns N Roses o Living on the edge de Aerosmith. No esta mal. Inaki abrio la segunda parte con una tenebrosa introduccion de Tu corazon, donde demostro, al igual que en el resto del concierto, que se trata de un autentico Guitar Hero, al que la Playstation se le queda corta. Sucede volvio a enganchar al publico, la gente coreaba la cancion, desde la arena hasta los graderios. Siguieron con Amor Castuo, Standby, Central nuclear y Pepe Botika. Visto que la cosa iba a mas, llego el extasis con So payaso. Muchos nos vimos con unos cuantos años menos. Tras la gran Jesucristo Garcia, Robe dijo que aquello se estaba acabando, y bromeo respondiendose a si mismo Nooooo. Tocaron Puta, y la gente, como era obvio, pidio mas. Uoho se quito la camiseta para Salir, otro de esos temas que todo el mundo se sabia de memoria. Para redondear la noche, Robe grito Maitatu, maitatu, eta arima zabaldu Ama, ama, y ensancha el alma, sin duda un temazo de categoria especial. Robe se despidio y salio del escenario en Autorretrato, dejando a la banda el protagonismo del final. Sobre todo a un Uoho que estaba en su ciudad, cerca de su barrio, su calle. Este nos regalo el riff de Rockin all over the world de Status Quo, que popularizase con Si tu te vas de Platero y Tu. Punteo, saltos, molinillos y poses rockeras, para poner final feliz a un cuento que nos convencio, a un combate en el que Extremoduro nos vencio a los puntos.

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