METALWAY FESTIVAL

Twisted Sister y Manowar hicieron del Festival una experiencia inolvidable

Tras la decepcion enorme del primer fin de semana pasado en Zaragoza la semana paso volando y casi sin darnos cuenta volviamos a enfilar hacia el recinto de Valdespartera rezando porque no se repitieran los problemas de viento, frio y cancelaciones. El ambiente al llegar era algo raro, como si una especie de pesimismo generalizado planeara en el ambiente esperando que ocurriera algo negativo, algo que a la postre no ocurrio y que nos permitio disfrutar de un fin de semana mucho mas positivo que el primero. A ello se le sumo que tanto la calidad y variedad de los grupos como el cumplimiento de horarios y, por que no decirlo, de expectativas, fue absoluto. Habria momentos maravillosos, como los conciertos de Tesla, Gotthard y especialmente el de Twisted Sister, personalmente los grandes triunfadores del festival, incluso con el permiso de Manowar, que en esta ocasion si iban a estar a la altura de lo esperado. Tambien hubo conciertos mediocres o al menos mas aburridos o menos interesantes, pero en un festival con tantos grupos es imposible que te gusten todas las bandas y, en cualquier caso, el nivel global no deja de ser muy positivo. Entrabamos en el recinto cuando Epica ya llevaban unos minutos tocando, lo que no fue problema para disfrutar del carisma de Simone Simons, preciosa como siempre y sin parar de mover su cuello animando a las primeras filas que ya se agolpaban frente al escenario. No defraudaron en ningun momento, aplicandose a fondo con esa mezcla de Metal Gotico y Death que tan bien practican. Marc Jansen es el perfecto complemento salvaje a la dulzura de la voz de Simone y pese a que hacia bastante calor a la hora de su concierto lograron que todos coreasemos Indigo y Chasing the dragon. Con un sonido acorde a la magnitud del festival, disfrutamos de casi una hora de concierto con partes delicadas y con momentos brutales antes de tener que salir del recinto y regresar por unos minutos a Zaragoza es imposible ver un cartel tan extenso por mucho que uno quiera perdiendonos de este modo el concierto de Amon Amarth, una pena puesto que todos los comentarios que recabamos sobre el mismo nos dijeron que habian ofrecido una actuacion excelente. Afortunadamente nos dio tiempo a regresar unos minutos antes de que hicieran su aparicion Tesla, una de las bandas mas en forma de la actualidad. Tuve ocasion de comprobarlo hace tres semanas en el Download Festival de Donington y nuevamente volvi a sentir lo mismo que cada vez que me enfrento a un concierto de los de Sacramento. Parece increible que no disfruten en nuestro pais de un mayor exito. Fastuosos en directo, con temas excelentes, sin parar de grabar buenos discos y con un cantante que sigue manteniendo una forma maravillosa. Jeff Keith es el perfecto sueno de hacia donde podria haber evolucionado la voz de Joe Elliot, de Def Leppard de haber querido mantenerse en tesituras mas duras. Y Frank Hannon ha conseguido la mejor de las contrapartidas posibles con Dave Rude en la otra guitarra. Concisos, precisos, lo suyo es el Hard Rock a la antiguo usanza. Desde Forever More con la que comenzaron, hasta Modern day cowboy, la mas moderna Into the now o por supuesto las bailadas Cummin atcha live y el cierre preciosista a cargo de Rock me to the top. Lo de menos fue el calor, lo de menos era el sol. Lo grande ocurrio en el escenario y Tesla volvieron a demostrar que son fantasticos en directo, cuajando uno de los mejores conciertos de todo el festival. A continuacion, casi sin tiempo de comer un bocado, nos apresuramos a ver la nueva presentacion de Tarja, la que fuera cantante de Nightwish, embarcada en un proyecto en solitario que personalmente creo que aporta mas bien poco a los que seguian a los finlandeses. Es verdad que Tarja sigue cantando muy bien, que su voz operistica ha marcado escuela y que se ha rodeado de una banda fastuosa, entre las que destacan Kiko Loureiro como guitarrista, demasiado frio en su papel de mercenario guitarrista, Doug Wimbish, uno de los bajistas que tiene en su haber el tocar con grandes musicos de Rock y Pop, desde Satriani a Madonna y la figura inmensa de Mike Terrana, aporreando los tambores de esa forma tan personal suya. Terrana hace años que decidio mostrar al mundo que el protagonista debe ser el y eso significa que situa la bateria donde le apetece, en este caso en un lateral del escenario, y que hace lo que le da la gana, machacando ritmos que en demasiadas ocasiones no tienen ningun sentido. Al publico suele gustarle ver sus malabarismos y su forma de tocar, pero la verdad es que en proyectos mas melodicos como el que representa Tarja, su personalismo y forma de entender el papel que debe tener un bateria acaba por resultar cansina. Tarja lo intento con toda la clase posible, desde el primer momento sorprendiendo con un microfono de color rojo fuego y enganchando mas con los viejos temas de Nightwish, que siguen siendo a la postre los que el publico mas corea, Wishmaster o Nemo e incluso atreviendose a destrozar lo digo sin inmutarme el Poison de Alice Cooper, en una version absolutamente prescindible o recordar su version de Over the hills, celebrada por el publico pero falta de la chispa de la original e incluso del cover que volvieran a popularizar Nightwish hace algunos años. Concierto para incondicionales, en definitiva, al cual tampoco ayudo demasiado los problemas de sonido que hubo en bastantes momentos del show y que terminaron por hacer que la asistencia fuera menguando segun iban pasando los minutos para aprovechar y revisar otras opciones que ofrecia el festival, como la visita a las barras o a los puestos del mercadillo. En esa tesitura estuvimos mientras Apocalyptica volvian a aparecer en el escenario de Metalway. Los fineses de los chelos son demasiado habituales de este festival si no me equivoco han tocado en todas sus ediciones y su Metal realizado usando chelos acaba por pasar de curiosidad interesante a propuesta para convencidos. Versiones y mas versiones, de Metallica, de Sepultura, de Papa Roach, que convierten el auditorio en una especie de karaoke metalico con poco mas que decir. Sus incondicionales les disfrutaron, pero no ofrecieron nada nuevo y lo peor es que tampoco el sonido les acompano demasiado al igual que habia ocurrido con Tarja unos minutos antes. Uno de los grupos que mas ganas teniamos de ver de nuevo en los escenarios espanoles era Queensrche. La banda sera recordada eternamente por grabar una de las piezas angulares del Metal Progresivo, Operation Mindcrime y el no menos impactante Empire, pero en los ultimos años han entrado en una espiral de decadencia que lleva a preguntarse si realmente no deberian tomarse un tiempo para reflexionar sobre lo que estan ofreciendo a sus fans. Sin duda el concierto que mas defraudo de todo el festival. sosos, aburridos, frios, con un set list que obvio sus temas clasicos, centrandose en los mas oscuros de su carrera y por ende menos conocidos. Geoff Tate sigue manteniendo parte de la voz con la que nos maravillo en los ochenta, pero la pose chulesca, despreciando incluso a sus fans mas acerrimos le pierde. Por si fuera poco Queensrche salieron mas tarde de la hora pactada y se retiraron antes de tiempo, sin saber muy bien si por la respuesta fria de los fans, que no han acogido demasiado bien su disco American Soldier que nada tiene que ver con el sonido que uno espera de los americanos, o simplemente una caida de tension electrica acabo de hundir un concierto del que todos esperabamos mucho mas. Ojala que ese periodo de reflexion llegue pronto porque de no hacerlo pueden acabar perdiendo muchos de los seguidores que aun les quedan y limitarse a permanecer como una banda de culto con poco o nada que ofrecer. Tras tres conciertos no demasiado acertados empezabamos a preocuparnos por la forma de discurrir del festival y por como lo harian Twisted Sister, que prometian tocar su disco Stay Hungry por completo, celebrando el 25 aniversario de la salida a la venta. Y a los pocos minutos pudimos asistir al que personalmente, he de decirlo, fue el concierto mas divertido de los cuatro dias a los que asistimos. Sin ningun tipo de concesio
nes
, desde Stay hungry hasta Bunr in hell pasando por la version mas cachonda posible de Were not gonna take it convertida para siempre en nuestros Huevos con aceite, tanto que el propio Dee Snider ya se cachondea permanentemente con ello. Por fin el publico no paraba de moverse, de saltar y bailar, desde la primera a la ultima fila. Acompanando a Dee Snider por el cual parecen no pasar los años y a un grupo que se lo paso en grande sobre las tablas. Fue una lastima que se cineran a tocar el disco. Todos hubieramos deseado que siguieran tocando. No nos habria importado que descargaran media hora mas, o una hora, o lo que fuera, ya que por fin se notaba una conexion completa entre lo que pasaba sobre el escenario y el publico del festival. Pero no pudo ser. Tras S.M.F. daban por cerrado el show. Dicen que lo bueno, si es breve, dos veces bueno. Y en esta ocasion hemos de rendirnos a la evidencia. Tardaron en venir a visitarnos, pero tras hacerlo parecen disfrutar en cada venida a nuestra pais. Pues por nosotros que lo hagan siempre que quieran. No dejaremos de ir a disfrutarles una y otra vez ya que a dia de hoy siguen siendo un absoluto espectaculo de Rock digno de admiracion. Twisted Sister nos habian dejado como pisoteados por una apisonadora, aunque todavia quedaban por delante dos conciertos para seguir la fiesta y la recuperacion del festival en su primer dia a niveles de calidad altisimos. El primero de ellos el de los eternos Motorhead. Da igual los años que pasen que Lemmy sera siempre una referencia para la musica dura. El y sus compinches, Mikkey Dee, el metronomo que jamas falla y Phil Campbell la guitarra que convierte las notas de Rock and Roll en algo unico, forman un combo que siempre triunfa. Lo suyo es el Rock sin concesiones y pese a que el set list podria haber sido mejorable, con temas como Stay clean, Iron fist, Ace of spades, Kill by death que fue acompanada de la salida de Dee Snider al escenario, mas a bailar que a cantar, todo sea dicho y la inmensa Overkill, alargada hasta ese cierre apoteosico en el cual los tres musicos se retiran del escenario dejando los instrumentos en un acople que parece no tener fin. Fantasticos Motorhead, como siempre, y dejando los cuellos tan destrozados que parecia imposible que fueramos capaces de aguantar el colofon del dia. El cierzo volvia a pegar de lo lindo, aunque en menor medida que la anterior semana y el cuerpo empezaba a notar la fatiga, pero alli estabamos prestos a ver a la diosa del Metal, a la siempre querida Doro Pesch, al frente de sus Warlock remozados. La verdad es Doro en ningun momento ha dejado de mantenerse fiel al espiritu de Warlock y en sus actuaciones siempre recuerda temas de su vieja banda. Pero resultaba interesante verles con sus viejos companeros y usar como estandarte el nombre con el que se convirtieron en uno de los referentes del Heavy Metal a mediados de los años ochenta. Y si bien no defraudaron, lo tardio de su actuacion y el frio que empezaba a azotar de nuevo deslucieron una actuacion que podria haber resultado mas interesante de haberse producido a una hora mas temprana. Tocaron los viejos exitos de Warlock, reivindicados en muchas ocasiones en conciertos de la carrera en solitario de la rubia vocalista, Burning witches, I rule the ruins y por supuesto el himno siempre esperado de All we are. Tal vez el unico error fuera cerrar con una version, por mucho que Breaking the law de Judas Priest siempre sea bienvenido. Pero aun asi ofrecieron un espectaculo que hizo que valiera la pena aguantar casi hasta las cuatro de la madrugada, hora en la que, nuevamente molidos, nos volviamos a Zaragoza. Tras dormir unas horas e intentar descansar nuestras sufridas piernas, mucho mas comodos que los que lo hicieron en la zona de acampada, nuevamente uno de los puntos a mejorar ampliamente del festival, llegabamos a tiempo de comenzar la ultima jornada de Metalway con Primal Fear. No pudimos ver a Holy Hell, avalados por Manowar ni a Candlemass, cuya musica oscura no era la mas apropiada para sonar a la una y media de la tarde con, hoy si, un calor de justicia durante toda la jornada. Primal Fear son otro de esos grupos que nos visitan con frecuencia inusitada pero con los que es dificil no pasarlo bien. Ralf Schepeers es una garantia como vocalista, puro musculo y fuerza en su garganta. En esta ocasion tuvo que enfrentarse a continuos problemas con su microfono, pero de todas formas a base de simpatia y pundonor lograron cuajar una actuacion mas que aceptable. Mucha cana a la hora del aperitivo tardio y bastante gente pese a la hora. Tocaron varios temas de su nuevo disco 16.6 donde han dado una vuelta de tuerca a su forma de entender el Heavy Metal y consiguieron el aplauso generalizado con su himno, ese tema que nunca puede faltar, Metal is forever que sigue emocionando como la primera vez que lo escuchamos en directo. Muy buen concierto de los germanos, a los que seguia otra banda de las que tienden a repetir en todas las ediciones del festival. Pretty Maids. Los daneses son otra garantia de exito seguro y aunque solo sea por ver una y otra vez tocar esa fantastica Back to back ya merece la pena. Lastima que cuando llevaban la mitad de su actuacion comenzaban a tocar en la carpa-discoteca Destuction, algo que produjo una bajada considerable de asistentes ademas de que al final de su set, cuando intentamos ir a ver a los alemanes thrashers nos fue casi imposible entrar en el recinto de la carpa, abarrotada de publico disfrutando de la sombra y de la cana de Destruction, que como es habitual no fallaron en su presentacion zaragozana. Dark Tranquility era el siguiente grupo en meter fuego al Metalway. Su Death Metal melodico atrae cada vez mas a todo tipo de seguidores, no solo a los amantes de los sonidos mas duros. Y el trabajo de su frontman, Mikael Stanne, rojo como siempre, por el calor y su forma de desganitarse fue simplemente impecable. ThereIn, Terminus, Focus Shit o Lethe fueron varios de los temazos que conjugaron un concierto muy solvente desde su primer minuto. Mucho mas intenso que el de los portugueses Moonspell, que volvieron a poner el punto melancolico arrastrados por la personalidad de Fernando Ribeiro. Empezaban con A tragic heights y Valdespartera se llenaba de sonidos gruesos, demasiado modernos para los mas heavys, pero con una calidad innegable. Bloodtells, Nocturna y la preciosa Full moon madness completaban un set list de lujo para una banda encajada con dificultad en un cartel en el que brillar les iba a costar demasiado. Pero si Moonspell significo un pequeno paron en la fiesta, con Gotthard volvimos a disfrutar de esos momentos que hacen que cada vez que se plantea un festival veraniego nos incorporemos casi sin rechistar. Simpaticos como nunca, marchosos como siempre. Recordando a Whitesnake en la figura de ese cantante maravilloso llamado Steve Lee. Vestido en primer lugar con una camisa blanca, similar a la que suele vestir David Coverdale sustituida al cabo de un rato por una camiseta de Jack Daniels, Gotthard nos hicieron bailar casi tanto como lo habian logrado el dia anterior Twisted Sister. Su version de Hush fue grandiosa. Por supuesto los temas que mejor funcionan siguen siendo los de su disco Lipservice, pero incluso en los mas antiguos el publico no paro de cantar y bailar al son de una banda inmensa en su Suiza natal y felizmente reivindicada de nuevo en los ultimos cinco años. Excelente concierto una vez mas, con un gran sonido que iba a poner el liston demasiado alto a Stratovarius. Los fineses volvian a Espana sin su guitarrista de toda la vida, Timo Tolkki, con el que tienen abierta una polemica que no se sabe muy bien si les beneficia o les perjudica. Sustituido por el joven Matias Kupiainen, demostro que es posible tocar con mucha clase pero no exento de frialdad. Kotipelto brillo a gran nivel, como es habitual en el, pero a pesar de todo el concierto dejo un sabor agridulce, tal vez por lo excelente de la actuacion anterior. Los fans mas jovenes lo disfrutaron, pero en general dio la impresion de que podian haber brillado mas. Que el Black Metal es un genero muy dificil es de todos conocido. Los aman
tes
de Inmortal defenderan el concierto que una de las bandas estandartes del estilo dieron en Zaragoza. Aquellos que no acaban de comprender las tesituras sonicas del Black se conformaron con mirar atonitos el espectaculo que forman los tres musicos con sus pinturas de guerra en la cara. Sonido altisimo, avasallador, espectaculares en su brutalidad, lidiaron con un publico demasiado impaciente por la salida de Manowar, ante fans acerrimos pero logicamente minoritarios. En conclusion, a aquellos que Inmortal les parece una banda genial les parecio un conciertazo. A los que prefieren otros estilos simplemente fue un interludio para el plato fuerte de Metalway. Esta vez no hubo problemas. Cualquiera que suene con Manowar obtuvo lo que desea. Sonido potentisimo, himnos de principio a fin. Poses, solos, temas alargados, discursos, participacion del publico, con un chaval que consiguio ser el elegido para tocar con ellos y que no lo hizo nada mal, por cierto y casi todos los grandes clasicos del grupo. Desde el comienzo con Manowar, Blood of my enemies, Brothers of metal, Call to arms, Heart of steel, Kings of Metal Alguno puede criticar que Manowar parecen elevar el Heavy Metal a la categoria de religion, e incluso de secta filofascista los saludos con el brazo agarrando el puno podrian recordarlo y algunos de los comentarios de Eric Adams o de Joei DiMaio podrian parecerlo. Pero llevan toda la vida haciendolo y es lo que se espera de ellos. Sobre todo que toquen. Y esta vez lo hicieron. Con muchos menos parones de lo habitual, y con el publico absolutamente entregado. La parte final del concierto no desmerecio la espera. Warriors of the world, Kill with power, con demostracion vocal de Adams, Hail and kill, Battle Hymns y el final apoteosico sonado, The crowd and the ring apoyado por el lanzamiento de un castillo de fuegos artificiales que pudo haber generado algun susto, pero que afortunadamente marco un broche de oro para una actuacion digna de la categoria de los autodenominados Reyes del Metal. Terminaba Metalway Festival y mientras abandonabamos el recinto los comentarios eran variados. Muchos seguian haciendo hincapie en la desilusion del primer fin de semana, pero la mayoria de ellos insistian en que habia valido la pena el segundo. Ojala para ediciones proximas no tengamos que hablar de los problemas ajenos a la fiesta que suponen dos fines de semana tan maravillosos plenos de reencuentros y conversaciones musicales, de grandes conciertos, de disfrutar, en definitiva, de la musica en su estado mas puro.

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