ENTREVISTA FIB HEINEKEN 2010

Nos pusimos al habla con la organizacion

Un año más (y ya van tres) JACKSTER se reunió con ERNESTO GONZÁLEZ, jefe de prensa del FIB HEINEKEN 2010, para que nos pusiera al corriente de todo lo que va a suceder en esta próxima edición del festival, la primera con el irlandés Vince Power al mando, tras la salida de los hermanos Morán de la dirección del mismo. Balances pasados, expectativas actuales y bandas (tanto presentes como ausentes) del cartel de este año fueron los pilares de la extensa entrevista. Pasen y vean.

Para comenzar la entrevista, quería pedirte tu análisis sobre la edición de 2009, ¿os quedó una sensación agridulce como tuvimos muchos asistentes, no sólo producida por los problemas meteorológicos, o tenéis un balance positivo?

Por un lado, lo primero con lo que nos quedamos es que supuso el año de los grandes números. Una asistencia brutal, que nuestro segmento de negocio tardará en superar. Cincuenta y dos mil personas por día sin contar acreditados, marcan una edición record en ese aspecto. Por otro lado, un año con nombres muy vendedores en cuanto a los cabezas de cartel y “apañado” en el resto de participantes. Además fue la última edición de José y Miguel (Morán) aunque no lo supimos hasta poco tiempo después y también fue la primera edición en la que la mano de Vince (Power) se empezó a notar claramente.

No cabe duda de que también fue una edición un tanto fatídica por la tormenta de viento del viernes, aunque ahora, a toro pasado debo apuntar que no estuvimos muy bien asesorados. Creo que podríamos haber tenido un poco más de información sobre la verdadera intensidad del problema. Independientemente de haber recibido dicha información, otra cuestión es valorar si hubiéramos podido hacer más de lo que hicimos, aunque con sinceridad, creo que no. Las infraestructuras son las que hay, soportan casi todo y digo casi, porque no se en cualquier otro recinto con la provisionalidad que tienen las estructuras del FIB como hubiera acabado el asunto. Se hizo todo lo que se pudo, no escatimamos esfuerzos en ningún momento y eso se notó porque al día siguiente pudimos arrancar el festival incluso con las telas del Escenario Verde hechas unos zorros. La lectura que saco de esto, es que hace falta más que un vendaval para acabar con el FIB y es para sentirnos orgullosos. Respeto que la sensación de la gente fuera algo frustrante porque hubo grupos importantes que no pudieron tocar ese día y que no se pudieron reubicar. Lo logramos en el caso de Maxïmo Park y Los Planetas, pero fue imposible con Kings of Leon ya que tenían que continuar su gira. Fue una situación muy complicada en todos los aspectos.

Me consta que tuvo que serlo. Hubo un momento en la carpa de prensa en el que salimos corriendo porque pensábamos que se caía. Movilizar a cincuenta mil personas no es tarea fácil.

No es fácil, pero insisto en que funcionó. Otra cosa fue en los recintos de acampada, donde la gente lo pasó algo peor, pero lo que es en relación al recinto no pasó nada de importancia y con eso te lo digo todo. Tuvimos poca información real y hasta el día siguiente no pudimos dar una versión oficial de lo que estaba ocurriendo. Todo el rato estuve pensando en que si llega a pasar lo de 1997 aquello habría sido mucho peor. No se lo deseo a nadie. Yo ya tengo dos tormentas en mi colección y espero que sea la última que tenga que vivir en una buena temporada. Fue un momento complicado y además fue la misma tarde del incendio, aunque este no ocurrió en el recinto.

Yo llamé a mi casa para tranquilizar a mi familia porque un amigo nos enseñó en un iPhone el titular de El Mundo: “Apocalipsis de fuego y viento en Benicássim”, con una imagen del fuego y si lo leía cualquier persona, podía pensar en lo peor.

Efectivamente. Usaron la típica opción tendenciosa de los medios de comunicación. El Mundo y Televisión Española se lucieron contando las cosas de una manera que no se correspondía con la realidad.

Hablando del nivel organizativo, más allá de lo imponderable, es cierto que hubo varias quejas derivadas, sobre todo, por dos modificaciones que tuvo el festival el año pasado: la venta de los horarios a un precio excesivo y la configuración de los horarios de los tres escenarios. La parrilla de horarios te limitaba a quedarte en un escenario, o bien dejar un concierto a medias para irte a otro, cuando nunca había sido así. Si a esto le añadimos el problema de los cambios de horario provocados por la tormenta del viernes se generó un malestar considerable. ¿Cómo se van a abordar estos dos asuntos de cara a esta edición?

Ambos cambios estaban mesurados y contemplados. Con respecto al cobro de los horarios teníamos claro lo que iba a ocurrir y no obstante se optó por esta solución. Este año hay una novedad y es que esos horarios, que se van a seguir vendiendo, estarán al alcance de todo el mundo a través de sistemas electrónicos, es decir por web y aplicación para móvil. La gente podrá tener acceso gratuito por estas dos vías, que es lo que queríamos que hubiera pasado el año pasado aunque no lo pudimos implementar ya que fue un año un poco convulso en cuanto al cambio de dirección. Para un británico es normal que se vendan los horarios y no pasa nada, pero esto es España y sabíamos que iba a provocar rechazo.

En cuanto al tema de los horarios, el Escenario Verde tiene una capacidad entre treinta y cinco y treinta y ocho mil personas y teníamos que contrarrestar escenarios. Esto no sólo lo hacemos nosotros, lo hace todo el mundo para dividir un poco al público y evitar la sensación de agobio en el recinto. Está claro que con The Killers, Oasis, Franz Ferdinand y Kings Of Leon iba a estar el Verde a reventar, por lo que había que programar el resto de escenarios buscando el movimiento de gente hacia ellos.

La teoría es buena, pero en la práctica se polarizó mucho el público. Sin sensación de agobio, el verde estaba tremendamente lleno, y hubo conciertos en los otros escenarios más pequeños estuvieron absolutamente vacíos. Es posible que se descongestionara lo suficiente para estar cómodo en el verde, pero quedó esa sensación en que pensabas: “si me quedo en el verde, veo los seis conciertos enteros pero si no me apaña, lo que me queda es ver trozos de varios conciertos”. Antes se podía ver el Fiberfib completo en su horario de tarde, y sólo cuando se convertía en el escenario electrónico, sus horarios se solapaban con el Verde.

Este año vamos a estar mucho más holgados que el año pasado, aunque yo no tuve en ningún momento la sensación agobiante de 2002. Los cambios que se adoptaron, se hicieron para bien, como abrir el Fiberfib al aire libre. Las situaciones de los horarios se van a seguir produciendo pero estamos teniendo mucho cuidado para ver que artistas se solapan unos con otros. Por cierto, te doy una primicia, abrimos también el FIB Club con la misma intención. Hacerlo con el Fiberfib nos demostró que los escenarios abiertos son más agradables…

El año pasado, como hemos comentado, marcó la salida de una dirección y la entrada de otra. ¿Ha cambiado a nivel interno la organización en su forma de encarar la edición de 2010?

No, muy poco. La toma final de decisiones no las hace la misma persona, pero salvando ese detalle, casi todo sigue igual. Hemos confeccionado el cartel de la misma manera que las tres o cuatro últimas ediciones, en las que ya se colaboraba con Vince. Tenemos dos oficinas, una Londres y otra Madrid. El 60% de las propuestas vienen desde aquí y otras muchas llegan desde allí e intentamos llegar a un acuerdo. El 85% de la plantilla somos los mismos de siempre. Antes de que Vince asumiera totalmente la dirección del festival, dos o tres personas se habían ido de la oficina, como por ejemplo Nacho Santos, que es el director del Xacobeo, pero en líneas generales somos los mismos, haciendo las cosas prácticamente de la misma manera. Puede existir algún pequeño problema más que antes porque tenemos que coordinar todo con Reino Unido, pero es una cuestión de dinámica interna que mejorará con los años. Tan solo necesitamos conocernos mutuamente y en eso estamos.

¿Os resulta hoy en día más difícil la confección del festival, no sólo por la competencia española, si no también por la europea? Los vuelos Low Cost y la amplia y variada oferta de festivales en todo el continente, con carteles que pueden atraer a vuestro mismo perfil de público y que antes se veían como grandes quimeras lejanas, ¿creéis que os está restando público?

No tiene por qué. Yo creo que la línea editorial de un festival es importante. El problema es la aparición de copias de lo que tu has creado. Eso si es dañino. Clonar fórmulas sin aportar nada nuevo.

¿Te refieres a algún festival español en concreto?

Sí, pero no lo voy a mencionar.

Si que tengo la sensación de que antes la gente viajaba al extranjero en una pequeña proporción y el FIB era una cita ineludible y que ahora la gente valora si le gusta más otro cartel, aunque sea en el extranjero, y si es así, se marcha.

Eso es una opción. Si nos podemos mover ahora a Noruega a ver un festival o podemos ir a Roskilde de una manera más sencilla que hace diez años, genial. La buena oferta lo que hace es enriquecer y dar opciones a la gente. Cada festival tiene una naturaleza e idiosincrasia. Benicàssim la tiene y espero que no se pierda nunca. Después de un año tan complicado como lo fue 2009, nuestro sitio está claro. Creo que no hay más que mostrarse como uno es, ser sincero y poco más. Luego habrá más o menos suerte en la confección del cartel de una edición, ya hay mucha gente opinando dentro y se toman unas decisiones dependiendo de mil factores. Tú tienes que confiar en el criterio de la programación, y si no te gusta hay otras opciones y te puedes ir a otro festival y no hay ningún problema. Benicàssim se distingue por muchas cosas positivas. Los conciertos suenan muy bien…

El año pasado el Verde no dio el mismo nivel que había adquirido en 2007 y 2008.

Pues no teníamos el mismo equipo, si no superior. Siempre hay temas de reajustes técnicos porque hay distancias a partir de los cuales hay que utilizar unos sistemas de sonido que garanticen que llegue con la misma intensidad y se reparta bien por todo el recinto. Probablemente sea el escenario más grande que hay en ningún festival en España (exceptuando Rock In Rio) y es complicado que llegue a todos los rincones de la misma manera.

El equipo del año pasado era más potente que los anteriores. Espero que en esta edición consigamos la excelencia que estuvimos a punto de lograr en años anteriores. Aún así creo que es un festival que suena fenomenal y que es agradable de vivir. Lo que resulta interesante de la propuesta de Benicàssim está muy claro, y la gente que quiere venir, lo conoce perfectamente.

La competencia en cuanto a bandas este año ha hecho de esta edición una de las más complicadas. Las razones de la ausencia de algunas de las bandas es posible que se puedan achacar a errores nuestros, pero aquellas demandadas por el público con mayor intensidad, te aseguro que hemos hecho todo lo posible por traerlas. No sólo porque la gente lo pida, si no porque nadie nos tiene que descubrir que, por ejemplo, Arcade Fire es un gran cabeza de cartel.

Ahora hablaremos de nombres, pero tengo una última pregunta a nivel organizativo: el camping. Se elimina el tradicional Bonet (Benicamp) por una recomendación de la confederación hidrográfica. ¿Creéis que el Campfib va a poder absorber toda la gente que va a ir este año? El año pasado yo puse mi tienda en una de las zonas ampliadas a última hora del Campfib y te aseguro que no reunía las condiciones mínimas para la acampada. Además, habéis creado una nueva opción de camping de pago (Villacamp) que está en otro sitio diferente y que ofrecerá una serie de mejoras y equipamientos que no tiene el gratuito. Explícanos un poco como queda el asunto.

Finalmente, y tras las gestiones realizadas por el Ayuntamiento de Benicàssim frente a la propiedad y frente a la Confederación Hidrográfica del Júcar, la zona de acampada conocida como BeniCamp –antes Bonet- permanecerá abierta desde el lunes 12 hasta el martes 20 de julio. FIB Heineken 2010 tendrá, por lo tanto, dos áreas de acampada gratuitas: las conocidas como CampFIB (que abrirá el martes 13) y BeniCamp, y una de pago: VillaCamp.

Campfib se amplió el año pasado en un 50%. De cien mil metros cuadrados pasó a ciento cincuenta mil. Lo que comentas de la ampliación de última hora se hizo “de aquella manera”, ya que no gozamos de las ayudas de las instituciones como para que todo sea perfecto ni mucho menos.

Hemos conseguido más terreno que debemos ir acondicionándolo poco a poco porque no puedes hacer el desembolso de dinero que cuesta tenerlo todo al 100% de golpe. La zona de acampada gratis va a poder absorber a toda la gente que va a ir este año y es muy probable que en un futuro lo siga haciendo aunque nos vayamos por encima de las cincuenta mil personas. Lo suyo es que la zona de acampada del festival sea Campfib.

VillaCamp será el nombre de esta nueva zona VIP cuya estancia completa costará 65 € por persona. Estará equipada con duchas individuales y aseos. Contará con aparcamiento y servicios de seguridad, asistencia sanitaria y restauración. Permanecerá abierta desde el 12 hasta el 20 de julio, al igual que BeniCamp. Cualquier persona que posea tanto abonos –de 4, 3 y 2 días-, como pase VIP o entradas de día –jueves, viernes, sábado o domingo- podrá comprar la entrada que da acceso a VillaCamp, hasta completar aforo.

Vamos a empezar a hablar de nombres y en este caso viniendo de un último cartel con cuatro cabezas muy llamativos como el año pasado, hemos pasado a una edición en la que yo sólo veo a Gorillaz y The Prodigy como valores seguros en esa función. ¿Confiáis realmente en el tirón que pueden tener Kasabian y Vampire Weekend?

Por tus palabras que me dejas claro cuál es el concepto que queremos aplicar a los cabeza de cartel. En este caso, yo, y esto es una opinión personal mía, opino que cabeza de cartel es quien tú (con tus circunstancias) creas que lo sea. Esta discusión nos ha pasado otras veces. Hay veces que unas bandas ocupan ese puesto por necesidad y otras porque hemos confiado en que debía ser así. Para nosotros fue un gran orgullo tener la reunión de Dinosaur Jr. la penúltima vez que actuaron en el FIB, y no teníamos dudas de que debían ser un cabeza de cartel. Son el grupo más importante, probablemente junto a Nirvana y Sonic Youth, que surgió en esa época. Mucha gente criticó esa decisión entonces. Son miles los factores que tienes que tener en cuenta a la hora de elegir un cabeza de cartel: prestigio, influencia, presencia escénica…

Te pongo el ejemplo de Gnarls Barkley. Ni se sabe los millones de copias vendidas de “Crazy” en todo el mundo, premios Grammy, portadas de las revistas vendiéndolos como la bomba atómica…y de repente, críticas a su elección. Yo alucinaba escuchando que era ridículo o que era mejor que pusiéramos cabezas de cartel españoles. Pongamos entonces a Amaral, si nos ceñimos a ventas y a popularidad. ¿En qué quedamos entonces?

El jueves con la excepción del año pasado con Oasis, es “el jueves”. Kasabian es un grupo importantísimo en Inglaterra y este festival dirige sus esfuerzos profesionales tanto al mercado español como al británico, algo evidente viendo el número de asistentes de las Islas. Kasabian en principio no eran el cabeza de cartel para el jueves, aunque han terminado siéndolo porque es un grupo con suficiente entidad para ello. Por cierto, que quizás el problema sea nuestro ya que el cabeza de cartel de esa jornada podría ser perfectamente Ray Davies, y entonces a ver quién pondría en duda dicha elección.

De hecho es el único artista del cartel que no aparece por orden alfabético dentro de su “tamaño de letra”, ¿quizás queriendo expresar que está un pelín por debajo del cabeza, pero por encima de los secundarios?

Los cabezas de cartel son los que ha designado la dirección artística de este festival, que ha apostado por esos nombres de cara a la venta de entradas de día. Si quieres llámame tonto por poner a Kasabian por encima de Ray Davies, pero no me digas que no hay un nombre con suficiente identidad para ser cabeza de cartel del jueves, Es un día en el que hemos tenido un cabeza de cartel brutal tan sólo en la edición pasada, Oasis, pero antes nunca había sido así.

Vampire Weekend llenaron Madrid y Barcelona. Cinco mil entradas vendidas y no mil como he oído por ahí, con las mismas agotadas desde hacía dos meses. Es decir que si llegan a tocar en un recinto de diez mil lo hubieran llenado. Pavement sería un cabeza de cartel para muchos y mira en Coachella que les estaban viendo menos gente que a Phoenix. Es el año de Vampire Weekend y aunque nos ha pasado otras veces que no hemos apostamos por bandas jóvenes en detrimento de artistas más consolidados, no me parece mal que ocupen ese lugar.

En cuanto a The Prodigy, creo que no hay mucho que añadir, quienes no les vean en esa función es que no viven en este mundo. En su última gira llenaron Palacio de los Deportes y Palau Sant Jordi, encabezan festivales en toda Europa… Te gustarán más o menos, pero van a concentrar sólo con su nombre a un buen porcentaje de gente. La venta de entradas del sábado va fenomenal. Igual The Prodigy nos hacen vender pocos abonos, pero sin embargo logran atraer a muchos compradores de entradas de día.

Hablando del último cabeza de cartel. ¿Gorillaz ha sido muy complicado? ¿Tan grande ha sido el desembolso económico para que su día de actuación tenga una entrada más cara que el resto?

Ya lo has dicho tú todo. Quiero puntualizar que no es cierto como he leído que sea una contratación precipitada porque no nos hayan salido otras operaciones. Gorillaz era un objetivo prioritario desde el comienzo de planificación de este año. La exclusividad de su propuesta y las dificultades que esto provoca es lo que pospuso el anuncio de su presencia. Apenas actúan en tres festivales: Coachella, Roskilde y FIB así que hazte una idea de lo que hemos sudado. (nota: cuando se realizó la entrevista no se les había anunciado como sustitutos de U2 en Glastonbury).

¿Se sabrá con cierta anterioridad quienes son los invitados que vienen con ellos?

La banda con los dos The Clash (Mick Jones y Paul Simonon) está confirmada, pero si hay un grupo que quiere controlar la información que se ofrece sobre ellos, esos son Gorillaz. La lista de posibles invitados es la que ya conocéis: De La Soul, Roses Gabor, Bobby Womack, Little Dragon, Mos Def, Kano, Bashy y The Hypnotic Brass Ensemble. Tendrán una gran puesta en escena con animaciones, diseños y películas de Jaime Hewlett (creador junto a Damon Albarn de la banda). La duración del concierto será de unos noventa minutos.

La incorporación de Dizzee Rascal fue muy polémica. La entrada de ese nombre, ¿abre la posibilidad a una mayor presencia de hip hop en el festival, un estilo musical que hasta ahora no había casi existido en el festival?

En la organización hay gente que controla mucho hip hop y lo que facilita que no tengamos que lazar tiros al aire sin sentido. Sabemos perfectamente dónde nos queremos dirigir en este aspecto. Esta es una vía que hemos abierto y que no la vamos a cerrar. De la misma manera que no nos cerramos a seguir dando sorpresas en los artistas nacionales.

Reaparece la figura del artista clásico, que el año pasado no tuvimos, con la presencia de Ray Davies. En la rueda de prensa, Vince Power señaló que se había considerado el nombre Bob Dylan para esta edición. ¿Habéis considerado que era una de las marcas de identidad que tenía Benicàssim y que debía existir al menos un confirmado de dicho perfil?

Ray Davies no ha tocado nunca en el festival y es uno de esos nombres que se tienen siempre en mente. Su contratación no ha sido “agarrarnos a un clavo ardiendo”. Aunque ya le había visto en directo, hasta que no fueron Joan y Carla a ver su actuación en el pasado South By Southwest, donde comprobaron el grupo de músicos con los que giraba, no nos lanzamos a su contratación ya que tenía cierto peligro. Es un artista que depende mucho del grupo que le acompañe. Cuando le vi, las cinco primeras canciones fueron en solitario con un guitarrista y fue fenomenal, pero a la sexta entró la banda y aquello no funcionó en absoluto. Este no va a ser el caso porque la banda que está acompañándole en esta gira es muy buena.

Nuevamente seguimos con una amplia presencia de grupos españoles no sólo en letras grandes, en la línea marcada en la pasada edición, en la que muchos pensamos que era un “canto del cisne” de los hermanos Morán antes de que llegara el desembarco británico y que las “hordas guiris” se apoderaran de toda la programación. Sin repetir nombres del año pasado tenemos muchas propuestas como interesantes como Standstill, Bigott, Triángulo de Amor Bizarro, Sr. Chinarro, Alondra Bentley… e incluso habéis conseguido que se despidan en el festival dos bandas como Ilegales y The Sunday Drivers. ¿Seguís creyendo que el momento de la música española es tan bueno y esa es la razón de vuestra apuesta por ellos?

Por supuesto. Me reafirmo en lo que te comenté el año pasado. Además, en estas cuestiones Vince no entra porque no conoce el panorama. Le pueden llamar la atención The Sunday Drivers porque han tocado en Londres hace dos meses o Los Planetas, ya que todo el mundo habla de ellos. Puede pensar: ¿quiénes son estos músicos que además me cuestan una pasta? Nosotros le explicamos cada una de las propuestas. La apuesta por los grupos nacionales va a seguir así mientras tengamos donde elegir. Mientras exista un abanico tan amplio de posibilidades, no lo dudaremos. Se ha quedado gente fuera de esta edición que nos ha dado mucha pena.

Una pregunta especial del forero Bellamy/Iceman de Exiliados. ¿Cuál es la razón para que Public Image Ltd sea menos “timo” que Sex Pistols, usando la terminología que usaste tú hace un par de años en cierto modo despectivo cuando actuaron estos en el Summercase, y por tanto si les hayáis contratado?

Lo dije con el corazón en la mano y no estaba intentando desacreditar a Summecase por haberlos contratado, aunque –y esto es lo que me imagino que Iceman quiere escuchar- podría haberlo hecho con esa intención. Aún siendo muy fan de Sex Pistols, ¿qué sentido tenía ‘Never Mind the Bollocks’ tocado por tíos de 50 años, treinta años después de su publicación, excepto el de sacarse un pastón? Los Pistols se separaron de muy mala manera. Glen Matlock, el primer bajista, odiaba a Rotten, Cook y Jones –junto con Mc Laren- dejaron a Rotten tirado en California, Rotten odiaba a todo el mundo… Y Sid Vicious muerto. Sinceramente, nunca le encontré sentido a esta reunión. Sobre la de PiL, que es la que nos ocupa, diré que la veo más sana. Me ampararé en palabras del propio Lydon: ‘Mi otro grupo, Public Image, iba bastante bien para entonces y me había ganado mucho respecto con mi trabajo. Ya no me podían llamar gamberro malhablado. Seguramente pensaban que era un tipo misterioso’ (‘Rotten. No Irish, No Blacks, No Dogs’ pag. 325. Acuarela Libros 2007).

Cuando apostasteis por la contratación de Peter Hook supongo que sabíais que esto se iba a percibir como una vuelta de tuerca ridícula de estos revivals que tenemos hoy en día. Cuando escuché Peter Hook performing Unknown Pleasures me dio un repelús. ¿Entendéis que esta sensación que tuve pueda ser más generalizada?

Si coges a los miembros vivos de Joy Division, y extraes al más combativo, ahí tienes a Peter Hook. Por otro lado se pone encima de la mesa ‘Unknown Pleasures’, que para mi no es un revival más. Hablamos de palabras mayores. Y tercero y muy importante, esto viene envuelto dentro de la noche de la Hacienda. Revivir una noche de ese emblemático local en el FIB nos parecía superinteresante. Con Peter Hook estamos corriendo un riesgo, como hemos hecho en otras ocasiones. Hablaremos después del festival del resultado.

Casualidades de la vida hacen que tengamos varios cantantes en solitario o proyectos paralelos de artistas de los que todo el mundo valora más en sus bandas, ausentes del cartel. Ray Davies, Julian Casablancas, Ian Brown, Danger Mouse y James Mercer (Broken Bells), Johnny Marr (The Cribs), Brendan Benson, Peter Hook… ¿no resulta por lo menos curioso?

Entiendo que la gente prefiera verles en otras encarnaciones, pero muchas de ellas o no están en activo o no giraban este año. Por ejemplo, Broken Bells está en el festival porque a la banda le apetecía venir y a nosotros nos ha gustado el disco, punto y final. Es cierto que The Shins no han estado en el FIB (se cayeron en 2004 estando anunciados), pero si estuvo Danger Mouse y mira, se lo debió pasar muy bien con Gnarls Barkley y está encantado de volver. Aunque pueda parecer que no es un proyecto muy serio, ¿quién te dice que esto no vaya a convertirse en un proyecto más importante y que acaben dejando sus respectivas bandas?

Julian Casablancas es otra película. The Strokes han hecho cinco o seis fechas este mes de junio y estuvieron valorando la posibilidad de actuar en el FIB hasta el último minuto, pero al final nos dijeron que no. No habrá sido por falta de intentos. Tratamos de manera independiente ambas opciones y ha faltado muy poco para que estuvieran tanto The Strokes como Julian en el cartel.

De los que se cayeron el año pasado y no se pudieron reubicar en otra jornada habéis recuperado a Lily Allen y Foals y sin embargo nos hemos dejado a Kings of Leon, que era uno de los mayores reclamos de la edición pasada.

Aquí ha sido un tema puramente de agenda de los grupos. Lo hemos intentando, pero déjame que puntualice que tanto en el caso de Lily Allen como en el de Foals ambos se suspendieron por enfermedad, no por la tormenta.

Lo has mencionado al principio y entiendo que la mayor espina clavada que tenéis este año es Arcade Fire. Sus fechas de julio en Europa, el no haber estado nunca en el festival, su condición de cabeza de cartel atractivo y mediático. ¿Es así?

Yo creo que las espinas de esta edición son varias, pero quizás las más llamativas son Arcade Fire y The Strokes, porque se han hecho muchos esfuerzos por ambos, y los hemos tenido casi cerrados. También estuvieron a punto Muse, aunque en este caso ellos consideraron que habían dado un salto de categoría y que querían actuar en un estadio.

Por Arcade Fire hemos hecho lo indecible. Acaban los conciertos en Europa tres días antes del festival y después de que tomaran la decisión de no venir, nos enteramos de que su razón era por ofrecer un concierto benéfico en Canadá por las víctimas del terremoto de Haití. No obstante, y a sabiendas de este detalle, continuamos hablando con ellos, intentando lo imposible. Creo que nunca se ha hecho tanto por la contratación de un artista en la historia de este festival.

Siguiendo con artistas ausentes del festival, ¿fue una metedura de pata de EMI anunciar la presencia de Jónsi, el cantante de Sigur Rós?

Error brutal, pero ni siquiera hemos querido decirles nada. ¿Cómo tienen el valor de anunciar algo así? Ni siquiera se planteó en términos artísticos. Me puedes mencionar ochenta grupos y te puedo decir si los hemos valorado, pero con Jónsi no hubo nada. El problema es que se manda un mail por parte de una compañía discográfica, corre la noticia como la espuma y al final parece que los malos somos nosotros por no llevar al artista al festival.

Un año más la electrónica tiene grandes nombres. ¿Ha vuelto a salir así o se ha valorado que esta vía, quizás un poco en desuso en anteriores ediciones, también era interesante recuperarla dentro del cartel?

Son hechos circunstanciales. Había un montón de cosas que el año pasado eran imposibles y este año han sido posibles. Dj Shadow, Hot Chip, Four Tet, Lindstrom & Cristabelle, Cut Copy, la reunión de Leftfield… Seguro que este año nos llegarán quejas por la falta de grupos de guitarras, pero el resultado final es diferente en cada edición y te aseguro que el equilibrio no es nada sencillo.

Una de las últimas incorporaciones han sido los daneses Efterklang, que son una de mis debilidades. ¿Cuáles son las tuyas? Siempre que vengo a las oficinas del FIB veo todas las fotos en las que hay inmortalizados momentos míticos del festival. ¿Cuáles podrían ocupar ese lugar de entre las propuestas de este año?

Como preferencia personal, el grupo del cartel que para mi tiene más valor son The Specials. No me lo perdería bajo ningún concepto. Si supiera que Peter Hook va a firmar un ‘Unknown Pleasures’ perfecto, sería uno de los candidatos, es uno de mis discos favoritos. En cuanto a los grandes grupos, me quedo con Vampire Weekend, porque creo que están en un momento excepcional y Gorillaz, no sólo por el espectáculo, si no porque no tengo claro cuando volverán a nuestro país. No es un grupo fácil de mover. Así como podrías prever que Leonard Cohen en el invierno siguiente podría regresar (como así fue), con Gorillaz, lo mismo me equivoco y vuelven enseguida, pero no lo veo sencillo. También confío muchísimo en Broken Bells y Echo and The Bunnymen y por supuesto, Ray Davies, como no.

Por último, ¿expectativas reales sobre el número de asistentes para esta edición?

Entre treinta y treinta y dos mil personas por día. Todo lo que sea pasar de esa cifra será un éxito. Ten en cuenta que es un año malo por la crisis y se nota que a la gente le cuesta aunque desde el anuncio de Gorillaz la cosa ha mejorado. También se ha notado mucho el incremento en la venta de abonos de dos días.

Muchas gracias por tu tiempo y mucha suerte con la edición de este año.

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