SONISPHERE 2012

Los jinetes cabalgan de nuevo

DIA 1 El Stoner-Rock manda en la primera jornada del Sonisphere

Algunos, probablemente entre los mas viejos del lugar, recordarán aquel concierto en La Peineta allá por el año 96 con un triple cartel de lujo: COC + SOUNDGARDEN + METALLICA. En aquella ocasión no pudimos disfrutar del concierto de Corrosion Of Conformity a causa de un lamentable sonido que hacia imposible ver en condiciones a una banda que llegaba en un momento inmejorable. Esta vez, y porque la historia siempre tiende a repetirse, tampoco pudimos quitarnos la espinita debido a lo tempranero de su actuación y a los problemas que un viernes laborable en Madrid suponen para desplazarse hasta el auditorio John Lennon de Getafe. Otra vez será…

Así pues, tras la tradicional ruta por los accesos al recinto para canjear las entradas por las pulseras, entramos al festival un poco antes de que KOBRA & THE LOTUS finalizaran su actuación, por lo que decidimos aprovechar esos momentos para familiarizarnos con el recinto y hacer el pertinente canjeo de moneda por tickets y ubicar las diferentes zonas de servicios, con el tiempo justo para acercarnos al escenario principal a ver a LIMP BIZKIT 

La primera de las actuaciones “grandes” del festival fue una de las más pobres que se vieron en todo el fin de semana (por no decir de lo que va de año). Debo admitir que hace mucho tiempo que le perdí la pista a esta banda y que a estas alturas no esperaba nada de Fred Durst y sus muchachos, ni siquiera tras el regreso de Wes Borland. Debo decir también que iba con la sana intención de tratar de al menos de disfrutar con algunos de sus hits de antaño. Pero la actitud de la banda, y especialmente la de Fred Durst que apareció disfrazado bastante ridículamente de rapero teenager (a pesar de que se le nota ya bastante ajado) convirtió algo que tampoco prometía ser mucho mas que un mero ejercicio de nostalgia en una broma pesada solo para incondicionales. Para Olvidar.

Afortunadamente abandonamos su actuación a tiempo de coger sitio para el que fué de largo el mejor de los conciertos del primer día. Ya lo comentó John Garcia en cuanto KYUSS LIVES aparecieron sobre el escenario: “No importa lo que hayais oido, Kyuss Vive” (en referencia al contencioso que mantienen con Josh Homme y Scott Reeder). Y amigos, no solo la banda esta viva, sino que Garcia y Brant Bjork (Nick Oliveri no se encontraba en la formación en esta ocasión) disfrutan de una especia de segunda juventud y se muestran simplemente apabullantes (ya lo pudimos comprobar recientemente en el Azkena Rock festival). García sigue siendo una autentica maquina en directo y la banda suena compacta como una bola de demolición. Eso, unido a un set-list centrado en los clásicos de la banda, ejecutado con ACTITUD (así, en mayúsculas) y con sobrada aptitud fue suficiente para que todos sus seguidores disfrutásemos como enanos. Y me da la impresión de que si los problemas legales en los que están enfrascados no lo impiden, aquí tenemos banda para rato…

THE_OFFSPRING01Con poco tiempo para asimilar semejante exhibición y no sin antes pasar por la barra para reponer líquidos, nos pusimos en marcha de nuevo hacia el escenario principal, donde THE OFFSPRING ofrecieron un show bastante correcto. Dexter Holland y sus muchachos nos ofrecieron exactamente lo que esperábamos de ellos: Un concierto divertido, sin demasiadas pretensiones (a pesar del importante despliegue de medios de la banda) hecho a medida para pegar unos botes escuchando esos temas que ya forman parte de la banda sonora de muchos de nosotros. Porque aunque no necesariamente sea uno seguidor de la banda, es difícil no reconocer la mayoría de sus grandes éxitos. Un poco lo que sus predecesores en el escenario principal quisieron hacer y no pudieron. Una sorpresa agradable, y justo la antitesis de lo que vendría a continuación…

Para cuando terminó el concierto del escenario principal, PARADISE LOST Ya llevaban un rato tocando en el segundo. Un sonido no demasiado bueno (por desgracia algo habitual a lo largo del festival, y especialmente durante el primer día) sumado a la cercanía de la actuación de SOUNDGARDEN, hizo que nos decidiésemos por tratar de asegurarnos un buen sitio para el show de los de Seattle. 

Hacía referencia al principio de esta reseña al concierto de La Peineta en el 96. En aquella ocasión nos encontrábamos con una banda llena de conflictos que poco después terminaron en su disolución. Ahora, sin embargo, estamos ante una banda recién reunida, que en teoría tendría que tener ganas de demostrar el porque de esa expectación que se ha generado desde que se anunciaba que volverían a girar juntos. Pues bien, si me preguntan, diré que ambos conciertos me han resultado un autentico aburrimiento. No voy a decir que en Getafe hiciesen un mal show, porque probablemente estaría exagerando (al fin y al cabo se trata de una banda de mucha calidad). Pero tampoco se puede decir que fuese el concierto del festival. Y no precisamente porque no tengan temazos (“Spoonman” o “Jesus Christ Pose” fueron dos de las primeras en sonar) sino porque la apatía de la banda resulta hasta casi insultante a veces. Que la voz de Cornell ya no es lo que era es evidente, aunque a mi juicio estuvo bastante correcto, pero la falta de química entre los músicos también lo es. El único que parece mantener el tipo dignamente es Matt Cameron (que debe estar deseando volver a girar con Pearl Jam para divertirse de nuevo). En fin, un “greatest hits” de la banda con la inclusión de un tema nuevo en los bises (“Live To Rise”) que nos dejó un poco con esa sensación de “lo que pudo ser y no fue”. Lo dije en el 96 y lo vuelvo a decir ahora, aunque con una intención bastante más firme de mantenerme fiel a mis palabras: No me vuelven a pillar en otra…

Tras el fiasco, de nuevo la redención llegaba desde el segundo escenario gracias a ORANGE GOBLIN. Los Ingleses dieron una lección y un autentico conciertazo que nos hizo olvidar todo lo anterior en apenas un par de canciones. Un segundo plato perfecto después del conciertazo de Kyuss Lives y dignos merecedores de ocupar un escalón en el podium del primer día Una pena que no tuviesen más tiempo, y sobre todo que su actuación se solapase con la de MACHINE HEAD (lo que mas me revienta de este tipo de eventos).

La banda de Rob Flynn era una de las que más ganas tenia de ver de todas las que se daban cita en el festival, y por ello probablemente la decepción tras presenciar su show fue probablemente la mas grande de las que me pude llevar en todo el fin de semana (que tampoco fueron tantas, y que además han quedado ya todas comentadas). Una muralla de sonido casi indescifrable en la que prácticamente solo de distinguían unos bombos apabullantes, una banda haciendo un perpetuo (y sinsentido) ejercicio de virtuosismo y lo que es peor: un setlist absurdo e irracional en el que decidieron obviar por completo sus tres primeros discos!!! Puedo entender que no quieran “vivir de las rentas”. Incluso me parece bastante loable, pero Rob Flynn debería ser consciente de que sin esos discos ni siquiera estarían cerrando este festival. ¿Alguien se imaginaba un concierto de Machine Head sin temas como “Ten Ton Hammer”, “Old” o “Davidian”? Yo, hasta el viernes pasado tampoco…

En definitiva. Una primera jornada entretenida, pero nada espectacular. Con bastantes altibajos y notables decepciones en la que el Stoner Rock salvó la papeleta. Pero de todas formas, todos sabíamos que el día grande estaba por llegar…

DIA 2 ¿Por quien doblan las campanas?

Y es que si un marciano hubiese aterrizado en Getafe el pasado sábado, hubiese tardado menos de cinco minutos en darse cuenta de Metallica iban a actuar ese día en el escenario grande del Sonisphere. Con mucha mas gente que en la primera jornada (solo en los accesos ya se notaba que íbamos a sufrir la masificación) únicamente bastaba con mirar las camisetas de la mitad de los asistentes para darse cuenta de que la sombra de Metallica es ciertamente alargada… 

En esta ocasión empezábamos la jornada con el concierto de MASTODON. Sin duda, una de mis bandas favoritas de Metal en la actualidad, junto con HIGH ON FIRE y uno de los principales motivos por los que decidí acudir a la edición de este año. Los de Atlanta han rebajado el nivel de agresividad en su último disco, y eso se nota también en su directo. Temas más densos y mayores desarrollos instrumentales. Pero la misma intensidad. El único pero (una vez mas) se debió al sonido, que fue demasiado bajo y que deslució algo el concierto. Aun así, siempre es una autentica gozada disfrutar de estos animales en directo. Grandes. 

Teníamos claro que iba a ser un día largo, y viendo como apretaba el calor decidimos quedarnos junto al escenario principal en lugar de acudir a ver el final de la actuación de CHILDREN OF BODOM. Y precisamente aquí llegó la primera sorpresa del festival, a cargo de WITHIN TEMPTATION. Si unos días antes alguien me dice que voy a estar en un festival en el que en un mismo día coincidiesen ellos y EVANESCENCE le diría que dejase inmediatamente de consumir cualquier sustancia que le hubiese guiado hasta semejante elucubración. Se trata de dos bandas que siempre he tratado de ignorar, y que definitivamente no me pueden importar menos. Sin embargo, por una de esas bromas del destino, debo decir que por momentos incluso llegue a disfrutar de su concierto. Sonaron bastante bien. Juraría que en algún momento incluso me recordaron a Pat Benatar (y también juraría que aun no me había afectado la ingesta de cerveza). Y aunque no voy a salir corriendo a escuchar sus álbumes, gracias a su actuación el concepto que tengo de la banda ha mejorado algo. Los festivales tienen muchas cosas malas, pero también tienen estas sorpresas agradables de vez en cuando…

La segunda sorpresa de la noche llegó a continuación desde el escenario dos. Confieso que no sabía nada de GHOST hasta que los vi sobre las tablas. Pero solo la intro y la puesta en escena fueron suficientes para atraer mi atención y me temo que la de muchos otros como yo. Es lo que pasa cuando te encuentras con seis elementos vestidos con túnicas de monje seguidos por un vocalista disfrazado de Cardenal Satanico, portando un incensario y que “para mas INRI” se hace llamar Papa Emeritus. Si a la puesta en escena la acompaña además una propuesta musical interesante, con un sonido de guitarras que por momentos recordaban a bandas como Mercyful Fate o Blue Oyster Cult, ya tienes una nueva banda a la que seguir. No pudimos disfrutar de su show completo porque queríamos ver a SLAYER desde una posición cercana al escenario (lo mas cercana que esa aberración que se han sacado de la manga este año llamada Black Pit nos pudiese permitir) pero prometo ponerme al día y trataré de volver a verlos si tengo ocasión. Y si, a la hora de escribir estas líneas estoy escuchando su disco de debut: “Opus Eponymous”. 

SLAYER01Y ahora si, palabras mayores. No creo que sea necesario a estas alturas presentar a SLAYER. La agresión hecha música. Tom Araya, Kerry King, (esta vez sin lucir su muñequera de pinchos), Dave Lombardo (bendita la hora en la que volvió a la banda) y Gary Holt (el guitarrista de Exodus está cubriendo a Jeff Hanneman de baja por una infección) pusieron el listón muy alto con uno de los mejores conciertos del festival. Demasiado corto quizás, aunque eso ya lo sabíamos, pero directamente apabullante. Y es que, en directo son un autentico bulldozer. Si alguien me preguntase ¿Qué es el heavy metal?, no diría nada y simplemente le llevaría a un concierto de Slayer. Yo ya solo espero el día en que en uno de sus conciertos se abran las mismísimas puertas del infierno al ritmo de “Mandatory Suicide” o de “Angel Of death”. No se les puede pedir más, y viendo la sonrisa de Araya no descarto que vaya a suceder pronto. Es lo único que les falta…

Tras la brutal descarga de Slayer, hicimos la pausa de avituallamiento de rigor y aprovechamos para cenar (es un decir) y recuperar fuerzas para ver a METALLICA. Y a fe que hicimos bien porque hicieron falta todas las fuerzas y más para darlo todo con el demoledor concierto de la banda de San Francisco.  Hace veinte años ya desde que se publico el mítico disco negro y comenzaba la impresionante gira apoyando ese álbum que les trajo en el 93 al campo del Rayo. Muchos años han pasado desde aquella y muchas cosas han cambiado en el seno de la banda. La mayoría de ellas a peor…

Por una razón u otra llevaba muchos años sin verles (esas razones se pueden llamar St. Anger, Some Kind Of Monster, Death Magnetic o simplemente “mis problemas con el psicoanalista”) y no voy a ocultar que llegaba a este concierto bastante reticente. Siempre les he considerado una de las mejores bandas del mundo en directo, y las imágenes de ellos que había visto últimamente me daban mas miedo que ganas de volver a verles (no me hubiese gustado verles en baja forma y salir decepcionado y por eso les había evitado en las ultimas giras).

Pues bien, cualquier atisbo de duda, o de escepticismo que pudiese albergar unos minutos antes de empezar el concierto quedo hecho añicos tras el fulgurante inicio con “Hit The Lights” y “Master Of Puppets”. Lógicamente con una banda como esta no hay apenas espacio para las sorpresas y ya todos sabíamos lo que esperar, y más cuando el principal reclamo para la gira era que iban a interpretar integro el álbum negro. Aunque antes de llegar ese momento se descolgaron con unas versiones contundentes de “The Shortest Straw”, “For Whom The Bell Tolls” (que jodidamente grande es este tema) y la única concesión al presente con “Hell And Back”. 

Tras ese inicio un video proyectado en las pantallas nos llevaba atrás en el tiempo y nos mostraba imágenes de la banda en el estudio de grabación (ya sabéis de que sesiones se trataba). El mismo video seguía con imágenes de esa gira hasta que los Four Horsemen volvían al escenario y empezaban este viaje por el “Black Album” con “The Struggle Within”. Debo decir que no soy un gran fan de esta moda de interpretar álbumes completos, pero también debo reconocer que fue una autentica gozada disfrutar por primera vez de algunos de esos temas en directo. Y debo también decir que fue un acierto no interpretar los temas en el mismo orden en el que aparecen en el disco. Asi pues, con un set-list de ensueño, lo único que quedaba por saber era en que estado de forma llegaba la banda, y sobre todo James Hetfield (que, reconozcámoslo, fundamentalmente de él depende que la banda muestre su mejor cara en directo). Más dudas despejadas porque salieron a por todas desde el principio. Y se las llevaron. Dos horas para volver a recuperar la fe en una banda que cuando esta bien, es directamente imbatible. Uno de los conciertos del año…

Con la sonrisa todavía en la cara tras la exhibición de Metallica nos fuimos a descansar y a esperar a otra de mis bandas favoritas del festival: CLUTCH. Una espera larga a causa de algunos problemas con el montaje del escenario de Metallica y que obligaron a la organización a retrasar los conciertos de EVANESCENCE y FEAR FACTORY (a estos también les cambiaron de escenario) pero que, sin embargo, mereció la pena porque la banda liderada por Neil Fallon (pletórico) dió otro conciertazo de los que no se olvidan fácilmente. Seguramente el mejor de todos los que han ofrecido en este país. Era la tercera vez que les veía, y aunque siempre me han gustado, lo del sábado pasado fue directamente apoteósico. Cualquier atisbo de cansancio saltaba en pedazos al ritmo contundente y salvaje que marcaron los de Maryland. Esa combinación de Stoner Rock y Blues retorcido y desgarrado que les caracteriza fue suficiente para meterse en el bolsillo a la mayoría de la gente que estaba todavía en el recinto. Enorme…

Un colofón inmejorable para un fin de semana que dio más de si de lo que podría pensar en un principio. En muchos aspectos. Y porque aunque si, después de CLUTCH faltaban por tocar FEAR FACTORY, un servidor ya daba por concluida la jornada y decidía gastar sus ultimas fuerzas en el largo camino a casa…

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