AVANTASIA – The Mystery of time. A rock epic

Posiblemente su álbum más flojo

Sexta entrega del proyecto paralelo de TOBIAS SAMMET, cada vez más volcado en esto en lugar de su supuesta banda titular, EDGUY. El patrón es el mismo de siempre, con una serie de estrellas invitadas que acompañan a la banda creada ad hoc para el evento.

SAMMET (bajo y voz) se acompaña de los ya habituales SASCHA PAETH (guitarra) y MICHAEL RODENBERG (teclados), más el batería RUSSELL GILBROOK, de URIAH HEEP.

El disco se compone de una decena de temas más bien sositos, lejanos del nivel de trabajos anteriores. Primero, “Spectres”, demasiado cargada de teclas, con la voz de JOE LYNN TURNER (ex RAINBOW entre muchos otros), y “The watchmaker’s dream”, que va de menos a más, con ARJEN LUCASSEN (de AYREON) a la guitarra y FERDY DOERNBERG (de AXEL RUDI PELL) en los teclados, además del citado TURNER.

Sigue la interesante composición, aunque un poco lenta, “Black orchid”, con la voz de SAXON, BILL BYFORD, además de BRUCE KULICK (ex KISS, ex GRAND FUNK RAILROAD) en la guitarra, que da paso a la que seguramente es la pieza más power metal del álbum: la poco brillante “Where clock hands freeze”, con la voz de MICHAEL KISKE de UNISONIC (ex HELLOWEEN) y el colaborador habitual de AVANTASIA OLIVER HARTMANN a la guitarra.

 El lucimiento vocal femenino recae sobre CLOUDY YANG, colaboradora habitual de multitud de bandas de power metal, que se suele caer de la lista para las giras en beneficio de AMANDA SOMMERVILLE; su voz de terciopelo, además de coros durante todo el disco, brilla en “Sleepwalking”, tema de corte más pop que otra cosa que da paso al momento más épico del disco: “Savior in the clockwork” es el tema más largo, con la presencia de KULICK, TURNER, KISKE y BYFORD. Casi once minutos en los que se acercan a lograr el sonido AVANTASIA que no consiguen crear en todo el disco.

 Ya de cara al final del disco, la más convencional “Invoke the machine”, con HARTMANN y con la voz de RONNIE ATKINS de PRETTY MAIDS, seguida de la baladita completamente AOR “What’s left of me”, interpretada por ERIC MARTIN de MR. BIG, que parece sacada de una de esas películas americanas de adolescentes de final de los 80, para que después KISKE tenga un poco más de cuota con “Dweller in a dream”, composición que perfectamente parece provenir del repertorio de ABBA.

 Cierra el disco la previsible y anodina suite de diez minutos “The grat mystery”, donde vuelven a aparecer KULICK, TURNER y BYFORD, a los que se añade BOB CATLEY, la voz de MAGNUM.

 La versión deluxe del disco contiene dos cortes más, más de lo mismo, que no dejan de ser dos descartes sin colaboraciones externas: “The cross and you” y “Death is just a feeling”, una versión de un tema que aparecía en el anterior álbum, “Angel of Babylon” de 2010.

 Este no es un disco brillante, y probablemente sólo hará las delicias de los incondicionales de SAMMET. Puestos a comparar, es probable que sea el álbum más flojo de los que han publicado hasta la fecha. A ver si la próxima levantan cabeza.

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