RIOT OF VIOLENCE – Planet of the rapes

Metal desde Barcelona

Estamos ante una banda que se formó en 2006 en Barcelona, resurgiendo de las cenizas de un proyecto anterior llamado Bloodschool. Tras su andadura de conciertos por Barcelona y alrededores, deciden que quieren dar un paso más.

En 2010 sacaron su primera demo de 4 temas. En este paso además Rubén dejó de formar parte como batera del grupo y optó por encargarse las gestiones del mismo. Así fue como llegaría Edu a RIOT OF VIOLENCE. Es cuando podemos decir que empezaron a tener más asentado su lugar dentro de los estilos musicales.

En 2011 ve la luz Waiting For Death, y se centran en darse a conocer a base de esfuerzo. Con la cabeza más asentada y un disco más propio y de un perfeccionamiento increíble, nos llega su segundo disco Planet of the Rapes, Un disco producido por Edgar Beltri, grabado en La Fundicio Studio & La Atlantida Estudio, mezclado por La Atlandida estudio y Mario Patiño y masterizado por Yves Rousell. Los gráficos del disco no son una brutalidad, pero muestran perfectamente lo que encuentras dentro del CD.

Afinadísimas guitarras de Charlie y Oriol con interminables puntadas que te hacen querer seguir escuchando una y otra vez las canciones del disco, brazos fuertes los de estos muchachos que llegan muy bien a donde la canción les pide y sin cambios, relativamente, dentro de las mismas.

Quizás en Graves of our Death es donde encontré uno de los solos de guitarra que más me han emocionado del disco y los cortes de Fuck it All precios y dándole la emoción que el tema pide.

El bajo de Abel, es uno de los que más destacaría dentro de que, bueno, me ha faltado más garra, pero siempre tiene un sentimiento que te hace parecer que está plasmando toda la violencia con su bajo.  Es brillante escucharle en todas las canciones pero en temas como en I am the Battlefield (donde, por cierto, hay una entrada de radiofonía muy acertada) no te deja indiferente para nada.

Gran defensora como soy de los baterías sin duda tengo que reconocer que Eduard es como un pulpo, y no por lo manazas, sino porque toca de tal forma la batería que piensas que tiene que tener brazos ocultos, un doble bombo brutal y una pegada fuerte y constante. Muestra de ello es March of the Squealers, donde no puedo parar de querer mas baquetazos.

Lo mejor para el final, dice mi abuela. Y así es, increíble la voz más pura de Joan, el desgarro vocal y la pasión en cada silaba de cada palabra. Los gritos que mete en For Sound I Shall Become o por la mitad de  Transhuman Dystopia son verdaderamente una pasada. Pero sin duda la canción que da nombre al redondel, es donde podrás apreciar a partes iguales, lo que estos lobos tiene para tus oídos.

Lo malo es que las canciones se me hacen muy repetitivas, me gustaría poder escuchar el próximo disco con más variedad dentro del estilo que llevan.

Pero sin duda será una pasada poder asistir al próximo concierto que tengan, me parecen un grupo solido y con las ideas muy claras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.