FIB 2015

En la senda de la recuperación

Después de una edición Veinte Aniversario algo descafeinada, se esperaba con ganas lo que podía aportar la nueva dirección que traía bajo el brazo Melvin Benn y la sensación que quedó entre nosotros es que se inició una ligera recuperación que debe marcar el camino para próximos años en los que el festival debe recuperar el prestigio que siempre tuvo y que poco a poco había ido perdiendo. En ese sentido esperamos que se recupere el formato habitual de escenario que este año perdió el tercero de ellos, en pos de un extraño Bus-escenario que no nos gustó en absoluto. Pero por otra parte hay que decir que una vez más el sonido en los dos escenarios principales fue perfecto y que el buen ambiente y ese “algo más” que tiene el FIB y que nadie sabemos definir, sigue estando intacto. Vamos a la crónica de las cuatro jornadas.

JUEVES 16 JULIO

El día de inauguración, en el que el segundo escenario no estuvo operativo, nos lo tomamos como un día de reconocimiento y acampada en el escenario principal. CLEAN BANDIT hicieron lo que pudieron, pero el exceso de pregrabados hizo que no nos metiéramos en ningún momento en el concierto. Todo lo contrario ocurrió con CRYSTAL FIGHTERS. He de reconocer que no son santos de mi devoción, pero puedo entender el éxito de su propuesta. Ritmos sincopados, hedonismo a raudales y ganas de pasarlo bien sin más pretensiones, casan a la perfección con lo que ofrece el festival desde sus inicios y en ese sentido pese a no presentar nada nuevo con respecto a la gira de su último disco, consiguieron crear un buen ambiente entre el público.

La indiscutible gran baza de la jornada era FLORENCE + THE MACHINE, y lo cierto es que Florence Welch demostró que es una gran estrella y que no es algo casual que encabece todos los grandes festivales a ambos lados del Atlántico. Los temas de ‘How Big, How Blue, How Beautiful’ son un auténtico vendaval. Ella se sabe ya artista de grandes miras y durante la cerca de hora y media de actuación ofreció un espectáculo al alcance de pocas estrellas en la actualidad. Además borró así la espina de haber cancelado su actuación de 2012 a última hora.

Para rematar nos quedamos apostados en el escenario Las Palmas (el Maravillas-Verde de toda la vida) para la sesión de ELYELLA DJ’S, bastante plana y sin sorpresas, pero que valía para no volvernos a nuestras tiendas tan temprano.

VIERNES 17 JULIO

Con la tranquilidad de tener apenas un par de objetivos en la jornada (casi mimetizándonos con la forma de actuar de nuestros amigos británicos) llegamos entrada la noche para ver la nueva propuesta de NUDOZURDO. Es cierto que el Red Bull Bus no ayudaba mucho a sentir la intensidad habitual del grupo, pero también es cierto que sus nuevos temas de ‘Rojo es peligro’ no alcanzan las cotas logradas con anteriores trabajos. Aun así resultó muy agradable reencontrarse con Leo y Meta y la batería de Ricky Lavado (Standstill).

Después de su épica actuación en 2012, había ganas del reencuentro con NOEL GALLAGHER’S HIGH FYING BIRDS. Noel no defraudó, pero no llegó a las excelsas notas de la vez anterior. No engaña, ofrece los mejor de sus dos discos en solitario y un reguero de clásicos de Oasis que es imposible que no te ponga la piel de gallina si has sido seguidor de los mancunianos. “Champagne Supernova”, “Talk Tonight”, “Half The World Away”, “The Masterplan” y la inevitable “Don’t Look Back In Anger” como colofón siempre son bien recibidas.

Con el ánimo por las nubes, decidimos tirar el monóculo que nos hubiera valido para ver a los enormes Godspeed You! Black Emperor, para darnos a la verbena festiva de THE PRODIGY, uno de mis mayores “guilty pleasures”. Con la excusa de presentar ‘The Day Is My Enemy’, Maxim, Keith Flint y Liam Howlett ofrecieron su habitual ración de gritos, saltos y ritmos acelerados que son marca de la casa. Arrancar con “Breathe” supone una declaración de intenciones y desde entonces fueron alternando nuevas composiciones con los clásicos de siempre “Their Law”, “Voodoo People”, “Firestarter” o “Smack My Bitch Up”. Triunfadores del día por goleada.

Y para desengrasar un poco antes de ir al sobre, nos pasamos por la sesión garajera de DIEGO RJ (El Sótano de R3) para oír las guitarras que casi no habíamos escuchado en todo el día en el recinto.

SÁBADO 18 JULIO

Con las fuerzas algo menguadas ya tras un par de días, pusimos rumbo al recinto para ver la actuación de KAISER CHIEFS y comprobar que los días de gloria de Ricky Wilson y sus muchachos son historia. No puedo negar que sigo disfrutando con los temas de su disco debut, que presentaron aquí también hace diez años (y que fueron mayoría en el repertorio), pero suenan desgastados y viejos. Ni la versión de “Pinball Wizard” hizo que moviéramos el esqueleto.

Todo lo contrario que FRANK TURNER & THE SLEEPING SOULS, que son puro nervio e intensidad. El escenario Fiberfib no dejó de botar, cantar y vibrar como pocos artistas lo han logrado en ese escenario en las últimas ediciones y es que el británico contagia una felicidad que es difícil de explicar si no has estado en un concierto suyo.

Perfecto aperitivo para la que acabó resultando la actuación del día, la de LOS PLANETAS. Y es que hacía mucho tiempo que Jota y Florent no visitaban el FIB (2009) siendo uno de los iconos más clásicos del festival. Todo el público español se alió para hacer de su actuación una celebración del pasado, presente y futuro. Con un gran sonido y un repertorio muy equilibrado, hasta ofrecieron uno de esos momentos “que se recordarán” al salir Gaizka Mendieta a tocar la guitarra durante “Un buen día”, provocando el delirio entre el respetable. Catorce temas que vuelven a refrendar que cuando quieren siguen siendo los mejores de la escena indie nacional.

Tras ellos llegaba el mayor reclamo del festival en esta su vigésimo primera edición: BLUR. También con disco nuevo tras su reunión, ‘The Magic Whip’, regresaban al festival tras doce años de ausencia. Es cierto que yo nunca les he echado de menos, pero eso ya es un tema de fobias personales e intransferibles. Sin embargo he de reconocer que para los seguidores del grupo la actuación lo tuvo todo para ser su momento álgido de este año. Un repertorio con hasta seis temas de ‘Parklife’, un Damon Albarn entregado en todo momento y una banda que sonó mucho mejor que en sus anteriores apariciones por ese mismo escenario. Confieso haber gritado en “Paklife”, “Song 2” y “Girls & Boys” y haberme emocionado con “The Universal” (su mejor canción a años luz del resto) por lo que acabó resultando un concierto de “not bad” de manual.

El resto de la jornada fue un picoteo de los dj’s que tampoco nos provocó muchas emociones, por lo que tampoco es necesario mencionarles.

DOMINGO 19 JULIO

El último día siempre hay mezcla de emociones. Cansancio y tristeza a partes iguales, pero alegría por poder disfrutar de varios de los conciertos más interesantes a priori de esta edición.

Arrancar en el Fiberfib de la mano de los míticos PUBLIC ENEMY fue un auténtico puntazo. Chuck D y Flavor Flav siguen siendo unos auténticos monstruos escénicos y su cohorte de bailarines-guardias de seguridad no les van a la zaga. Escuchar auténticos clásicos del género como “Don’t Believe The Hype”, “911 is a Joke”, “He Got Game”, “Bring The Noise” o “Fight The Power” es siempre un auténtico lujo.

VETUSTA MORLA comparecieron por primera vez en el FIB, algo sorprendente si se ve su imparable trayectoria ascendente que en la actualidad les permite llenar todo un Palacio de los Deportes de Madrid. Pareció casi un concierto reivindicación para ellos y el público español disfrutó de lo lindo de sus temas, tremendamente rodados en la casi inagotable gira que llevan dos años realizando. Pucho y los suyos condensaron su actuación en catorce canciones, con predominancia para “La Deriva” como no podía ser de otra forma. Deuda saldada.

FFS era el caramelo de la jornada. La fusión de Franz Ferdinand y Sparks habían dado de sí un disco muy interesante y con la promesa de tocar temas de ambas formaciones, había curiosidad por ver el resultado en directo de la propuesta. Y visto lo visto, funcionó. La frescura de los escoceses con la veteranía de los hermanos Mael nos dejaron grandes momentos en la retina. “Johnny Delusional”, “Collaborations Don’t Work” y “Piss Off” lo mejor de su disco conjunto, y “The Number One Song In Heaven” y “Take Me Out” de sus respectivas carreras. Se hizo corto.

PORTISHEAD no tenía nada nuevo que presentar, de hecho llevan con el mismo show desde 2008, pero no vamos a decir que nos vamos a quejar de ver a Beth Gibbons sobre un escenario. Todo muy parecido a su concierto de 2011, con la inclusión de “Chase The Tear” (por fin la vi en directo) y el desagradable corte final que nos impidió escuchar “We Carry On”, su habitual cierre de actuación (tirón de orejas aquí a la organización). Pero recrearnos en temas como “Mysterons”, “The Rip” o “Cowboys” es siempre un placer para los sentidos.

Y con las notas de “Roads” que supusieron el final de su concierto, puse rumbo al parking para montarme en el coche y regresar a Madrid, tras una nueva edición, la decimoséptima en mi contador personal, que nos deja buenas sensaciones para 2016. Allí nos veremos, Benicàssim.

1 pensamiento sobre “FIB 2015

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.