FIB 2018

¿Tiempos pasados fueron mejores?

FECHA: 19-07-2018

AUTOR: JACKSTER
PUNTUACIÓN: 7


Un año más pusimos rumbo a la Costa Azahar, por vigésima ocasión consecutiva para el redactor de esta crónica, para disfrutar de uno de los eventos del verano. Bien es cierto que este año los reclamos no eran tan potentes, por haber tocado recientemente en el festival (The Killers y Liam Gallagher), por no tener tanto predicamento en nuestro país (Travis Scott) o por no estar en su momento de mayor popularidad (Pet Shop Boys) pero siempre se agradecen las comodidades que ofrece el recinto y la calidad habitual de sonido. No resulta suficiente para mucha gente que ha ido dejando de lado la cita castellonense, bien por falta de sintonía con el cartel, bien por buscar otro tipo de festival más urbano o por una mezcla de ambas. En cualquier caso aquí va el resumen de las cuatro jornadas.

JUEVES 19 JULIO

El primer día siempre resulta una toma de contacto. Comprobar si hay cambios en los escenarios, cuales son los puestos de comida (si, el de jamón asado sigue siendo el top) y verificar si te encuentras con esa gente que sabes que te vas a cruzar durante el recinto y que no les ves el resto del año.

Así nuestra ruta comenzó con Tune-Yards, grupo muy interesante, a la par que minoritario, pero que nos dejaron buenas sensaciones de arranque. Asomamos la cabeza por el escenario Las Palmas para ver qué ofrecía el rapero inglés, J Hus, y no vimos nada deslumbrante, pero si un joven con buenos mimbres. Aunque lo vacío del escenario (tal vez fuera uno de los jueves con menor asistencia de la historia del festival desde que la fiesta de presentación se integró como un día más) tampoco ayudó a caldear el ambiente precisamente.

Ante la poca motivación de ver una vez más a Two Door Cinema Club (que me dicen mis espías que fue el grupo que más gente congregó en esta jornada), dimos una oportunidad a propuestas menos mediáticas. Primero con Vulk en la FIB Club, grupo de Bilbao la mar de interesante con guitarras potentes, algo cada vez más difícil de ver en el festival. Asomamos la cabeza en el South Beach para ver a Princess Nokia, pero acabamos regresando al FIB Club para ver nuestro concierto triunfador de la jornada. Los madrileños Carolina Durante, sin disco aún publicado, llevan dando que hablar con un par de EP’s publicados donde destaca el hit single “Cayetano”. Es cierto que allí sólo estábamos el público nacional, pero no hizo falta más para poder liarla con algún pogo de calidad. Pinta a que se va a seguir oyendo mucho de ellos en los próximos meses.

A todo esto, se había anunciado que Travis Scott demoraría la hora de comienzo del concierto ya que había problemas con los aviones. Aparecer, apareció, pero ante un principal al que ya le faltaba hasta el público británico más apasionado por el hiphop, y encima además de ese retraso, acabó recortando su actuación. Es difícil valorar un concierto con estos condicionantes, pero parece que no terminan de despuntar este tipo de artistas en este festival. Quemamos las últimas energías con Ley DJ y nos retiramos a la tienda de campaña con la sensación del deber cumplido.


VIERNES 20 JULIO


Hubo que “madrugar” para poder ver a Anna Calvi, de la que hacía años que no teníamos noticias, y que con nuevo disco bajo el brazo, resultó igual de intensa que años atrás. Catfish and The Bottlemen no han inventado nada, pero supongo que ni falta que les hace. Aquí jugaban en casa. Buen horario para los ingleses y todos sus compatriotas vibrando en el grande.

La duda entre The Vaccines y Sleaford Mods la resolvimos pensando en quienes podrían liarla más. Por lo que fuimos a los segundos. Ofrecieron la misma actitud incendiaria de siempre, parece mentira que dos personas llenen tanto un escenario.

Y sin solución de continuidad, el mayor reclamo no sólo del día, sino de todo el festival: The Killers, capaces de hacerse desplazar en Falcon al mismo presidente del gobierno, Pedro Sánchez. Cierto es que estando sólo Brandon Flowers y Ronnie Vannucci Jr. (batería) como miembros del grupo, podría parecer que estábamos ante una versión de baratillo del grupo, pero los mercenarios hicieron su labor a la perfección y Brandon es un perfecto maestro de ceremonias. Los temas de ‘Wonderful Wonderful’ palidecen ante sus clásicos, aunque reconozco que me gustó escuchar “Tyson vs. Douglas”. Tuvieron el detalle de subir a un fan a tocar la batería durante “For Reasons Unknown”, que remató la entrega de un público que estuvo a la altura del grupo. Por lo demás, los temas de siempre “Somebody Told Me”, “Read My Mind”, “When You Were Young”, “Human” o “Mr. Brightside” sonaron como un tiro, así que todo el mundo contento.

Le di una oportunidad a C.Tangana porque me lo pidieron algunos de los colegas más jóvenes de la tropa con la comparto festival desde hace años, pero reconozco que no me entra. Ni el concepto de show que lleva, ni los temas. Entiendo el éxito de “Mala mujer”, “Inditex” o “Llorando en la limo”, pero que no me vuelvan a buscar en un concierto suyo.

El colofón al día, la sesión de Eric Pryzd, para dejarnos llevar por la noche del FIB con bailes al ritmo de un show muy visual y que pareció gustar a los que tenían ganas de llegar hasta el amanecer. Nosotros optamos por una retirada a tiempo.


SÁBADO 21 JULIO

El tradicional día grande del festival, lo arrancamos con Los Punsetes, correctos como siempre, para continuar con el producto nacional e instrumental de Toundra. Enormes, no soy objetivo ni falta que hace. De os mejores grupos patrios de la última década y que lo demuestran concierto a concierto con intensidad increíble. El “tour de force” guiri pasaba por encadenar a cinco grupos muy del gusto británico que nos obligó a un pingpong entre el escenario Las Palmas y el Visa.

Del pop-rock inofensivo para todos los públicos de The Kooks, pasamos a la oscuridad de The Horrors, en uno concierto demasiado denso y que no terminó de arrancar en ningún momento.

Pet Shop Boys es sinónimo de fiesta hedonista, que es lo que se le pide a un sábado del FIB y en ese sentido no decepcionó. Neil Tennant y Chris Lowe son unos artesanos del synth-pop y es muy difícil que las piernas no se te vayan detrás de ritmos como los que tienen canciones como “New York City Boy”, “Se a vida é (That’s The Way Life is)”, “West End Girls”, “It’s a Sin”, “Go West” o “You’re Always on My Mind”. Concierto muy disfrutón.

Y siguiendo por la vía revival, que decir de Stuart Murdoch y sus Belle & Sebastian. Somos muchos los que aún recordamos como mítico su actuación en la carpa en 2001 en plena efervescencia de su éxito. En ese sentido nos recordó que conoció a su mujer en la pista de los kart de entrada al recinto. ¡Cómo no quererle! Concierto con esa emoción a pesar de saber que no están en su mejor momento, pero para muchos afortunados poder subir al escenario a bailar “The Boy with the Arab Strap” ya les valió el abono del festival.

Retorno a los bailecitos con Metronomy y despedida del recinto para guardar fuerzas para la traca final.


DOMINGO 22 JULIO

Arrancar una jornada con el personajazo de King Khan, acompañado por The Shrines no tiene precio, al menos para un servidor que le ha podido disfrutar en varias ocasiones. Y qué decir del reencuentro con Madness, uno de los conciertos más aclamados de la historia del festival fue el suyo de 2006. Es oír “One Step Beyond” y olvidársete todos los problemas durante su hora de actuación. Encadenar “House of Fun”, “Buggy Trousers” y “Our House” está al alcance de muy pocas bandas.

Wolf Alice están en su momento y tienen que aprovecharlo. Ellie Rowsell volvió a demostrar que es una de las mejores cantantes de indie-rock de la actualidad y su intensidad fue de lo mejor de esta edición. Parquet Courts a pesar del poco público reinante (esperando ya al cabeza de cartel en el Las Palmas?), lograron convencernos de que es uno de los grupos del otro lado del charco más destacables a pesar del desconocimiento que puede tener el gran público de ellos.

Una de las decisiones más criticadas al festival fue la repetición de Liam Gallagher, y como cabeza de cartel ni más menos. Si bien Liam es “uno di noi”, no parece que fuera muy inteligente. Por mucho que su disco fuera número 1 en UK, al final dos terceras partes de la actuación las basó en el repertorio de Oasis, evidentemente bien celebrado por todos, pero con una gran sensación de dejà vu. Vale, reconozco que me dejé la voz en “Whatever” y en “Live Forever”, pero vaya, hubiera preferido algo diferente.

Este viejo Fiber decidió poner punto y final con la actuación de Justice. La cruz iluminada y “D.A.N.C.E.” siempre molan con lo que resultó un bonito broche de oro a esta edición aniversario particular, en espera del veinticinco aniversario de la edición de 2019, en la que esperamos que si no pasa nada raro, podremos volver a escribir sobre uno de los festivales que le cambiaron la vida a toda una generación y que parece que no termina de enganchar con otra de festivaleros mejores.

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