JIMMY BARNATÁN & THE COCOONERS

Un poco de NYC y MAD a ritmo de blues

Redactor: CHEMA PÉREZ

HONKY TONKY BAR (MADRID)

12-06-19

Vuelven Jimmy Barnatán y los Cocooners para presentar un disco grabado en directo en el Pub St. John’s a la par que un libro de poemas y canciones. Aunque la gira comenzó en Zaragoza el día 8, ayer era la presentación en la Honky, uno de esos sitios en los que Jimmy ha actuado muchas veces y que se presta a este tipo de conciertos.

Como ya nos comentó en una entrevista que le hicimos en la presentación del anterior disco, el sexto, considera a su banda como parte de su familia, sus hermanos, y como no podía ser de otra forma, allí estuvieron Ángel Camacho al bajo, Rubén Rodríguez “Gazpacho” a la batería, y Sergio González a la guitarra.

Con su variada selección de tipos de blues, disfrutamos de dos horas de concierto donde quedó patente que tienen una gran versatilidad, conjunción y curiosamente en ningún momento pierden por ello su personalidad y esencia.

Quizás sea el sonido crudo y auténtico que utilizan durante todo el concierto, sin efectos ni pedales, con un sonido directo del amplificador que no modifican en ningún momento. Quizás sea la presencia y “savoir faire” de Jimmy en el escenario, donde sus múltiples facetas artísticas le ayudan a capear ocurrencias del público, bromas propias, ajenas e incluso del grupo. Gesticulante, animoso, muy hablador, camaleónico a veces, sabe adaptar la voz al estilo de cada tema y ameniza perfectamente la velada, introduciendo con gracia los temas, bajando a cantar entre el público y sin dejar que el público deje de centrar la atención en ningún momento.

Pudimos disfrutar de blues clásico, blues menor, blues con toques de Folk, Rock e incluso Funky (ya nos comentó también en la entrevista su admiración por Michael Jackson). Y también conocedores de su pasión por The Doors, tuvieron algún tema que recordaba al grupo, aparte de terminar con la única versión que hicieron como fue el Road House Blues.

Comparte Jimmy también el placer de escribir letras y poemas, como en su día hacía Jim Morrison y recitarlas en sus discos (An american prayer). Y con ello no quiero ni compararlo ni nada similar, solamente dar a conocer una de las múltiples facetas de este artista.

Leyó dos poemas durante el concierto, uno a la mitad del mismo y otro al finalizar. Lamentablemente y a pesar de tener multitud de amigos y conocidos entre el público, algunos de ellos desconocen el significado de lo que es respeto y educación. Imposible hacerles callar, se vuelve a cumplir la máxima de que bastan dos personas o incluso una para amargarles la fiesta a un centenar. Aún así, y pese a la dificultad de concentrarse para escuchar atentamente, nos pudimos hacer una idea del estilo y lo que Jimmy quiere transmitir en sus poemas.

Así que a caballo entre el inglés y el castellano, pudimos tener una noche de blues variado, bien interpretado, con un buen trabajo en la ejecución y momentos de lucimiento por parte de todos los músicos (aunque como siempre el más resultón sea el guitarrista) y donde Jimmy dejó patente una vez más esa mezcla de estilos NYC-MAD que le han influenciado ha sabido absorber y adaptar perfectamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.