EL DROGAS AKUSTIK FRAKTION

Memorable Concierto

 

Teatro Lara (Madrid)

Texto: David Collados

Fotos: David Collados y Álex García

 

Una noche inolvidable y un concierto de los que pasan a ser de lo mejor que has visto en mucho tiempo, y que según vas recordando momentos y sensaciones al día siguiente, apetece volver a sentirlo en vivo y que nunca acaben esas sensaciones.

 

Se presentaba en Madrid, en el céntrico y bonito Teatro Lara, la pequeña acústica gira que va intercalando El Drogas, entre sus conciertos en formato eléctrico, con el cartel de “sold out” colgado apenas días antes del evento.

 

 

 

Punto y aparte sería comentar un pensamiento que tuve, y es: ¿De dónde saca El Drogas tiempo para componer, escribir, preparar sus repertorios y ensayar sus conciertos en formato eléctrico, y a la vez sacarse de la manga tiempo para los acústicos como los que vivimos anoche? (Recordad que en mayo va a hacer una serie de conciertos para celebrar el 40º aniversario de Barricada, lo que será un set list completamente distinto al habitual suyo y que seguro supone muchas más horas de ensayo). No hay duda de que estos años, estamos viviendo el mejor momento creativo de Enrique Villareal, al que recomiendo ver en directo en cualquiera de los shows que realice, ya sea acústico, eléctrico, con banda, sin ella, o él sólo con una zambomba.

 

Pero pasemos al tema que nos interesa, que es el concierto bajo el nombre de El Drogas Akustik Fraktion de anoche. Como decía antes, el teatro con todo vendido. Público en su mayoría que ya peinamos canas, una media de edad tirando a alta. Mucha expectación y ganas de que empezara el show. Y a eso de las once menos cuarto y durante unas dos horas, vimos un concierto de cátedra, con una banda que me dejó realmente alucinado. Repasando la discografía de El Drogas, Barricada y Txarrena, en un repertorio escogido con muchísimo gusto, dándoles a las canciones ritmos completamente diferentes a los originales, con un público entregadísimo, muchas ovaciones y una banda que pintaba en los rostros de todos los músicos unas sonrisas enormes durante todo el show.

 

 

 

La banda la forman el propio Enrique a la voz y guitarra, Txus Maraví a la guitarra acústica y slide guitar, Eugenio Aristu o “Flako” Txarrena como le presentó Enrique, al contrabajo, guitarra y coros, Germán San Martín a los teclados y acordeón, Selva Barón a los coros, percusión y armónica, Patricia Greham a los coros y percusión, y Nahia Ojeta a la percusión, guitarra y coros.

 

El concierto comenzó con todos los músicos saliendo al escenario y ocupando sus puestos casi seguidos inmediatamente por Enrique con su aparente timidez, y empezó con un ambiente maravilloso tan solo a teclado y voz al que luego se incorporaron el resto de los músicos. Ya conocíamos al menos a Txus y Flako y sabíamos de su dominio de los instrumentos. Pero casi al momento, fuimos descubriendo la cantidad de virtudes del resto de la banda. Uno no sabía bien donde fijar la mirada, porque a cada momento sorprendían infinidad de detalles musicales en los temas, con unos arreglos maravillosos, y muchos detalles de virtuosismo de cada uno de los músicos. Todos ellos tuvieron sus momentos de protagonismo a lo largo del concierto. Con un Enrique que, aunque era el que lleva el principal peso de todo, cedía su espacio a cada uno, quitándose siempre importancia y echándose hacia atrás en el escenario o hacia los lados, para dejar brillar al resto en cada momento. Y brillar, brillaron. Me pareció espectacular la grandísima variedad de instrumentos de percusión (egg shaker, panderetas, maracas, güiro) que sacaron Selva y Patricia y su manera de tocarlos tan increíble y con mucha elegancia. Destacar también la armónica que tocó Selva en un par de temas).

 

 

 

 

Aparte las voces de ambas, toda una delicia, que dotaban de la justa y necesaria sutileza a la protagonista de El Drogas, y que individualmente eran espectaculares. Al principio, aunque adornaba de maravilla los temas, no me llamó mucho la atención el teclado de Germán, pero cuando empezó a soltarse más, me alucinó cómo tocaba. Y también destacó especialmente Nahia a la percusión, con cajones, un bombo que golpeaba con la propia mano casi todo el tiempo, cascabeles en uno de sus pies, y una voz también buenísima a los coros.

 

Durante todo el concierto, El Drogas estuvo muy simpático entre tema y tema, emotivo y poeta cuando era necesario, muy comunicativo, y nos contó varias anécdotas que nunca había contado, sobre el origen de alguna letra suya, sobre lo que significaba volver al Teatro Lara para él y haber tenido la vez anterior a Almudena Grandes entre el público (luego la nombraría una segunda vez, por si algún político no se había enterado). No dejo de recordar momentos personales pasados en pandemia y en los viajes en furgoneta de años atrás.

 

 

Musicalmente fue un concierto de diez. Creando momentos muy mágicos, mucha complicidad entre banda, público y músicos que no paraban de sonreírse, saludarse, hacerse gestos unos a otros, gastarse bromas…Se les notaba “a gusto” como suele decir el propio Drogas. Y además con un sonido de lujo y como ya comenté, un repertorio exquisito. Si hay que ponerle una sola pega, fue que, en un momento a mitad del concierto, durante una décima de segundo, se cortó todo el sonido del teatro. Y ya justo antes de los bises en otro momento con tan solo Txus y Germán sobre el escenario, ocurrió varias veces más, lo que nos hizo temernos lo peor. Afortunadamente en los bises, ya no se volvió a repetir.

 

 

Salimos de allí con una tremenda sonrisa, rememorando con los colegas los mejores momentos vividos, con una sensación de haber vivido algo muy grande difícilmente repetible y con mucha alegría de haberlo podido presenciar.

 

Impresionante y memorable.

 

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