ZZ TOP

0

Real Jardín Botánico Alfonso XIII, Madrid 20 julio 2026
Texto : Javi G. Espinosa
Fotos: Vega Halen (Noches del Botánico)

20260720_02114_ZZTop_@VegaHalen

Mientras medio Madrid se concentraba en el centro de la ciudad para recibir a los ganadores del mundial, unos pocos miles de personas huimos del calor y la masificación saliendo un poco de la calurosa urbe. Y no hay mejor refugio musical en estas fechas que las Noches del Botánico. La cita en esta ocasión era con ZZ Top, la vieja banda de Texas. Billy Gibbons ya estuvo en este escenario hace unos años con la Supersonic Blues Machine, y ahora volvía con su banda de toda la vida. O al menos, con su repertorio de toda la vida, ya que es el único miembro original que se subió al escenario. Al fallecimiento del bajista, Dusty Hill, se suman ahora los problemas de salud del batería, Frank Beard, quedando Billy de momento como único superviviente en activo.

Ni siquiera aquí estuvimos libres de alusiones futboleras, ya que los músicos salieron a escena con banderas rojigualdas, celebrando también la reciente victoria española en su tierra. Con bastante luz todavía y un volumen bastante bajo, que apenas dejaba oír la voz, empezó un concierto que fue de menos a más. La secuencia de canciones que interpretan en este The Big One Tour se mantiene casi invariable en cada fecha europea, con lo que pocas sorpresas podíamos esperar, ni tampoco novedades. Solo los viejos clásicos de siempre, entre los que cada cual echaría de menos sus favoritos ausentes, como suele pasar en estos casos, con artistas de larga trayectoria pero con repertorios lógicamente limitados.

Resultaba curiosa la puesta en escena, con un fondo de escenario que a un improbable despistado que entrase al recinto sin saber muy bien qué iba a ver le podría hacer pensar en un rollo hiphopero, con esos coloridos graffitis, y montones de amplis y patinetes delante, suspendidos desde lo alto. Aunque al final el centro de atención son ellos, porque ese decorado acompaña sin distraer. Elwood Francis ya está más que integrado en la banda, vacilando al empezar con el bajo de quince mil cuerdas y marcándose alguna coreografía con Billy. Ha asumido su papel de sucesor sin ser imitador, aportando su propia personalidad y una gran solidez al sonido del conjunto.

Por su parte, Michael Monahan demostró su poderío a la batería, con esa melena encintada que le daba un salvaje aspecto setentero muy apropiado para recordar los orígenes de la banda. Y al frente, Billy se permitía chapurrear en su poco, poco español a medida que iba cayendo la noche y todos íbamos entrando en su juego. Algunos alardes de virtuosismo, y mucho espacio para que el público participase, coreando y cantando estribillos que son ya eternos. Un respiro antes de salir a soltar un poco más de pirotecnia guitarrera, para acabar despidiéndose con la inevitable «La Grange«, completando un repaso bastante equilibrado a más de medio siglo de carrera.

Setlist del concierto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.