HARDCORE SUPERSTAR AVATAR

El Hard Rock se reinventa sin perder su esencia

El Hard Rock macarra y vacilon vivio su maximo esplendor en los ochenta, en los tiempos en los que no paraban de llegar a nuestro continente las reinterpretaciones del rock duro hechas desde Estados Unidos. Pero de la fiereza de los primeros tiempos de bandas como Motley Crue se acabo cayendo en el barroquismo mas insustancial, que en buena medida acabaria generando, como movimiento de rechazo, el inicial movimiento grunge. años despues, con la logica reinterpretacion del genero, van surgiendo grupos que recogen la esencia del sonido, del Rock visto desde su optica mas divertida y desenfadada. Y si hay un pais en el que esa idea puede mezclarse con los interpretes mas dotados, ese es Suecia. Autentica maquina creadora de artistas y musicos geniales, de todos los estilos, es el pais de Hardcore Superstar, un grupo perfecto para entender la nueva forma de plantear el Rock en su vertiente mas sleaze. Excelentes musicos, con una imagen acorde al estilo, rapidos y cachondos y al mismo tiempo creadores de pegadizas canciones que se dejan corear y bailar por todo tipo de publico. Esa era la banda que nos reunia en la Sala Live junto con un telonero poco afortunado, los tambien suecos Avatar, banda del llamado sonido Gotteburg, ese Death Metal melodico con toques modernos que pugna por abrirse hueco fuera de sus fronteras y que, salvo pocas excepciones no deja de ser un estilo con un numero limitado de seguidores en nuestro pais. No estuvieron mucho tiempo sobre las tablas de la Live, interpretando temas de su disco The great pretender y en general sonaron bastante desangelados sin lograr demasiada atencion en un publico muy hardrockero poco acostumbrado a sonidos tan oscuros. Que los suecos se apoyan entre si es un hecho y que son bandas amigas quedo claro incluso en varios comentarios de su cantante Johannes Eckerstrom, pero salvo en los momentos iniciales de su actuacion, su concierto paso bastante desapercibido entre un publico que tenia claro quienes eran los artistas de la noche. No hubo que esperar demasiado. Al filo de las diez de la noche los acordes instrumentales de This worms for Ernio, esos toques que recuerdan a las bandas sonoras del oeste que popularizara el legendario musico, anunciaban que comenzaba un concierto absolutamente intenso y que, si bien fue corto en exceso no iba a permitir un solo momento de respiro. Beg it for it lanzaba a los musicos hacia un publico que se volvia loco con las evoluciones de su cantante Jocke Berg, autentico showman poseedor al mismo tiempo de una voz impresionante tanto en disco como en directo, que no desfallece en ningun momento. Formacion de cuarteto, con una potencia inmensa en la figura de su unico guitarrista Vic Zino, que es capaz de levantar un muro sonico al mismo tiempo que destacar con solos realmente memorables. Into Debauchery era el siguiente canonazo que practicamente no dejaba descansar tras los minutos iniciales, sonando mucho mas agresivo y vacilon, asi como Shades of Gray o Nervous Breakdown canciones todas de su ultimo disco, uno de los mejores trabajos del año y que ha sido muy bien aceptado por el publico ya que la forma de corear y de bailarlas era similar a la de clasicos como la fantastica My good reputation autentico himno del rock macarra y que es una de las piedras de toque de sus actuaciones. Cuando la tocan, todos aquellos que pudieran no estar convencidos de que es una banda seria caen rendidos. Con Kick on the upperclass tuvieron problemas con la bateria, pero el sonido a lo largo de todo el concierto brillo a buena altura, fuerte, saturado pero brillante. Algo que convierte a la Sala Live en una alternativa en conciertos de aforo pequeno. Medicate me, la salvaje Bang on your head y Need no company serian los temas que llevarian al final de un concierto demasiado breve, apenas cincuenta minutos, que se complementarian con los bises de Wild boys con toda la sala saltando y bailando, Dreamin in a casket y el cierre con We dont celebrate sundays, tocadas a toda velocidad, con muchisima mala leche y dejando el concierto en poco mas de una hora de duracion. Saliamos de la sala comentando lo escaso del tiempo de la actuacion pero tambien lo fantastico que es un grupo que con tres discos en su haber parece convertirse en una alternativa a otros sonidos mucho mas potentes. Hard Rock de vieja escuela. Si continuan en la senda que han seguido hasta ahora pueden llegar muy lejos, especialmente si logran alargar un poco mas sus shows, demasiado cortos para el precio que los fans pagan por verles.

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